Conocer a… soldado Lizana

«Los deportes de combate refuerzan la autoestima»

Ana Vercher / Madrid

En ocasiones, las cosas llegan a nuestra vida fruto del azar y, sin embargo, consiguen quedarse en ella para siempre. Esto es lo que le ocurrió al soldado Lizana con el full-contact, un deporte que comenzó a practicar con 16 años, por recomendación de un amigo, y que ha conseguido engancharle. Y lo ha hecho de una manera extraordinaria, ya que cuenta con un gran palmarés: bronce en un Mundial, oro en dos Copas del Mundo, un título europeo y seis campeonatos de España.

A pesar de que al principio la idea era solo probar, este salmantino destinado en el Regimiento de Especialidades de Ingenieros nº 11 encontró en él una serie de cualidades que le animaron a seguir profundizando y mejorando en sus técnicas. «Los deportes de combate refuerzan la autoestima y la confianza de los practicantes, además de los valores y la disciplina que te aportan si entrenas en un buen club que siga la línea de las artes marciales», destaca el soldado como algunas de las peculiaridades que más le atraen de
este deporte.

Casi 10 años después de esa primera toma de contacto, el full-contact le sigue apasionando aún más que en sus inicios: «Siempre me han gustado mucho los deportes en general, pero el único al que me dedico a nivel competición es este. Otros, como el snowboard, los practico más como un simple ocio», explica el soldado Lizana.

El full-contact, también conocido como kickboxing americano o full-contact karate, es un deporte muy variado. Al tratarse de un derivado de las artes marciales tradicionales, como el kárate o el taekwondo, y de deportes de contacto, como el boxeo, su práctica permite tanto el empleo de una amplia diversidad de técnicas como una gran libertad en su desarrollo y ejecución. A ello se le une el respeto a la integridad física de los deportistas, así como el espectáculo que estos ofrecen sobre el tatami. Del mismo modo, hay una serie de beneficios físicos y mentales que conlleva, como son la mejora de la resistencia, fuerza, reflejos, concentración, disciplina y motivación, además de la reducción del estrés.

En este sentido, se trata de un deporte que requiere una preparación física muy cuidada, con un nivel de entrenamiento muy exigente, más aún cuando se compite. «Le dedico entre cinco y seis días a la semana, aproximadamente tres horas diarias», mantiene el soldado. Rutinariamente se realizan ejercicios aeróbicos, de respiración, elasticidad y fuerza —como pesas o cuerda—. También es imprescindible seguir una dieta muy cuidada: «Especialmente en nuestro deporte tenemos que competir en categorías de peso, y el tema de la nutrición lo llevamos a rajatabla, además de gestionar las cargas de entrenamiento y descansos según en qué fase de la temporada nos encontremos», puntualiza Lizana. De igual manera, la práctica de este deporte requiere de un gran esfuerzo mental, lo que se intensifica en el momento de preparar los campeonatos, cuando es fundamental dedicar «muchas horas de trabajo con el equipo, y también individual, para estudiar mentalmente a los mejores rivales y poner atención para mejorar los errores», explica.

Sin duda, el nivel que el soldado ha conseguido en el full-contact se debe al trabajo duro, pero también a la valoración que de su faceta deportiva se hace en el Ejército de Tierra, como él mismo asegura: «No podría mantener este nivel de no ser por la posibilidad de compaginar los entrenamientos y los viajes a los campeonatos con mi profesión». Su futuro está aún por determinar. Si bien baraja la opción de dedicarse al full-
contact como técnico profesional, optar por ese camino requeriría un nivel de entrega difícil de compaginar con otra profesión. «Estoy feliz con mi vida actual. Me gusta ser militar porque es una profesión en la que se aprenden muchas cosas valiosas», concluye el soldado Lizana, quien se encontraba en Turquía participando en el Campeonato Europeo de Kickboxing cuando se llevó a cabo esta entrevista. Días después, pudimos saber que, de nuevo, tuvo un destacado papel en este encuentro deportivo de primer nivel, al que acudieron representantes de 12 países y en el que se alzó con la medalla de bronce. Asimismo, los puntos obtenidos le hicieron colocarse en el primer puesto del ranking mundial. ¡Enhorabuena!

ENTREVISTA A… VERÓNICA DULANTO/PERIODISTA

“Necesito nuevos retos para superarme día a día”

Felipe Pulido / Madrid

Se aproxima el final del año y las principales cadenas de televisión ultiman la programación para estas fechas tan señaladas. Verónica Dulanto (Madrid, 1978) presentará junto a Jesús Vázquez las galas de Nochebuena y Nochevieja en Telecinco. Un reto que la periodista afronta con mucha ilusión, tras un año repleto de oportunidades profesionales.

Mediaset ha anunciado que presentará las galas especiales de Nochebuena y Nochevieja junto a Jesús Vázquez. ¿Cómo lo está afrontando?

Con muchísima ilusión. Las galas de Navidad, junto a las campanadas, por supuesto, son un clásico en nuestras vidas. Y que este año Mediaset haya pensado en mí para presentarlas, junto a Jesús Vázquez, es todo un honor y un privilegio. ¡Vamos, que esta Navidad la paso con todos vosotros! Estoy muy feliz.

Se entiende fundamental la coordinación de todo el equipo y, en este caso, con Jesús Vázquez. ¿Cómo se logra esa complicidad tan necesaria para la pantalla?

A Jesús ya lo conocía, pero no habíamos coincidido nunca trabajando codo con codo. La química surgió desde el mismo instante en el que nos volvimos a ver para este proyecto. ¡Es el mejor compañero que podía tener y creo que hacemos un tándem estupendo!

¿Ha sido positivo este 2022 para Verónica Dulanto?

El balance ha sido muy positivo, he hecho muchas cosas en televisión. Este año he tenido la oportunidad de presentar Ya es verano en Telecinco durante los meses de agosto y septiembre. ¡Un programa de cinco horas en directo te aseguro que da mucho de sí! He disfrutado, he aprendido y, sobre todo, he exprimido al máximo esta oportunidad de oro para consolidar mi carrera profesional.

En alguna ocasión ha confesado que le apasionaba el periodismo de investigación, y la oportunidad de vivirlo en primera persona en el programa En el punto de mira

Por desgracia hay cada vez menos programas de investigación y, sinceramente, creo que son muy necesarios en la parrilla. Es un trabajo que requiere tiempo, rigurosidad, constancia y llegar hasta el final con la información. Y sí, se hacen buenos programas de investigación, ¡empezando por el mío! (Risas).

¿Qué diferencias encuentra a la hora de trabajar en otros programas, como por ejemplo Ya es mediodía?

Ya es Mediodía, El programa de Ana Rosa, Cuatro al día… son programas diarios basados en la actualidad, en los titulares del día. Mucho más rápidos, más dinámicos, de información pura y dura. Nada tienen que ver con un programa como En el punto de mira, que tiene otro tempo, otros temas que le interesan al público y que no tienen por qué estar pegados a la actualidad. Ahí sí hay tiempo para el análisis y para los descubrimientos. El papel del periodista cambia por completo. Trabajo de inmediatez frente a trabajo de fondo.

Su paso por El programa de Ana Rosa fue como una escuela de aprendizaje…

Estuve 12 años, imagínate. Entré en el equipo recién cumplidos los 26 años. Justo se estrenaba en Telecinco, en enero de 2005. Ha sido la mejor escuela que podía tener. Ana Rosa es todo un referente en el periodismo de este país y he tenido la suerte de estar a su lado durante todo ese tiempo.

Lleva prácticamente desde los 22 años delante de las cámaras. ¿Cómo valora su evolución en los medios?

Lo mío ha sido una carrera de fondo. ¡Si ahora tuviera que verme la primera vez que me puse delante de la cámara me daría mucha vergüenza! La vida es una evolución en todos los sentidos. Y si tengo que echar la vista atrás, la verdad es que no me ha ido nada mal. También me lo he currado, ¿eh?, porque me apasiona mi profesión. Empecé desde abajo, siendo redactora, haciendo vídeos, después reportera y ahora presentadora. Nunca me ha gustado estancarme. Al revés, necesito nuevos retos profesionales para superarme día a día.

¿Cómo es Verónica Dulanto tras la pantalla? ¿Puede dedicar todo el tiempo que desea a su familia?

Siempre es más fácil que hablen los que te conocen que hacerlo uno mismo. Pero soy una mujer muy normal, extrovertida, habladora, me encanta reírme, viajar, el mar… ¡Vamos, que soy todo lo disfrutona que puedo! Es verdad que esta profesión te absorbe y es muy complicado conciliar. Mi familia siempre se tiene que adaptar a los cambios, a veces de última hora, que requiere mi trabajo. Pero siempre nos hemos apañado bastante bien. Eso sí, el tiempo que pasamos todos juntos trato de aprovecharlo al máximo y que sea de calidad.

Muchos militares podrán verla presentar las galas de Navidad en televisión junto a sus familias, otros estarán desplegados en el exterior cumpliendo con su misión. ¿Qué mensaje tiene para todos ellos?

Nunca es fácil pasar estas fechas lejos de tu tierra y de tu familia, pero a todos ellos les mando un abrazo enorme y deseo de todo corazón que este año 2023 nos traiga a todos salud y muchas alegrías, que falta nos hace. ¡Feliz Navidad a todos!

Blog oficial del Ejército de Tierra