«Hay oportunidades en los cambios de los equilibrios de poder»
Texto: Selene Pisabarro / Madrid
Fotos: Bgda. Jose Manuel Dueñas (DECET)
Desde muy pequeño, Yago Rodríguez (Burgos, 1995) sentía pasión por el mundo militar, sin tener familia o conocidos en el Ejército. Así, se graduó en Derecho y, en paralelo, se adentró en el mundo de YouTube, donde empezó a grabar contenido analizando la guerra de Siria. Más de 10 años después, acumula casi 80 000 seguidores en su canal,
@cosasmilitares, y algunos vídeos superan los cuatro millones de visualizaciones. Cifras de récord para alguien que acerca a la sociedad asuntos de Seguridad y Defensa a diario. Colabora habitualmente con instituciones como el Ministerio de Defensa o la OTAN, medios de comunicación —dirige The Political Room y participa en debates en La Sexta— y está finalizando su tesis doctoral sobre las guerrillas, entre otros. Como colofón, es premio Defensa 2024, en la categoría audiovisual de medios de comunicación y ha publicado su primer libro, Por un pedazo de Tierra (Deusto, 2024).
Tiene un ejército de seguidores en
YouTube y más de mil vídeos. ¿Ha cambiado la plataforma durante estos años?
Sí. YouTube no es igual que cuando empecé en redes, en 2015. Para los creadores de contenido, es un proceso constante de mejorar, y llega a ser duro y pesado. Publico muchos tipos de vídeos, siempre respetando lo que pueda afectar a la Seguridad Nacional. Hay una competencia brutal, porque es un mercado del que te caes si no innovas permanentemente o te adaptas, por ejemplo, a la forma de consumir las redes sociales de la gente.
¿Cuántas horas al día consume
YouTube viendo contenido?
Un par de horas. Suelen ser pódcast que escucho de fondo. Pero hay que ser precavido con su uso, porque el algoritmo de YouTube —y todas las redes sociales— es el tabaco del siglo XXI. Se debe tener mucho cuidado, porque está inspirado en el sistema de las tragaperras y es adictivo: siempre te va a recomendar otros vídeos y hay que saber parar. Por salud mental, recomiendo desactivar el historial de búsqueda y así consultar manualmente los canales que te interesan.
Hablando de salud mental, ¿cómo le afecta el odio que circula en redes?
Para empezar, depende mucho de tu personalidad. En mi caso, no le doy mucha importancia a sentimientos negativos, pero cuando lo elevas a la categoría de tener a cientos de personas insultándote, sí te llega a afectar. A mí lo que más me duele es cuando lo percibo injusto.
Lleva más de 260 vídeos siguiendo el minuto a minuto de la guerra de Ucrania, ¿por qué decidió hacerlo?
Siempre he pensado: «¿A mí qué me apasiona? El conocimiento, y puedo monetizarlo». No me considero un analista de inteligencia como tal, pero mi objetivo ha sido hacer informes sobre este conflicto, empleando fuentes abiertas y aplicando distintos marcos teóricos con su metodología.
La sociedad debe ser consciente de los riesgos y amenazas; la colaboración trasversal es clave.
En cambio, a medida que se enfría este tema, deja de interesar la información más técnica, pero sí una buena historia de un soldado, por ejemplo.
Es una guerra actual, pero con tintes del pasado. Ya el hecho en sí de que hayamos vuelto a ver una guerra en Europa es increíble. Pero, lo interesante del conflicto de Ucrania es que tiene fases muy diferenciadas. Una fase inicial que se parecía a la I Guerra Mundial, con trincheras o Artillería; pero ahora estamos en otra fase, con el uso de drones.
¿Cómo ve Yago el mundo en 2026?
Veo un mundo inestable, cambiante, lo cual es obvio. Al mismo tiempo, pienso que lo interesante es entender que hay oportunidades en los cambios y reajustes en los actores de los equilibrios de poder. En España, país muy bien posicionado como bisagra, tenemos el deber de explotarlas.
¿La población tiene interés en los temas de Seguridad y Defensa?
Yo creo que es evidente, ¿no? A raíz de la situación geopolítica que tenemos ha empezado a aumentar el interés, desde luego, empezando con la posición de España en todos los flancos. Por eso, ahora tenemos una ventana abierta para que los ciudadanos entiendan su importancia y, además, hacer atractivo el servicio en las Fuerzas Armadas (FAS).
Y después de tanto tiempo siguiendo la actualidad militar, ¿ve la evolución de nuestras FAS?
Claro. En materia de comunicación se está mejorando mucho. Además, se hace un esfuerzo importante —particularmente, en el Ejército de Tierra— con la logística, muy necesaria tras la situación que se produjo tras la guerra de Ucrania. También se celebran más ejercicios y, por tanto, hay más disponibilidad para un adiestramiento de mayor calidad. Creo que estamos en un rumbo de mejora que es fundamental para la operatividad militar.
Para entender todo eso es clave la Cultura de Defensa. Sí, es evidente, también para el reclutamiento y la industria. En la situación actual de inestabilidad geopolítica, es clave la colaboración trasversal de la sociedad, que debe ser consciente de los riesgos y amenazas a los que se enfrenta el país. Todo ello repercute en la cohesión nacional y es bueno.


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