Texto: Elvira Valbuena (Madrid)
Fotos: Bgda. J.M. Dueñas (DECET)
El Ejército de Tierra ha empezado a incorporar a las unidades los nuevos sistemas aéreos no tripulados (UAS) Skydio X10D, dotados de gran capacidad para las tareas nocturnas, gracias a sus cámaras de alta resolución y sensores térmicos. Se trata de un microdron orientado a misiones de Inteligencia, Vigilancia y Reconocimiento (ISR), cuya principal aportación es la capacidad de ver más lejos, detectar antes, obtener información más precisa y hacerlo sin exponer innecesariamente al personal. El Skydio X10D destaca por su vuelo autónomo de 40 minutos en 360º. Tiene un alcance de 10 kilómetros y es capaz de esquivar obstáculos sin señal GPS. Su sistema de evitación automática, apoyado por inteligencia artificial, facilita el vuelo, incluso en entornos complejos, y aumenta la seguridad durante la operación. Una de las primeras unidades en recibir los sistemas Skydio X10D ha sido la Brigada «Guadarrama» XII, con sede en la Base «El Goloso» (Madrid), donde el personal que maneja estos drones finalizó, el pasado mes de junio, el curso de certificación para pilotarlos. El soldado Castro, del Regimiento «Asturias» n.º 31, forma parte del grupo de militares que ya han obtenido la certificación como piloto.
Para el militar, las capacidades de la nueva herramienta son evidentes. «Desde mi perspectiva, lo más destacable es su cámara, por la amplitud del zoom que tiene, su gran calidad y, sobre todo, su visión térmica de cara a detectar de noche», explica.
TECNOLOGÍA Y EFICACIA
Estos drones suponen una nueva capacidad para la protección de la fuerza, el reconocimiento del terreno y el apoyo a los puestos de mando. Su potencial para captar más información y obtener datos más precisos convierten al Skydio X10D en un aliado perfecto para quienes necesitan conocer qué ocurre más allá de su posición, antes de tomar unadecisión. Su llegada no solo amplía las posibilidades operativas de las unidades, sino que también introduce una forma diferente de observar el campo de operaciones: más rápida, más precisa y más segura.

Sin embargo, incorporar una nueva tecnología exige también adquirir nuevos conocimientos. Antes de poder operar el sistema, los pilotos han tenido que emplearse a fondo en su formación y acumular horas de vuelo para superar un proceso de certificación que combina formación teórica y práctica. Los pilotos del Skydio X10D han aprendido desde la configuración inicial del equipo hasta las normas de seguridad en vuelo, pasando por ejercicios específicos de manejo, detección de obstáculos, vuelo sin apoyo GPS o mapeado. «El curso ha tenido una parte teórica y otra teórico-práctica. Hemos aprendido a sincronizar el sistema, codificarlo y empezar a volar, para después completar un mínimo de seis horas de vuelo práctico, que nos han permitido conocer todas sus utilidades y capacidades», resume el soldado Castro.
La rapidez con la que el sistema puede entrar en servicio constituye otra de sus ventajas. En apenas unos minutos, el dron puede estar listo para despegar y comenzar a proporcionar información al equipo que espera sus imágenes y datos. Esa inmediatez, unida a su estabilidad en vuelo y a su fiabilidad, aporta un valor añadido respecto a otros sistemas ya empleados por las unidades. «Si pierde la conexión, tiene un siste ma de autorretorno programable. Sabes que el dron no se va a quedar perdido y volverá al punto que se haya marcado», destaca el soldado Castro.

El Skydio X10D permite obtener información desde una posición más protegida
Además, el Skydio X10D no es una herramienta exclusiva para la infantería. La artillería también encuentra en este sistema nuevas posibilidades para mejorar el apoyo de fuego y aumentar la precisión de sus cometidos. El sargento Jiménez, jefe de un equipo observador del Grupo de Artillería de Campaña XII, lo resume así: «Lo que más nos facilita es el trabajo de levantar objetivos. Nos permite sacar coordenadas cartesianas y, además, nos protege de exponernos tanto al enemigo».
Un equipo de observadores es una estructura coordinada. Con la llegada del Skydio X10D aparece un nuevo componente que pasa a formar parte de esa estructura. «Es un integrante más de mi equipo de observadores. El piloto maneja el dron, obtiene las coordenadas, me las transmite y el radio operador las envía después a través de fonía o datos», explica el sargento Jiménez. El resultado es un trabajo más eficaz. Ahora, el dron permite obtener una determinada información sin necesidad de aproximarse tanto como antes y hacerlo desde una posición más protegida, reduciendo la exposición del personal y ofreciendo una visión privilegiada del terreno. Además, el sistema complementalas capacidades de otros medios ya existentes, ampliando las posibilidades del observador avanzado tanto en la localización de objetivos como en la corrección y calificación del fuego. La incorporación de esta capacidad a las unidades representa también un cambio en la forma de preparar las futuras maniobras. Los pilotos certificados ya piensan en los próximos ejercicios, donde el Skydio X10D contribuirá a ofrecer una información más completa durante el desarrollo de las operaciones. Parte de estos sistemas ya han sido enviados también a Letonia para que el personal desplegado pueda emplearlos sobre el terreno. Para quienes han comenzado ya a volarlo, la sensación es la de estar ante una herramienta cargada de posibilidades. «La verdad es que impresiona porque tiene muchas opciones que, desde el desconocimiento, no imaginas que pueda tener. Tengo muchas ganas de seguir volando con él y continuar aprendiendo», reconoce el soldado Castro.