UN DEPORTE, UNA INSTITUCION, UNOS VALORES

Torneo Nacional Militar de Rugby “Academia de Caballería”
Torneo Nacional Militar de Rugby “Academia de Caballería”

Durante este largo fin de semana de finales de abril y primeros de mayo se ha celebrado, en las instalaciones deportivas municipales “Pepe Rojo” de Valladolid, el Torneo Nacional Militar de Rugby “Academia de Caballería”, en la que han participado hasta ocho equipos en la categoría masculina (7 pertenecientes al Ejército de Tierra y uno perteneciente a la Armada) y tres en categoría femenina. Tres días de bucales, vaselina, chichoneras, melés, touches, rucks, y, sobre todo, tres días de la constatación de la sintonía de valores entre los practicantes de este bello deporte del balón oval y los integrantes del Ejército.

El rugby es un deporte esencialmente de equipo, un juego donde el todo suma más que las partes y la palabra “nosotros” está muy por encima de la palabra “yo”.

La preparación física y técnica, junto con la adopción de las tácticas más adecuadas a cada una de las posiciones en el rugby llevan al “rugbier” a alcanzar un nivel que sería insignificante si no fuera por la interacción de todo lo aprendido con el resto de los componentes del equipo. El rugby es el deporte colectivo por excelencia. Y ese colectivo, el equipo, aprende unos valores que en muy pocos deportes existen y que, por el honor de su club y del deporte que practica, mantiene no solamente durante su vida deportiva activa, sino durante toda la vida. Esos valores se han convertido en las señas de identidad del rugby y de sus practicantes.

En el Ejército uno de los valores fundamentales es el del honor, el sentimiento que, inspirado en una recta conciencia, impulsa al militar a una conducta coherente con los principios propios de la Institución militar, y que le guía al más exacto cumplimiento del deber. De este sentido del honor se derivan en parte otros Valores como el de la Ejemplaridad,  la Lealtad y el Sentido del deber.

El primer valor que prima en este deporte es el respeto. El respeto es una pieza clave en el rugby, este “deporte de villanos jugado por caballeros” en el que muchos no ven más que contacto violento. Se respeta al árbitro, se respeta  al contrario, al que se homenajea en el pasillo del final del partido si es derrotado, y que tiene el mismo respeto hacia ti. Se respeta al club que defiendes, al entrenador que te guía, y al público que viene a disfrutar del rugby o, simplemente, a conocerlo.

Rugby y milicia
Deporte de villanos jugado por caballeros

Otro valor fundamental es el de la humildad. Siendo humilde, el rugbier es consciente de que necesita a todo el equipo para ganar el partido, y que la figura individual e insolidaria, por mucho nivel técnico que posea, conduce al equipo a la derrota. En el rugby hay puestos para una gran variedad de jugadores, cada uno tiene diferentes posiciones y funciones, por lo que el resultado depende del esfuerzo de todo el equipo, de la sintonía de la orquesta y no de muchos solos.

Esa humildad lleva al rugbier a la práctica permanente, durante los 80 minutos del partido, del compañerismo activo, tal y como hacen asimismo los militares, que entienden este compañerismo como un compromiso, sentimiento y afecto entre militares que impulsa a entregarse mutuamente, con generosidad y de forma desinteresada, en beneficio del camarada. Este Valor también se considera como especialmente distintivo para el militar de Tierra, con respecto al de otros Ejércitos.

Entrega hasta la extenuación
Entrega hasta la extenuación

El trabajo en equipo es otro de los valores fundamentales. Todos y cada uno de los jugadores de un equipo, sea cual sea su puesto o función, son y se sienten importantes. Y sólo tiene su razón de ser cuando todos tienen una capacidad de sacrificio sin límites. La entrega hasta la extenuación de cualquier jugador refleja lo expuesto.

Ese espíritu de sacrificio está presente también en el soldado español, es su disposición a aceptar sin reservas las incomodidades, penalidades y privaciones que sean necesarias para el cumplimiento del deber, y a la entrega, si preciso fuera, de su propia vida, por amor a la Patria y en servicio a los demás.

Trabajo en equipo
Trabajo en equipo

Como veis, el rugby enseña valores casi idénticos a los que caracterizan a los militares. Otros valores, como la disciplina en el Ejército, extrapolable a la del Equipo de rugby con respecto a las órdenes de su Capitán y las disposiciones del árbitro, son ejemplo vivo de que el rugby es, no solamente el deporte colectivo e inclusivo por excelencia, sino también un instrumento maravilloso para que, practicando deporte, los militares sigan aprendiendo los valores fundamentales de la institución.

Por eso, este fin de semana, se ha respirado rugby en Valladolid. Y milicia.

Entrevista a Emilio Andreu

Periodista de Radio Nacional de España y Presidente de la Asociación de Periodistas de Defensa

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Los militares son de los que más han entendido el cambio político

 

En Radio Nacional de España existe, desde el año 2013, un programa dedicado a la actualidad de las misiones militares en el exterior y a los esfuerzos cotidianos de los componentes de las Fuerzas Armadas en territorio nacional para garantizar la seguridad de todos los españoles. Su creador y director es el periodista Emilio Andreu (Bilbao, 1961), que es también presidente de la Asociación de Periodistas de Defensa y lleva toda su vida profesional haciendo radio —principalmente en Radio Nacional, aunque antes estuvo unos meses en la COPE—. Ha hablado con Tierra sobre este programa tan singular dentro de la parrilla de los medios generalistas.

¿Cómo surge la idea de crear Radar 3.0?
Es una petición directa que me hace el director de Radio Exterior de España, con la idea de tener un programa dedicado a la actualidad de las Fuerzas Armadas. Yo entonces, en 2013, era el corresponsal de Defensa de los servicios informativos de Radio Nacional, pero hasta 2007 había estado en Radio Exterior, primero haciendo Política y, a partir de 2009, compaginándolo con Defensa.

¿Y de dónde viene el nombre?
El nombre se lo puse precisamente porque había hecho Exteriores, y radar es un término que usan mucho los diplomáticos para hacer referencia a lo que está dentro del campo de influencia que les atañe. Lo que yo cuento en el programa es lo que veo en el radar de las Fuerzas Armadas.

RADAR 3.0
Radar 3.0 se emite en Radio 5 de Radio Nacional de España, los jueves de 0.35 a 1 de la madrugada, y en Radio Exterior, los sábados de 12 a 12.30. Además, todos los programas están disponibles en Internet, en “A la carta de rtve.es”. La actualidad de las Fuerzas Armadas y la Cultura de Defensa son las protagonistas de este espacio.

¿A quién va dirigido?
No es un programa para los militares, que también, sino para la sociedad en general. Es la visión de las Fuerzas Armadas al servicio de la España del siglo XXI, de su papel como herramienta de la acción exterior de España. También entrevisto a militares, de todas las graduaciones, para que la gente entienda lo que hacen, cómo es su trabajo…
Al principio era una hora mensual, luego una hora semanal en Radio Exterior y, desde enero de 2015, también en Radio 5; actualmente se emite casi una hora semanal, entre las dos emisoras.

Radar es un término empleado en el ámbito diplomático, y de ahí viene el nombre del programa. 
La intención es paliar el desconocimiento sobre las Fuerzas Armadas y el trabajo de los militares.

 

Los temas de Defensa no suelen ser consumidos por el gran público. ¿Cómo logra hacerlos más atractivos?
Como soy de informativos, intento tratar temas que sean lo más pegados a la actualidad, pero también intento que el programa sea lo más ameno posible. Además, me gusta abordar el lado humano, y una de las secciones de las que más satisfecho me encuentro es aquella en la que miembros de las Fuerzas Armadas cuentan, con su propio lenguaje y a su manera, por qué sirven a España en las Fuerzas Armadas.

¿Y qué feed-back recibe por parte del público?
Lo que recibo es que hay cosas que la gente no sabe. Por ejemplo, un compañero de tele me dijo un día, después de escuchar un programa, que no sabía que teníamos gente desplegada en África.
Existe un gran desconocimiento del mundo militar. Además, muchos piensan que por ser un programa sobre militares es un programa belicista. No es así, porque, además, los militares son los últimos que quieren la guerra. «La guerra es el infierno», como decía el general Grant.

¿Cómo comenzó su afición por los temas de Defensa?
Soy bastante aficionado a la literatura bélica y al cine bélico, sobre todo a los libros escritos durante las contiendas, impregnados del ambiente de la época, así que, en cierto modo, mi interés siempre ha estado ahí, aunque yo vengo del periodismo político. En 2014 era subjefe de Política en informativos, y la política de Defensa era una de las áreas que englobaba y en la que me he centrado.

 

Emilio Andreu
Emilio Andreu

¿Qué imagen tiene del Ejército, usted que lo conoce de cerca?
El Ejército ha sufrido una transformación enorme, lo que pasa es que sigue existiendo una imagen estereotipada de las Fuerzas Armadas, como de cosa antigua, vieja. Yo que los he tratado (a los militares) y he pasado tiempo con ellos, también en misiones en el exterior, pasando días juntos, como en el viaje a Afganistán en el que un grupo de periodistas estuvimos empotrados con ellos, creo que son de los que más han entendido el cambio político y lo que es una democracia; y de los que más preparados están para entender lo que ocurre en el mundo. Las Fuerzas Armadas tienen claro que son un servicio a la España del siglo XXI.

¿Y cómo contribuye a extender esa visión?
Remover los estereotipos es muy difícil. La gente habla sin saber y se agarra a su idea, a su cliché. Por eso todas las voces, a favor y en contra, se escuchan en el programa. De ese modo se ayuda a conformar la opinión pública.

Usted es de los convencidos del papel de las Fuerzas Armadas…
Sí, de su aportación a la seguridad de todos. Sin seguridad no podríamos vivir. Seguridad y libertad son los dos pilares de nuestra sociedad.

Blog oficial del Ejército de Tierra