Todavía otorgué a los hombres un don mayor: les hice el regalo del fuego. Prometeo Encadenado
Cuando Prometeo, engañando a Zeus, entregó el fuego a los hombres, cambiando para siempre su ventura y su porvenir, no previó que con cada verano ese mismo fuego, que había dado calor en invierno, buscaría su dominio sobre los montes y las vaguadas.
Como Prometeo sigue encadenado por Zeus, este verano como todos los veranos desde el año 2007, el Ejército ejecutará entre otras actuaciones, sabiendo como dice el refranero español que campo abandonado, fuego proclamado, una Operación de Apoyo, consistente en establecer un despliegue de patrullas y medios aéreos de vigilancia, para contribuir a la prevención de incendios forestales en Galicia denominada Centinela Gallego. Porque el Ejército no puede abandonar ni al campo ni a su gente.
Si el año pasado más de 500 soldados patrullaron 700.000 kilómetros, este año las patrullas realizarán su labor en un total de 32 municipios distintos, repartidos en un total de 7 distritos forestales, lo que no quita que se cubran municipios que se encuentren dentro del alcance visual de las patrullas o en su zona de tránsito.
No obstante, se puede modificar la zona de despliegue cuando la situación lo aconseje por aparecer nuevas zonas de riesgo, previa solicitud de la Xunta de Galicia.
Para materializar este despliegue, el Jefe de Estado Mayor de la Defensa (JEMAD) ha emitido una Directiva Inicial Militar, en la que define los términos de la colaboración de las FAS en la prevención de incendios en Galicia durante la Campaña 2015. El Comandante del Mando de Operaciones, que ejercerá el control operacional, ha elaborado el Plan de Operaciones.
En este año, como novedad, se va a explorar la eficacia del uso de sistemas aéreos no tripulados.
Se ha designado al jefe de la Brigada Infantería Ligera «Galicia» VII (BRILAT), general de brigada Luis Cebrián Carbonell, como comandante de la Fuerza desplegada y responsable militar en el campo, y a su Cuartel General como órgano responsable para el planeamiento y conducción de la operación.
Prometeo, tenemos el fuego; pero también tenemos Centinelas que cuidan de los campos y de su gente.
¿Y el brillante fuego está ahora en manos de los mortales? Prometeo Encadenado
Los componentes del MOE continúan con actividades de preparación en territorio nacional, mientras aguardan que llegue el día de su incorporación a la misión en Iraq
Los equipos operativos del MOE practicaron todo tipo de reacciones armadas, tanto a pie como en vehículo (con los Lince, que son los que tendrán para moverse en Iraq), que les sirvieron para reforzar la instrucción de tiro con fuego real, a nivel individual y con armas colectivas — con los lanzagranadas LAG 40 y C-90, el mortero de comando de 60 mm y la ametralladora de 12,70 mm—, simulando roturas de contacto, incidentes green on blue, acciones de combate en población, patrullas y supuestos de comunicaciones con enlaces vía satélite y con la radio HF.
El Mando de Operaciones Especiales (MOE) tiene desplegados, desde el 22 de enero en el Baghdad Diplomatic Support Center, una treintena de efectivos. Se trata de un equipo operativo, parte de un equipo de tiradores de precisión y algunos componentes de la sección de Mando y Control. Quedan por incorporarse el resto de equipos, la Plana Mayor de Mando, y por completarse las capacidades de la sección y del equipo de tiradores. Pero la fecha de llegada de todos ellos está condicionada por cuestiones logísticas y, a día de hoy, aún no está fijada.
Sin embargo, quienes aguardan en territorio nacional la confirmación del día en que comenzará su misión en Iraq, no desaprovechan el tiempo, y dedican los días de espera a continuar con su preparación. Por ese motivco, han estado una semana de maniobras —del 9 al 13 de febrero— en el Centro de Adiestramiento “Chinchilla”, en Albacete.
Los equipos que se sumarán al que ya está desplegado sacaron el máximo rendimiento a las posibilidades que ofrece este campo de maniobras para poner en práctica muchas de las situaciones que pueden presentarse en zona de operaciones. Porque, a pesar de que la misión no es de combate sino de entrenamiento, la preparación nunca está de más.
En el ejercicio hubo fuego real con armas individuales y colectivas
Para el capitán José M. F., este tipo de cometidos no son una novedad, porque estuvo en Afganistán en el año 2011 como parte de un equipo de mentorización (OMLT). Aquella experiencia le resultó «muy positiva», y reconoce que aprendió mucho. Entre otras cosas, algo del idioma local, el darí. Por eso considera que «los idiomas son muy importantes; no solo saber inglés, sino el propio de la zona, porque mejora la comunicación y facilita el aprendizaje».
Sobre su labor como instructor señala que, como oficial, es algo con lo que está muy familiarizado. «Somos profesores todos, y más en esta unidad —el MOE— en el que dentro de un equipo operativo tenemos de todo y hay que ser muy versátil», subraya.
Los componentes del MOE continúan con actividades de preparación en territorio nacional, mientras aguardan que llegue el día de su incorporación a la misión en Iraq
Lo que sí considera que puede cambiar en esta ocasión es el perfil de los alumnos, ya que Iraq es un país «donde todo el mundo sabe de qué va la guerra», pero se muestra prudente y prefiere esperar a estar sobre el terreno antes de valorar el nivel del personal que tendrá que instruir. No obstante, hay que tener en cuenta que los militares iraquíes cuentan con varios centros de formación de Operaciones Especiales, tanto en las Fuerzas Armadas como en la Policía y, por lo tanto, a priori, se imagina que tienen una idea de lo que son las Fuerzas Especiales.
La formación de los iraquíes puede ser similar a la que se realiza con la tropa
De hecho, la mayoría de los militares con esta formación son los que se encuentran combatiendo a las tropas del autodenominado Estado Islámico en primera línea y los que están sufriendo mayores bajas. De ahí la necesidad de formar a nuevo personal que sea capaz de relevarles.
Los componentes del MOE continúan con actividades de preparación en territorio nacional, mientras aguardan que llegue el día de su incorporación a la misión en Iraq
Cursos liderados por España
Algunos de los cursos que se están organizando de cara a esta preparación van a estar liderados por España, en solitario o en colaboración con algunos de los otros países que también tienen
desplegados militares de Operaciones Especiales; así, el Curso de Comando (básico), el de Tiradores de Precisión (junto a los holandeses), el Curso de Comunicaciones, el de Sanitario de Patrulla o el de Unidades de Policía Especial (con los estadounidenses).
Los componentes del MOE continúan con actividades de preparación en territorio nacional, mientras aguardan que llegue el día de su incorporación a la misión en Iraq
Para quien el perfil de esta misión va a ser una novedad es para el capitán Valentín A., jefe del otro equipo operativo que estaba en “Chinchilla”. No obstante, lo afronta con «tranquilidad» y dedica estas jornadas con su gente a repasar «cosas básicas», que serán las que más tengan que practicar durante la misión con los alumnos iraquíes.
Considera que el día a día allí puede ser muy parecido a una jornada en su unidad, salvo por el hecho de que para dar sus instrucciones tendrá que apoyarse en un intérprete local. Una opinión que comparte uno de sus sargentos 1º más veteranos, José Manuel O., que lleva una década en el MOE.
Los componentes del MOE continúan con actividades de preparación en territorio nacional, mientras aguardan que llegue el día de su incorporación a la misión en Iraq
Su última experiencia en el exterior también fue en Afganistán, pero entonces, en labores de conductor de un Equipo de Desactivación de Explosivos. Ahora el trabajo será muy distinto, pero considera que irá bien, porque los soldados iraquíes «llevan mucho tiempo con fuerzas occidentales».
En breve se reunirán con sus compañeros en Bagdad para realizar su misión en Iraq; entonces rondarán el centenar.
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