Conocer a… SUBOFICIAL MAYOR MOLINA

ORIENTACIÓN: PENSAR Y CORRER

Texto: Ana Vercher/ Madrid

Fotos: SBMY Molina

Recorrer el terreno en busca de unos puntos establecidos, apoyados en la información que da un mapa y con la ayuda de una brújula: esto es la orientación. Se trata de un deporte cuyos orígenes datan del siglo XIX, utilizándose por primera vez este término en la Academia Militar de Karlberg (Suecia). Desde entonces, su práctica no ha parado de crecer, ganando multitud de adeptos a lo largo de todo el mundo.

Uno de ellos es el suboficial mayor (SBMY) Molina, destinado en el Batallón de Helicópteros de Ataque I, quien ha integrado en su vida lo que ha sido una afición desde la infancia: «Desde muy pequeño me ha atraído la cartografía, el recuerdo más antiguo que tengo es hojear el mapa de carreteras que tenía mi padre en el coche. Ya cuando ingresé en la Academia General Básica, me fui adentrando en este deporte». Un interés por esta disciplina que, incluso, le ha llevado a ser nombrado presidente de la Federación de Orientación de Castilla-La Mancha (FECAMADO), cargo que mantiene en la actualidad y que le ha consolidado como una figura clave de este deporte en la región. 

Desde esta posición, el SBMY Molina trabaja por dar una mayor difusión a la orientación, ya que asegura que «queda mucha pedagogía por hacer en España».

Una de las ventajas de la orientación es que abarca un gran abanico de posibilidades a la hora de practicarla, existiendo diversas opciones: a pie; en bicicleta de montaña; esquí; raid de aventura, y trail. No obstante, desde FECAMADO se fomenta, en especial, las dos primeras. Y es que, el objetivo principal de la Federación es «la organización de competiciones y actividades de promoción deportiva, así como la reglamentación de las mismas o la realización de distintos cursos —de difusión, especialización, etc.—».

Esa difusión y pedagogía de la que habla el SBMY Molina está dando sus frutos, como se demuestra en el incremento de número de licencias deportivas, que se han duplicado respecto a las de 2012, cuando comenzó como presidente de la Federación. Otro hecho a destacar es el importante aumento del nivel técnico y físico de los deportistas de élite, así como la participación femenina y el número de categorías de veteranos. «Esto es porque quien elige la orientación lo hace para toda la vida», señala el SBMY Molina. También, se trabaja mucho por fomentar este deporte entre los más jóvenes, destacando que «otro de los pilares donde se sustenta la promoción y tecnificación en edades tempranas son los clubes y sus escuelas deportivas».

Respecto a las competiciones federadas que la FECAMADO organiza, o en las que participa activamente, hay que destacar el Trofeo «Quijotes», tanto a pie como en bicicleta, o el Trofeo «Serranía » de Rogaining. Sin olvidar que la Liga de Castilla-La Mancha o el Campeonato de Castilla-La Mancha son los torneos más relevantes, junto con el Campeonato de España, que es la prueba que todo orientador tiene marcada en su agenda. Además, «tenemos un convenio con las federaciones valenciana y murciana, que ha dado como resultado la Liga Sureste de Orientación», explica el SBMY Molina, quien se muestra especialmente orgulloso del buen hacer de los manchegos en los Campeonato de España Escolares de 2015 (Albacete) y 2017 (Soria): «Siempre había un escolar de Castilla-La Mancha en el pódium, y algunos de ellos hoy forman parte de la élite española de la orientación. Además, tenemos federados que representan a España en competiciones internacionales. En 2022, el manchego Gonzalo Ferrando fue campeón de Europa Sub-18 en Hungría, en la especialidad de sprint, y como selección, fuimos segundos en el Campeonato de España por Comunidades Autónomas en 2022, y terceros en 2021 y 2026». 

Para el SBMY Molina no hay mejor escenario que los campos manchegos para practicar orientación: «La esencia de este deporte es competir en el medio natural. No hay estadio comparable con cualquier bosque donde se disputan nuestras competiciones.  Cruzarse con una piara de jabalíes, observar cómo un ciervo sube una ladera, contemplar el vuelo de aves de gran tamaño o pensar en cruzarse con un lince ibérico son experiencias que hacen de la orientación un deporte único. Esto nos obliga a ser especialmente celosos en el cuidado de nuestro “terreno de juego”». 

Por eso, este militar por vocación anima a todo el mundo a probar, y lo hace con la mente puesta en consolidar los torneos de su tierra y en su próximo reto: «Plantear la organización de una competición de ámbito internacional del prestigio de un Campeonato del Mundo Absoluto o Junior, porque tenemos los bosques y contamos con mucha experiencia, sólo queda convencernos de que lo vamos a hacer y que será un éxito», concluye el SBMY Molina.

Deja un comentario