Los españoles de bien suelen sentirse orgullosos de su pasado, con sus virtudes y sus defectos. Pero ese pasado, para quererlo, hay que conocerlo. Se tiene un conocimiento más o menos extenso de la etapa de la colonización española en Centroamérica y América del Sur tras el Descubrimiento, pero no tanto de las expediciones al norte del continente. Y las hubo, y muy exitosas. Por eso hay habitantes actuales de esas tierras que gustan de conocer y querer su pasado, y los estadounidenses son un claro ejemplo.
El pasado 30 de abril se inauguró en la localidad norteamericana de Beaufort, en el estado de Carolina del Norte, el Centro Histórico de Santa Elena. Se culminaban así los esfuerzos de un grupo de estadounidenses amantes de la cultura española y del legado que en aquel continente dejó la Corona de España, logrando la apertura de este Centro en el año en el que se cumple el 450 Aniversario de la llegada del explorador español Menéndez de Avilés.
La organización del acto estuvo a cargo de la Fundación Santa Elena. Esta organización sin ánimo de lucro, establecida en el condado de Beaufort, tiene como objetivo fundacional la expansión de la historia de la colonización europea en América del Norte a través del descubrimiento, preservación y promoción de Santa Elena, que fue la primera capital colonial de lo que actualmente son los Estados Unidos de Norteamérica.
En los días anteriores al evento, un navío de 500 toneladas, réplica del buque insignia “San Pelayo”, con el que Menéndez de Avilés arribó a las costas floridianas, abarloó en el puerto de Beaufort del 23 al 30 de abril.
Exposición “La Historia no contada de América”
El Centro Histórico de Santa Elena presentó, el día de la inauguración, una exposición titulada “La Historia no contada de América”, en la que se explicaba la carrera por colonizar el nuevo continente entre España, Inglaterra y Francia a mediados del siglo XVI.
De la mano del presidente de la Fundación Santa Elena, los miembros más prominentes de la comunidad, y el senador del Estado, y contando con la representación española del Cónsul en Miami y el Agregado Militar en EEUU más con un nutrido grupo de americanos y descendientes de españoles, celebraron el acto de inauguración que viene a corroborar el entusiasmo y el interés del pueblo americano por recuperar su historia del llamado siglo perdido, el XVI.
Asistentes a la inauguración del Centro Histórico (Foto:AGRIL. EE.UU.)
El explorador español Pedro Menéndez de Avilés y un grupo de españoles hicieron de Santa Elena la capital del estado de La Florida, en el lugar conocido como Port Royal, en el año 1566. Allí ondeó la bandera española, la Cruz de San Andrés, hasta 1582. Esta pequeña ciudad contaba en 1569 con 40 casas y 350 habitantes, según un censo en poder de los archivos españoles.
Un mural situado en esa ciudad reza lo siguiente:
“En respetuoso recuerdo de los españoles que entre 1566 y 1587 dejaron aquí huella de su paso para la gloria de España y en agradecimiento a los americanos beneméritos que hoy, con sus trabajos, rinden culto a la memoria y a la historia común de España y Estados Unidos de América”.
Vaya aquí nuestro homenaje a esos españoles pioneros y nuestro agradecimiento a los norteamericanos que sienten algo suya la cruz de San Andrés.
La segunda edición de las jornadas “El Ejército de Tierra y los retos futuros” ha estado dedicada a la dimensión humana de los conflictos y, en particular, al conflicto urbano.
Durante dos días, el 7 y el 8 de marzo, expertos civiles y militares han abordado esta cuestión desde distintos puntos de vista, bajo la presidencia del JEME, general de ejército Jaime Domínguez Buj, en la Escuela de Guerra del Ejército (Madrid).
Los retos futuros
LAS CIUDADES son actualmente el escenario preferido por las organizaciones terroristas para perpetrar sus atentados, como
hemos vuelto a comprobar el 22 de marzo en Bruselas. En 2015, todos los españoles fallecidos en atentados terroristas
perdieron la vida en ambientes urbanos (Túnez, París y Kabul).
Por otra parte, la Guerra de Siria ha convertido a las principales ciudades del país (Alepo, Damasco y Homs) en auténticos
campos de batalla, en los que se ha alcanzado un alto grado de devastación. A las miles de bajas civiles, provocadas por los
combates, se suma el éxodo de los refugiados que han huido de allí.
Estas y otras cuestiones de actualidad fueron abordadas y debatidas por diversos expertos civiles y militares durante la segunda edición de las jornadas “El Ejército de Tierra y los retos futuros”, celebradas
los días 7 y 8 de marzo en la Escuela de Guerra del Ejército, bajo la presidencia del JEME, general de ejército Jaime Domínguez
Buj. El título elegido este año ha sido La dimensión humana de los conflictos: el conflicto urbano. Presentamos a continuación algunas de las conclusiones de las seis principales ponencias.
TERRORISMO URBANO
En los últimos años, venimos asistiendo a una progresiva concentración del terrorismo yihadista en las ciudades, un fenómeno que los expertos denominan yihad
urbana. Se trata de un proceso de cambio preocupante, porque esos atentados pueden llegar a ocasionar cientos de víctimas.
En opinión de Carlos Echeverría, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Educación
a Distancia, las dos principales organizaciones terroristas que existen en la actualidad, Al Qaeda y el Daesh, se han fijado
como objetivo mantener «un esfuerzo armado
sostenido en ambientes urbanos».
Esta nueva forma de actuar se puso de manifiesto, especialmente, a partir de los atentados de Bombay (India) en noviembre de 2008, cuando «terroristas fuertemente armados, provistos de armas ligeras y granadas —continúa el profesor—, llegaron desde Pakistán con la idea de morir matando», y consiguieron desafiar durante tres días a las autoridades de la India. Algunos precedentes son los atentados de Nueva York y Washington, en 2001,
Madrid, en 2004, o Londres, en 2005.
La estación Chhatrapati Shivaji Terminus, ubicada en Bombay, fue uno de los lugares atacados por los terroristas en noviembre de 2008
LA SITUACIÓN DE LA MUJER
Las mujeres y los niños son los dos grupos de población más vulnerables en cualquier conflicto armado. Buen ejemplo de
ello es el secuestro de más de 200 chicas de una escuela de Nigeria en 2014, cometido por Boko Haram, o el genocidio contra
cristianos, yazidíes y otras minorías religiosas y étnicas en Irak y Siria, a manosdel Daesh. Esta organización ha reconocido
haber matado a los hombres de las poblaciones atacadas, y haber raptado y vendido como esclavas a las mujeres.
Por su parte, la OTAN ha decidido implementar la perspectiva de género a nivel político, estratégico y operacional. El teniente
coronel Jesús Gil, ex-director de la Oficina de Asesoramiento de Género del Estado Mayor Internacional de la OTAN, recuerda que el año pasado hubo 10 asesores de género españoles en operaciones.
«Este no es un asunto solo de mujeres. De hecho, es más interesante para los hombres, porque, si los hombres no cambiamos, nada cambiará. Es una cuestión de derechos humanos», asegura.
Muchas mujeres han llegado a Europa (en la imagen, Budapest) huyendo de la guerra en Siria
REPORTEROS DE GUERRA
«Las guerras las provocan las personas y las sufren las personas, y los reporteros debemos contárselas a las personas».
Son palabras de José Antonio Guardiola, director del programa En portada de Televisión Española. Este periodista es partidario
de no diferenciar entre dos bandos (uno bueno y otro malo), sino entre quienes sufren los conflictos y quienes los provocan. «El reportero debe mostrar la dimensión humana de la guerra: el miedo del soldado antes de entrar en combate, el sufrimiento de la población civil, etc.».
Hasta hace unos años, los periodistas eran vistos por las partes implicadas como potenciales transmisores de su versión de
los hechos, mientras que ahora se han convertido en un objetivo militar. El motivo es que, con el desarrollo de Internet
y las redes sociales, los terroristas se han convertido en productores y distribuidores de su material propagandístico. Esta situación ha llevado a muchos medios a no querer enviar corresponsales, cuyo vacío está siendo cubierto por periodistas free lance y reporteros locales.
La cobertura informativa de los conflictos armados es una actividad cada vez más peligrosa
TROPAS SOBRE EL TERRENO
A pesar del extraordinario desarrollo tecnológico de los países occidentales, la presencia de tropas sobre el terreno sigue
siendo decisiva para el éxito de una misión, como señala el jefe de la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército,
general Fernando G. González-Valerio.
En el escenario urbano, el defensor elige el terreno buscando la ventaja asimétrica, mezclándose con la población civil, aprovechando las dificultades del uso de la fuerza, donde las vanguardias y retaguardias son difusas. El adversario es ahora un
actor estatal o no estatal que puede seguir una estrategia híbrida, explotando nuestras vulnerabilidades y usando de forma
combinada medios militares y no militares.
La aproximación del Ejército para hacer frente a estos conflictos se basa en buscar la superioridad del conjunto, trabajando
fundamentalmente los aspectos intelectual, físico, técnico y moral. El reto es buscar la cohesión de las unidades mediante un adiestramiento real y repetitivo, y una preparación mental adecuada (fortaleciendo los lazos humanos y el liderazgo, manteniendo la disciplina y fomentando los valores morales).
La superioridad tecnológica no implica que se pueda prescindir de la presencia de tropas sobre el terreno si se quiere lograr el éxito de la operación
LA OPINIÓN PÚBLICA
La sociedad española tiene una escasa percepción de riesgo ante la posibilidad de una guerra que implique a España, un ataque terrorista o una guerra civil. De hecho, en una escala del 1 al 4, estas
tres opciones alcanzan una calificación de 1,55, 1,70 y 1,48 respectivamente, según un estudio realizado por Juan Díez, fundador del Centro de Investigaciones Sociológicas y, actualmente, catedrático de Investigación en Ciencias Sociales y Seguridad de la Universidad Europea de Madrid.
Otro dato significativo es que, mientras que los españoles dispuestos a participar en la defensa del país en 1981 eran el 53%
del total, en 2011 eran solo el 28%. «La baja percepción de riesgo está relacionada con el bajo compromiso con la defensa de España —explica Juan Díez—. Además, este segundo factor tiene mucho que ver con la suspensión del servicio militar obligatorio». En consonancia con esto, las Fuerzas Armadas (totalmente profesionalizadas) son una de las instituciones mejor valoradas en nuestra sociedad.
ESCENARIO FUTURO
El escenario futuro, según el jefe del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD), teniente general Javier
Varela, estará caracterizado por la superpoblación de los núcleos urbanos. En el futuro proliferarán las megaciudades (urbes
de más de 10 millones de habitantes); estas se situarán sobre todo en la costa o a pocos kilómetros de ella, lo que hará que las operaciones sean eminentemente urbanas y conjuntas.
En ese escenario futuro de grandes ciudades en el litoral, las operaciones militares tendrán lugar en un espacio disputado y
en un entorno confuso, donde será difícil la distinción entre amigos, enemigos y neutrales. «Además, todos viviremos conectados,
ya que la tecnología está hoy disponible en cualquier sociedad, con los móviles y el fenómeno de las redes sociales
», afirmó el jefe del CGTAD.
El teniente general Varela concluyó su ponencia con la explicación del modelo utilizado, entre otros, por el Daesh, para actuar mediante la combinación de coerción y persuasión sobre la población civil, elemento clave del conflicto.
Debe estar conectado para enviar un comentario.