GUERREROS BÁLTICOS

Texto: Ana Vercher /Madrid

Fotos: E. T

Es ya tradicional que el personal de la OTAN desplegado en la operación «Enhanced Forward Presence» de Letonia se enfrente en la carrera «Baltic Warrior», una exigente prueba de resistencia por binomios que el contingente canadiense organiza con motivo de cada rotación. Esta última edición no ha sido la excepción, por ello, el 23 de agosto, más de 270 equipos de 17 países aliados se han vuelto a dar cita para tomar parte en una nueva edición de esta competición.

El trazado de la prueba, que se modifica cada una de las ocasiones que se realiza, consistió en una carrera de 16 kilómetros desde la base militar de Adazi, para posteriormente recoger una canoa y transportarla otro kilómetro, hasta el río Gaujas. Tras recorrer 11 kilómetros más a remo, deben portar la canoa otros 1400 metros, antes de realizar el sprint final de 500 metros, llegando a la meta en la playa de Carnikava, en el mar Báltico. Todo ello, cargando con una mochila que oscila entre los 13 y 17 kilogramos, dependiendo del peso del participante.

Se trata de una competición dura en la que la representación española siempre ha obtenido resultados sobresalientes, imponiéndose por lo general al resto de nuestros aliados, algo que ha vuelto a ocurrir en esta edición en la que se han conseguido numerosas medallas. «Esto es debido, en gran medida, a la preparación previa a la que se someten los integrantes españoles de la misión. Asimismo, la organización pone el material a disposición de los participantes con anterioridad, lo que ayuda a realizar entrenamientos más específicos, como el porteo de la canoa —a lo que los militares españoles están menos acostumbrados—», explica el Oficial de Asuntos Públicos (PAO, por sus siglas en inglés) de la misión en Letonia, capitán Zamora.

Igualmente, cabe destacar que además del componente competitivo, «la carrera tiene un marcado carácter humanitario, ya que los participantes transportan en sus mochilas comida no perecedera, que posteriormente la organización dona a un orfanato de Letonia, constituyendo otra pequeña muestra del compromiso y del cariño que une a los componentes de la Alianza Atlántica con este país», puntualiza el capitán Zamora.

Terminada la competición, en la playa de Carnikava, todos los participantes pudieron reponer fuerzas disfrutando juntos de un almuerzo, para lo que la organización dispuso camiones de comida rápida (foodtrucks), muy típicos en Canadá y Letonia, y una barbacoa. Finalmente, tuvo lugar la ceremonia de entrega de premios, en la que, como viene siendo ya costumbre, nuestro país subió al podio en todas las categorías, siendo especialmente destacable la categoría masculina, en la que todas las modalidades estuvieron ocupadas por binomios españoles.

La participación en este tipo de actividades tiene un efecto muy positivo en la cohesión de todas las naciones aliadas, permitiendo estrechar lazos entre sus militares. Una de las competidoras fue la soldado Alonso, encuadrada en la Unidad de Ingenieros del Regimiento de Ingenieros n.º 1 de Burgos y medalla de plata en la categoría mixta, que, si bien era la primera vez que competía en esta carrera, expresa que es «una experiencia que todo el mundo debería vivir, ya que ayuda a enfocar los entrenamientos diarios con un objetivo claro», señalando que se necesitan muchas ganas, un entrenamiento previo constante y resistencia mental.

Por su parte, el brigada García, componente del Equipo de Carburantes del Grupo Logístico XI —ganador de la categoría por equipos—, está de acuerdo en que se trata de una vivencia «muy positiva, ya que pudimos participar todo el equipo unido, apoyándonos y repartiéndonos cada uno la prueba que mejor se le daba. Conseguir ganar fue una sensación increíble para todo el equipo, ya que llevamos mucho tiempo trabajando juntos», destacando, también, el hecho de que fue muy enriquecedor «el participar con otros ejércitos, así como la excelente organización de la prueba». De igual modo, el brigada pone en valor que estas iniciativas sirven de «tiempo de desconexión de la exigente rutina diaria de la misión, haciendo algo diferente con los compañeros de equipo».

Naciones Participantes


Hasta 17 naciones de la Alianza Atlántica se dieron cita en esta competición: junto a Canadá, que actúa como organizadora, también participaron Albania, Alemania, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, España, Estados Unidos, Estonia, Italia, Letonia, Lituania, Macedonia del Norte, Montenegro, Polonia, Reino Unido y República Checa.

Resultados Españoles

• Categoría masculina: Primer, segundo y tercer puestos

• Categoría femenina: Segundo puesto

• Categoría mixta: Segundo y tercer puestos

• Categoría de equipos (por relevos): Primer y tercer puestos

• Categoría máster (más de 80 años entre el binomio): Primer y segundo puestos

«HE HECHO UN POCO DE TODO, SOY UN SUPERVIVIENTE»

Entrevista a Goyo González, periodista y presentador de televisión.

Texto: Juan Diego Tobajas (Madrid)

Fotos: Luis Livingstone

Con cuatro décadas de trayectoria, Goyo González (Madrid, 1962) es uno de los nombres emblemáticos de los medios de comunicación en España. Desde sus inicios en la radio, hasta consolidarse en programas icónicos de la televisión, Goyo ha demostrado una versatilidad que pocos pueden igualar. Aquí nos habla de sus comienzos, comparte confesiones, anécdotas… y el aprendizaje de la profesión, de la mano de pesos pesados como Jesús Hermida y María Teresa Campos, además de su visión sobre la evolución del mundo de la comunicación. Asimismo, reflexiona sobre el papel del Ejército en la sociedad actual y su relación con los medios, un tema que le interesa mucho, dada su admiración por las Fuerzas Armadas desde muy joven.

Sus primeros pasos profesionales fueron en la radio, trabajando para la Cadena SER. ¿Qué recuerdos tiene de esos años?

Empecé en lo que entonces se llamaba gabinete de estudios de la Cadena SER, lo que viene a ser hoy un máster. Era el único de la radio en el que tú no pagabas, sino que pasabas una serie de pruebas selectivas durísimas compitiendo con otros 1000 chavales, hasta que al final quedaba un grupo en el que se hacía una última prueba, que consistía en una charla con Joaquín Peláez, una persona maravillosa y también una institución en la Cadena SER, que creó el programa de radio «Operación Plus Ultra». Él decidía en esa conversación, entre un grupo de 20 chicos y chicas, quiénes merecían estar en el gabinete de estudios. De allí salieron periodistas radiofónicos tan importantes como Manolo Lama, Paco González o Toni Martínez. Con la carrera universitaria recién terminada, empecé a trabajar en Radio Algeciras. Tengo un gran recuerdo de Carlos Vergara, el director de la cadena, un hombre con un sentido único de la radio comercial que me enseñó muchas de las cosas que me sirvieron para seguir trabajando en esta profesión.

Su carrera en la televisión ha sido igualmente prolífica. Desde su debut con Jesús Hermida en «A mi manera» (TVE) hasta programas como «La ruleta de la fortuna» (Antena 3) o «Huellas de elefante» (Telemadrid).

Mi comienzo en la televisión fue curioso. Yo ya trabajaba en la Cadena SER en Madrid. Al año y pico de estar aquí era verano y estaba solo en la redacción. De repente, sonó un teléfono en la mesa de Iñaki Gabilondo. Lo cogí, muy servicial. Era Terelu Campos, preguntando por José Antonio Naranjo, que lleva trabajando en la SER muchos años. Le dije que era Goyo, y me contestó: «Hombre, Goyo, me ha hablado mi hermana (Carmen Borrego) mucho de ti. Llamo por una prueba que hay mañana para el nuevo programa de Jesús Hermida («A mi manera»). Quedé con José Antonio en que él venía y era para recordarle la hora. ¿Quieres venir también tú?». Y fui con Naranjo. A él no le cogieron, a mí sí y me quedé ese año. En esa tanda estábamos Mariló Montero, María José Sáez —famosa en aquel momento porque fue la que dio la noticia de la liberación de Emiliano Revilla, secuestrado por ETA—, Cristina Morató… Éramos un grupo de gente joven, que por distintos motivos terminamos en aquel programa. Luego he hecho de todo lo mejor posible.

¿Cómo compara el trabajo en radio con el de la televisión? ¿Quiere más a papá o a mamá?

Me gusta mucho la televisión, pero la radio es la que me está dando de comer durante más tiempo. La televisión ha entrado y ha salido de mi vida. He trabajado con Jesús Hermida, M.ª Teresa Campos, en «Pasa la vida» (TVE), con Arturo Fernández, en «La casa de los líos»… La verdad es que he tenido mucha suerte.

¿Aprendió mucho de ellos?

Ya no se hace esa televisión. De Jesús Hermida es del que más aprendí. Luego, María Teresa Campos recogió su testigo uniendo televisión y espectáculo. Concha Velasco también me enseñó mucho del sentido del show y de interpretación en «Encantada de la vida» (Antena 3), durante el año y pico que estuve con ella, algo que me sirvió para mi participación en «La casa de los líos» (Antena 3), con Arturo Fernández.

Y es que además de periodista, ha sido actor e incluso músico…

He hecho de todo un poco, últimamente hasta me dado por pintar, y esa mezcla hace que seas muy versátil o, lo que es lo mismo, un superviviente. Estamos para un roto y un descosido. A mí me llaman mañana para hacer no sé qué, y no se me caen los anillos ni me pongo nervioso. Lo encaro con cierta osadía porque sé que el bagaje que tengo me permitirá hacerlo.

La radio y la televisión han cambiado mucho con la llegada de las nuevas tecnologías. ¿Cómo se ha adaptado a estos cambios?

Estoy en Instagram y quiero abrir una nueva línea de negocio e ingresar dinero, gracias a la publicidad. Poniendo en marcha un podcast, por ejemplo, que me pueda permitir en un futuro también poder vivir de eso. Las redes sociales son otro medio de comunicación. Bien entendidas, hechas con honestidad, son igual de lícitas. El lenguaje y la manera de hacerlo es diferente, tienes que apoyarte en una persona más joven que tú para que te solucione problemas, sobre todo de índole técnico, y te traslade la manera para que esto se pueda entender a través de una la pantalla. A mí me ayuda mi hijo.

Después de tantos años de trayectoria y tocar tantos palos, ¿qué es lo que más le motiva actualmente?

Quiero vivir en una casa que sea un espacio diáfano, eso que llaman ahora loft, con una gran cocina, un dormitorio con cuarto de baño, un estudio para pintar y mi perro. Lo que quiero hacer es cocinar, beber un buen vino, disfrutar de mi perrito y pintar desde por la mañana hasta por la noche. Mientras tanto, voy a seguir apurando y aprovechando lo que surja. Ahora estoy colaborando en el programa «Herrera en COPE», que conduce el hijo de Carlos, Alberto Herrera, de 10.00 a 13.00 horas, con la intención de protagonizar alguna sección en algún momento. Acabamos de arrancar la temporada, con lo cual está todo todavía por hacer.

¿Qué importancia cree que tiene la labor del Ejército en la sociedad actual y cómo ve su relación con los medios de comunicación?

Mi relación con el Ejército es muy peculiar. Era de los pocos chavales de mi edad que estaba como loco por hacer la mili. Cuando fui a comprobar el listado con los destinos, resulta que fui excedente de cupo y no pude ir. Creo que el Ejército está a nuestro servicio, velando por nuestra seguridad y nuestra integridad. En cuanto a la relación del Ejército con los medios de comunicación, en la casa en la que yo trabajo, la COPE, es constante. Siempre hay noticias que el Ejército genera y que damos, tanto sobre las misiones que se desarrollan fuera de España como en el apoyo y las ayudas que el Ejército está dando a la sociedad diariamente, según qué circunstancias: catástrofes naturales, asistencia humanitaria, etc. Creo que los medios de comunicación transmiten cada vez más lo que el Ejército hace por nosotros, y esa relación debe seguir existiendo en los próximos años, sobre todo para que la gente joven conozca y entienda lo que son las Fuerzas Armadas.

Blog oficial del Ejército de Tierra