Hocicos y colmillos

Texto: Ana Vercher (Madrid)

Fotos: BPM I

El mejor amigo del hombre ha colaborado con las Fuerzas Armadas desde tiempos inmemoriales y de muchas maneras, como pueden ser el rescate de heridos y desaparecidos, la detección de explosivos y sustancias ilegales o el combate junto a su guía humano. Las magníficas capacidades físicas y sensoriales de los perros, junto a su buena disposición al trabajo y facilidad para el aprendizaje, los convierten en los compañeros ideales para estos especialistas. Este es el motivo de que su papel en maniobras militares haya ido adquiriendo peso con el paso de los años, hasta dedicar espacios específicos para el adiestramiento de unidades y canes, como es el caso del ejercicio «Cerbero».

UTILIDAD Y SEGURIDAD

Para poder saber más sobre este ejercicio, es imprescindible hablar, en primer lugar, sobre el Batallón de Policía Militar (BPM) I, creado en 2008 y encuadrado en el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad, que tiene la misión de proporcionar apoyo simultáneo a un Cuerpo de Ejército y a una División en operaciones específicas de Policía Militar, como pueden ser el apoyo a la movilidad, seguridad, funciones policiales, detención y custodia y policía de estabilización. Este Batallón organiza, anualmente, el ejercicio «Ángel Guardián», en el que los perros son unos de sus participantes más destacados. A nivel nacional, participan todas las unidades de Policía Militar, Policía Naval y Aérea de las Fuerzas Armadas, así como otras unidades de Policía Militar pertenecientes a la Guardia Real, a la Unidad Militar de Emergencias, a los Establecimientos Disciplinarios Militares y a la Guardia Civil en su condición de policía militar. El «Ángel Guardián» está abierto a la participación de todas las unidades de policía militar de la OTAN y de otras naciones aliadas, haciendo del mismo el principal evento de policía militar que se desarrolla en el ámbito OTAN.

Tradicionalmente, este ejercicio constaba de un seminario cinológico (también denominado seminario «K-9») que, en esta edición de 2024, se ha convertido en un ejercicio con entidad propia, el citado «Cerbero», con la finalidad de focalizar los esfuerzos y darle el protagonismo que se merece. Desarrollado entre los días 23 y 27 de septiembre, alrededor de 100 policías militares y una treintena de canes se dieron cita en las instalaciones de la base «Jaime I», base «General Almirante», acuartelamiento «San Juan de Rivera» y en el Campo de Maniobras y Tiro «El Mojón», todos ellos ubicado entre las localidades de Bétera, Marines y Valencia capital.

Durante las jornadas, los participantes se vieron sometidos a escenarios similares a los que se pueden encontrar en operaciones reales, empleando para su resolución el material específico de policía militar que cada unidad tenga en dotación. Se estructuró en cuatro categorías, diferenciadas por la especialidad de los perros que participaron en ellas. Rotando entre los distintos escenarios o localizaciones que estaban montados, en cada incidencia el guía y su perro debían afrontar un enemigo y detectar un explosivo u otro material ilegal, siempre según las técnicas y procedimientos establecidos y entrenados. El último día se organizó un ejercicio conjunto, donde, secuencialmente y en función del supuesto táctico, uno u otro equipo tomaba la iniciativa relevando al anterior, en un esfuerzo continuo y conjunto, que logró poner de relieve las capacidades combinadas de estos equipos.

Los perros proporcionan tanto utilidad como seguridad. «Por una parte, no existe aún ningún dispositivo electrónico que pueda detectar sustancias estupefacientes o explosivos con la fiabilidad y amplitud de olores al nivel de un perro entrenado para ello. Y por otro lado, se consigue no exponer a personas a situaciones altamente peligrosas, proporcionando una mayor seguridad a las unidades», explica el jefe de Plana Mayor de Mando del BPM I, comandante Rodríguez.
Cualquiera que sea su especialidad, los perros K-9 no reciben entrenamiento específico para enfrentarse a este ejercicio. Por el contrario, este ejercicio se basa en experiencias y situaciones reales ocurridas en zona de operaciones (ZO), y por lo tanto cubiertas por su instrucción y adiestramiento diario. Para maximizar su realismo, se añaden picos de estrés para guías y perros.

El trabajo con estos animales requiere de vocación y dedicación, ya que deben ser atendidos e instruidos a diario. Pero, a cambio, también ofrece grandes satisfacciones personales y profesionales. En palabras del jefe de la sección cinológica del BPM I, brigada Mares, «el aspecto más complejo del trabajo con perros es también el más gratificante, que es observar cómo el perro acaba realizando correctamente las actividades que el guía pretende que haga y para las que está adiestrado».
Asimismo, «este ejercicio constituye una excelente forma de promover el fortalecimiento de los lazos entre las unidades cinológicas del Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y el Espacio, la Unidad Militar de Emergencias, Policía Nacional y Guardia Civil, Guardia Real y los países aliados de la OTAN», tal y como concluye el comandante Rodríguez.

Cincuenta años forjando talento

Texto: Elvira Valbuena Calatayud (Zaragoza)

Fotos: Bgda. L. Núñez (DECET)

La Academia de Logística celebra su 50º aniversario en 2024, un año en el que, por primera vez, los alumnos especialistas de Tropa se incorporan directamente a sus aulas desde el Centro de Formación de Tropa.

La Academia de Logística del Ejército de Tierra (ACLOG) se vistió de gala, el 4 de octubre pasado, en Calatayud (Zaragoza), para celebrar el acto central de las celebraciones por el 50.º aniversario de su creación. La parada militar, presidida por el Jefe de Estado Mayor del Ejército (JEME), general de ejército Amador Enseñat, reunió a autoridades militares y civiles, así como a numerosos invitados, en el acuartelamiento «Barón de Warsage» —sede del centro académico militar—. En su patio de armas, la ACLOG puso la guinda a un programa de actividades que, desde el 28 de septiembre y hasta el 3 de noviembre, incluyó también una jornada de puertas abiertas, la presentación de un libro conmemorativo del 50.º aniversario, dos exposiciones, un concierto y una Jura de Bandera para personal civil y Rejura de antiguos alumnos de los Institutos Politécnicos del Ejército (IPE) en su 25 aniversario.

La conmemoración de la creación de la ACLOG constituye la efeméride complementaria del Ejército en 2024, un año en el que, por primera vez, los alumnos especialistas de tropa se incorporan directamente a sus aulas desde el Centro de Formación de Tropa (CEFOT). La Jefatura del Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), a través de la Dirección de Enseñanza, Instrucción, Adiestramiento y Evaluación, ha sido la autoridad encargada de coordinar la celebración de esta efeméride.

En la apertura del acto militar del 4 de octubre, el JEME transmitió a los presentes el orgullo de todo el Ejército de Tierra por su Academia de Logística, no sin antes recordar a su antecesora, la antigua Escuela de Formación Profesional n.º 2, creada el 4 de octubre de 1974, en las mismas instalaciones militares.
Posteriormente, en 1976, las Escuelas de Formación Profesional nº 1 y 2 cambian su denominación por la de Institutos Politécnicos del Ejército. De tal forma que la actual Academia de Logística (2001) es fruto de la integración en un solo centro de enseñanza de los IPE n.º 1 (Carabanchel, Madrid) y n.º 2 (Calatayud) y de la Escuela de Logística del Ejército (Madrid).

UN PROGRAMA REPLETO DE ACTIVIDADES

Los principales actos por el 50.º aniversario de la ACLOG comenzaron, el 28 de septiembre, con la celebración de una jornada de puertas abiertas en las instalaciones de la Academia de Logística, donde tuvo lugar una exposición estática de materiales, que contó con el apoyo de unidades de la Guardia Civil, el Cuerpo Nacional de Policía y el Ejército del Aire y del Espacio, que también participó en las actividades dinámicas que se llevaron a cabo.

Los días previos al acto central en la Academia, se celebraron distintas actividades conmemorativas, en los principales escenarios de Calatayud. Así, el 2 de octubre, tuvo lugar, en el salón de actos del edificio de Claretianos, la presentación del libro «Academia de Logística 50 años formando el futuro», editado por el Ministerio de Defensa. Ese mismo día, en el Aula Cultural «San Benito», quedó inaugurada una exposición, para la que se habían utilizado como base los fondos de la Sala Museo de la ACLOG. Esta muestra, posteriormente, fue trasladada al Palacio de la antigua Capitanía de Zaragoza, donde permaneció abierta entre el 29 de octubre y el 3 de noviembre.
Asimismo, el 3 de octubre, se celebró un concierto homenaje en el salón de actos de la Academia, a cargo de la Unidad de Música de la Academia General Militar, la Agrupación musical «Pascual Marquina», la Coral Bilbilitana y la jotera María Soledad Moreno, quien también es trabajadora del centro.
Los actos conmemorativos en Calatayud continuaron el 6 de octubre con una Jura de Bandera para personal civil y una Rejura para las XXIII y LV promociones de la ACLOG, en la plaza del Fuerte de la ciudad. Con este intenso programa de celebraciones, se ha querido poner en valor y dar a conocer tanto en el ámbito militar como en el civil —y no solo en el entorno de la ciudad de Calatayud, estrechamente ligada a la existencia de la ACLOG— sus 50 años de dedicación a la formación del personal de las especialidades técnicas del Ejército y del ámbito de la logística.

50 AÑOS FORMANDO ESPECIALISTAS Y LOGISTAS

Actualmente, la ACLOG cuenta con más de 1200 alumnos, 30 cursos y 40 planes de estudio completamente diferenciados, además de otra serie de actividades formativas adicionales, lo que la convierte en uno de los centros de enseñanza con mayor volumen y complejidad del Ejército de Tierra.
En la Academia de Logística, se imparten enseñanzas tanto de formación como de perfeccionamiento, en un variado y amplio conjunto de actividades educativas. Además de la formación para alumnos de la Enseñanza Militar para la Incorporación a la Escala de Suboficiales (EMIES), en la Academia se imparten el curso de perfeccionamiento para Cuadros de Mando y Militares de Tropa de la Agrupación de Especialidades Técnicas, y el curso de perfeccionamiento para Militares de Tropa de la Agrupación de Especialidades Operativas para el cambio a una Especialidad Técnica.

Además, en la ACLOG se imparte la enseñanza de perfeccionamiento para los integrantes del Cuerpo General en los ámbitos de la Logística, en el de las Tecnologías de la Información y la Comunicación aplicadas a la enseñanza, así como en los de Policía Militar, Protección de Autoridades, y Conducción y Seguridad Vial, siendo el centro académico de referencia en estas materias dentro del Ejército de Tierra. Por su parte, el director de la Academia de Logística—actualmente el general Ignacio Aldama— es el responsable institucional del personal de la Agrupación de Especialidades Técnicas, así como de los componentes del extinto Cuerpo de Especialistas y de la Especialidad de Logística de la Escala de Tropa, en lo concerniente a la conservación de sus valores y tradiciones. En su orgánica, también se incluye la Subdirección de Entornos Virtuales de Aprendizaje, líder en la transformación digital de la enseñanza en el ámbito del Ejército.
En palabras de su general director, «la ACLOG es uno de los centros docentes más potentes dentro del Ejército de Tierra» y «una parte importante del Ejército y de la sociedad española» los más de 90 000 alumnos que, a lo largo de cinco décadas, han pasado por ella.

Blog oficial del Ejército de Tierra