DESPLIEGUE EN IRAK

Texto: Elvira Valbuena /Madrid

Fotos: E. T

Después de superar con éxito el ejercicio de integración y evaluación «INTEVAL» llevado a cabo, del 18 al 24 de octubre, en el Campo de Maniobras y Tiro «Álvarez de Sotomayor», en Viator (Almería), el contingente de Apoyo a Irak (A/I) XXI, formado en su grueso por efectivos de la Comandancia General de Melilla (COMGEMEL), ha iniciado su despliegue en Irak. La Comandancia despedía, el 17 de noviembre, a la primera rotación que viaja a este país para integrarse en la Misión de la OTAN en Irak «NATO Mission Iraq» (NMI, por sus siglas en inglés).

Este contingente está integrado, en su mayoría, por personal del Grupo de Regulares n.º 52 —para la Unidad de la Fuerza de Protección (UFP)­— y efectivos del resto de unidades de la Comandancia General de Melilla —que conforman el Elemento de Apoyo Nacional (NSE)—. Esta Unidad también comprende a personal externo a la COMGEMEL, como el perteneciente al Regimiento de Transmisiones (RT) n.º 22. 

Antes de partir, los más de 160 militares que despliegan en Irak «hemos puesto a prueba nuestras capacidades y hemos practicado todos los procedimientos que nos han marcado desde zona de operaciones, porque quien está sobre el terreno tiene la mejor visión», explica la comandante Ruiz, jefe del contingente y de la UFP. «Para ello, ­—prosigue— hemos trabajado en la resolución de incidencias similares a las que podríamos enfrentarnos sobre el terreno».

Un programa intenso

Estas últimas maniobras se realizaron en dos fases. En la primera, del 18 al 20 de octubre, la UFP hizo prácticas de tiro de combate, de navegación terrestre por satélite, ejercicios de escolta de autoridades y reconocimientos de instalaciones. En la segunda fase, del 21 al 23 de octubre, tuvo lugar el ejercicio táctico «INTEVAL», en el que la UFP fue evaluada de todos los cometidos que tendrá que desempeñar durante la operación, mientras el personal del NSE se sometía al dictamen de un equipo de examinadores de la Unidad Logística n.º 24 sobre diferentes incidencias logísticas y de personal.

La misión NMI

España asesora al gobierno de Irak en el ámbito de la estructura de seguridad nacional, y contribuye a desarrollar su sistema educativo profesional militar, como parte de la misión NMI. Esta misión  tiene como fin ayudar a fortalecer las fuerzas de seguridad y las instituciones de enseñanza militar iraquíes mediante la capacitación y el asesoramiento de los funcionarios de Defensa y Seguridad iraquíes del Ministerio de Defensa, la Oficina del Asesor de Seguridad Nacional y las escuelas militares y las instituciones de educación militar iraquíes. 

El NSE se encuentra desplegado en la zona para el apoyo logístico de todas las fuerzas españolas pertenecientes a la misión NMI y también de todos los efectivos que participan en territorio iraquí en la operación «Inherent Resolve» (OIR), impulsada por una coalición internacional integrada por 84 países y liderada por Estados Unidos. El NSE, al mando del comandante Angulo, despliega bajo dependencia operativa nacional y está compuesto por personal perteneciente a todas las unidades de la COMGEMEL, así como personal de la Brigada Logística y del RT 22.

Por su parte, la UFP se integrará en la cadena multinacional de la operación NMI. Esta Unidad también está constituida por una Plana Mayor y una Compañía de la Fuerza de Protección. El contingente A/I XXI ha completado su despliegue en noviembre y tiene previsto su repliegue a territorio nacional a finales de mayo de 2025. 

Conocer al…. cabo Gallego

«Con el jiu jitsu nunca dejas de aprender»

Texto: Ana Vercher (Madrid)

Foto: Cbo. Gallego

Hasta el más pequeño puede lograr defenderse frente a alguien más grande. Ésa es la idea que quiere transmitir el jiu jitsu brasileño, un arte marcial en el que se asegura que si se aplica la técnica adecuada, y de una manera eficaz, se puede llevar al adversario al suelo, desgastándolo y finalmente sometiéndolo, sin importar tanto el tamaño como la destreza. Se centra principalmente en la lucha cuerpo a cuerpo en el suelo, usando para ello luxaciones, estrangulamientos, inmovilizaciones y derribos. Y es que el principal objetivo del jiu jitsu brasileño es doblegar al rival sin necesidad de usar golpes.
Eso es, precisamente, lo que más llamó la atención del cabo Gallego —destinado en el Establecimiento Disciplinario Militar de la base «San Pedro», en Colmenar Viejo (Madrid)—, quien practica jiu jitsu desde septiembre de 2021: «Lo descubrí en zona de operaciones, cuando coincidí con un cinturón negro que, a día de hoy, sigue siendo mi maestro». Allí se enganchó a este deporte, que decidió seguir practicando una vez regresó a España, y sin el cual ya no puede imaginarse.

Amante del deporte en general, al cabo Gallego también le gusta hacer pesas y practicar las conocidas como MMA (Artes Marciales Mixtas, por sus siglas en inglés), sin embargo, otro de los aspectos que le atrajo del jiu jitsu fue el hecho de que «nunca dejas de aprender». Asimismo, destaca que este tipo de ejercicios tienen un componente psicológico muy importante, en los que «hay que saber ser muy estratega».

Por ello, anima a todo el mundo a practicarlo, ya que es una disciplina que fomenta «muchísimos valores, a la par que aporta confianza en uno mismo y enseña a defenderse», asegura el cabo Gallego, quien añade que, en su opinión, «el jiu jitsu en muy útil para un militar y complementa muy bien su formación». Eso sí, reconoce que los comienzos pueden ser muy duros, «dándote una cura de humildad, aunque, con el tiempo, se vuelve muy gratificante».
En cualquier caso, lo que podía parecer un simple entretenimiento, fue ganando espacio en la vida de este treintañero turolense, al que su maestro pronto le animó a competir. En apenas tres años, el cabo Gallego ha logrado alcanzar, entre otros muchos títulos, el de subcampeón mundial; dos veces campeón de Europa; tres veces campeón de España; y campeón de Madrid, Cataluña y Galicia —todos ellos, en distintas modalidades y formatos de campeonatos—.

De todas las veces que se ha subido a un pódium, hay una de la que se siente especialmente orgulloso: cuando logró el primer puesto en la Copa de España 2024, celebrado en septiembre. «Ahí ha sido la primera vez que he conseguido ser campeón en la categoría Absoluta, es decir, campeón de todas las categorías de peso. Esto es muy complicado, reservado normalmente a deportistas más pesados. Yo soy peleador de 64 o 70 kg frente a rivales de 120 kg», explica el cabo Gallego.
Como suele ser usual en estos casos, para lograr algo así es necesario seguir un riguroso entrenamiento, dedicándole más de dos horas diarias —entre ejercicios de cardio, fuerza, técnica y sparring—, de lunes a viernes, mientras que los fines de semana suele dedicarlo a otros deportes, como las mencionadas MMA.
La alimentación es otro de los aspectos básicos para poder rendir al máximo. Por ello, intenta comer lo mejor posible, con el objetivo de cubrir todas sus necesidades, aunque también tiene muy claro que no puede convertirse en una obsesión: «Me doy mis caprichos con la comida, porque en los deportes de combate es muy frecuente que haya personas con trastorno de alimentación, algo que está, incluso, normalizado. Hay que luchar contra eso. No sólo es importante la salud física, sino, también, la mental».

Militar por vocación, el cabo Gallego siempre tuvo claro que su vida profesional pasaba por vestir «de verde»: «Me hice militar para poder servir a mi país y ayudar a otras personas. También, por los valores que la milicia impulsa, como el esfuerzo, el respeto, la disciplina o la valentía, que son principios con los que me siento identificado y que me parecen fundamentales para el desarrollo del ser humano». Ahora, compagina su férreo entrenamiento de jiu jitsu con sus estudios para lograr la permanencia, aunque tampoco descarta continuar su carrera como suboficial. Estamos convencidos de que, tanto en su faceta deportiva como profesional, le esperan numerosos éxitos.

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