SISTEMAS Y VEHÍCULOS AVANZADOS EN ACCIÓN.
Texto: Elvira Valbuena / Madrid
Fotos: Sdo. Á Expósito
La 1.ª Compañía de la VII Bandera «Valenzuela» del Tercio «Don Juan de Austria» 3.º de la Brigada «Rey Alfonso XIII» II de la Legión ha llevado a cabo, durante la primera semana de marzo, en Viator (Almería), el ejercicio «Morro Nuevo» que, además de su carácter táctico, ha constituido una actividad de adiestramiento para la adaptación de medios. Se trata de un ejercicio tipo Alfa, enmarcado en el «Cerdeño I-26», y dentro del Plan Anual de Preparación «Valenzuela» 2026, que está vinculado al cometido TIER1 (nivel alto de exigencia operativa) y al ejercicio Strong Lineage 26. El Campo de Maniobras y Tiro «Álvarez de Sotomayor» no solo ha servido para adiestrarse sobre el terreno, también ha sido el escenario donde la unidad ha tenido la oportunidad de comprobar cómo los nuevos vehículos y sistemas están cambiando la manera de combatir en primera línea.
Las maniobras han tenido como objetivo principal impulsar la instrucción de un Subgrupo Táctico (SGT) generado por la 1.ª Compañía de fusiles sobre plataforma VAMTAC (Vehículo de Alta Movilidad Táctico), combinando en sus primeras fases medios tradicionales como el BMR (Blindado Medio sobre Ruedas) —el sistema principal actual—con sistemas más avanzados.
El ejercicio también ha tenido como objetivos contribuir al proceso de adaptación de procedimientos al vehículo táctico de entidad escuadra, obtener experiencias que aportar al plan de lecciones aprendidas e impulsar el desarrollo de la iniciativa y capacidad de liderazgo de todos los escalones de la cadena de mando.
En la medida en que la formación de conductores lo ha permitido, se han generado encuadramientos mixtos con el BMR, enmarcado en acciones tácticas ofensivas y de apoyo, integrado en el Grupo Táctico, para operar en escenarios de alta intensidad. Un entorno complejo, con zonas abiertas, pasos obligados y fuerte presencia de núcleos urbanos diseminados, no siempre evitables, donde un enemigo tecnológicamente avanzado puede emplear estrategias híbridas. En este contexto, el protagonismo durante el ejercicio ha recaído principalmente en los vehículos: el VAMTAC como plataforma principal, las torres Guardian como sistema de armas y el vehículo Alano como apoyo logístico y sanitario.
La plataforma VAMTAC
El VAMTAC es un vehículo que, poco a poco, se está integrando en la estructura de las unidades de fusiles. Aunque todavía convive con el BMR, la idea es lograr la adaptación a este nuevo medio. Durante el ejercicio, la plataforma no ha sido solo un medio de transporte, ya que sobre la misma se concentran capacidades clave, como movimiento, protección y fuego. Esto permite a las unidades actuar con mayor rapidez y flexibilidad, algo especialmente importante en zonas con presencia de población o en combates donde no siempre se puede evitar el contacto en espacios urbanos. Además, el uso de estos vehículos también obliga a cambiar la forma de trabajar. Tanto la distribución de los equipos como la coordinación entre pelotones deben adaptarse a una plataforma.
Otro de los cambios más destacados experimentados en primera línea ha sido la incorporación de las torres Guardian, en sus versiones 1.5 y 2.0. Estos sistemas de armas son estaciones remotas terrestres que se caracterizan por su diseño modular, por lo que pueden operar tanto de día como de noche y por estar giro-estabilizadas en dos ejes.
Las torres Guardian
Los sistemas Guardian son estaciones muy versátiles, ya que pueden integrarse en una amplia gama de plataformas o vehículos. Las torres, además, integran capacidades de vigilancia, observación y tracking automático de objetivos. Son estaciones de armas remotas que se controlan desde el interior del vehículo, lo que supone una diferencia importante respecto al sistema tradicional, ya que permiten disparar sin exponerse.
Como confirma el caballero legionario Salas, uno de los tiradores, «antes el tirador estaba expuesto y ahora está dentro del vehículo, resguardado del enemigo». Para él, el cambio es claro, aunque también reconoce que es «algo más técnico» y exige mayor preparación.
Sin embargo, estas torres no solo sirven para disparar. También permiten observar y vigilar gracias a sus cámaras, según señala el caballero legionario Salas. Disponen de sistemas diurnos con gran capacidad de zoom y cámaras térmicas para operar de noche. Esto facilita detectar objetivos a distancia y actuar con mayor precisión.
El manejo se realiza mediante joysticks y pantallas, con un software que integra todas las funciones. En cuanto al armamento, el vehículo ya integra el sistema, y los operadores solo tienen que montar el arma. Otro aspecto interesante es que no solo el tirador debe conocer la torre. Toda la tripulación tiene que saber cómo funciona, ya que en caso necesario cualquiera puede asumir ese papel. Esto refuerza el trabajo en equipo dentro del vehículo.
El Alano
Si las torres Guardian mejoran la capacidad de fuego, el vehículo Alano aporta algo igual de importante: reducir riesgos en tareas de apoyo logístico. El Alano llega donde no lo hace el personal. Se trata de un vehículo pensado para actuar en primera línea de fuego, sin exponer a más personal del necesario. Su función principal es evacuar heridos, aunque también puede transportar munición u otros suministros a zonas complicadas.
Para el caballero legionario Franco, la principal ventaja del Alano es que permite «no tener que implicar a más gente» en situaciones de riesgo, especialmente en la evacuación de heridos. Durante el ejercicio, el Alano se utilizó en un caso práctico. En un asalto a una posición aislada, un legionario resultó herido en una pierna. El caballero legionario Franco explica que, «en caso de no tener el vehículo, necesitaríamos más personas implicadas», lo que habría reducido la capacidad del pelotón.
Sin embargo, según explica, el procedimiento fue distinto. «Estábamos en una posición alejada con visual directa», afirma el caballero legionario, y desde allí, se envió el vehículo hasta el herido. Una vez en la zona, el Alano desplegó la camilla y permitió su evacuación sin exponer a más personal. «Con este vehículo conseguimos no tener que meter gente que no tendría que estar implicada», señala el caballero legionario Franco. Una forma de proteger al combatiente y mantener la misión.
En cuanto al manejo, el caballero legionario Franco también destaca su versatilidad. «Hay diferentes formas de usarlo». En el ejercicio se ha utilizado un mando a distancia, que requiere mantener contacto visual y tiene un alcance aproximado de 500 metros, pero también puede controlarse desde una consola en el chaleco o desde un puesto de mando, gracias a las cámaras y sensores que lleva incorporados. Además, es un vehículo híbrido, con motor diésel y eléctrico, lo que le da una buena autonomía y le permite operar durante más tiempo.
El ejercicio «Morro Nuevo» también ha contribuido a que la compañía detecte limitaciones, como la formación de conductores o la necesidad de ajustar la orgánica. Todo lo que se ha observado servirá para mejorar en futuros ejercicios y para ajustar la forma en que se emplean estos medios, que están cambiando el modelo de combate, donde la tecnología es parte fundamental de la acción y estos vehículos cobran cada vez más peso.








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