LA DIMENSIÓN HUMANA DE LOS CONFLICTOS

La segunda edición de las jornadas “El Ejército de Tierra y los retos futuros” ha estado dedicada a la dimensión humana de los conflictos y, en particular, al conflicto urbano.
Durante dos días, el 7 y el 8 de marzo, expertos civiles y militares han abordado esta cuestión desde distintos puntos de vista, bajo la presidencia del JEME, general de ejército Jaime Domínguez Buj, en la Escuela de Guerra del Ejército (Madrid).

La dimensión humana
Los retos futuros

LAS CIUDADES son actualmente el escenario preferido por las organizaciones terroristas para perpetrar sus atentados, como
hemos vuelto a comprobar el 22 de marzo en Bruselas. En 2015, todos los españoles fallecidos en atentados terroristas
perdieron la vida en ambientes urbanos (Túnez, París y Kabul).
Por otra parte, la Guerra de Siria ha convertido a las principales ciudades del país (Alepo, Damasco y Homs) en auténticos
campos de batalla, en los que se ha alcanzado un alto grado de devastación. A las miles de bajas civiles, provocadas por los
combates, se suma el éxodo de los refugiados que han huido de allí.
Estas y otras cuestiones de actualidad fueron abordadas y debatidas por diversos expertos civiles y militares durante la segunda edición de las jornadas “El Ejército de Tierra y los retos futuros”, celebradas
los días 7 y 8 de marzo en la Escuela de Guerra del Ejército, bajo la presidencia del JEME, general de ejército Jaime Domínguez
Buj.  El título elegido este año ha sido La dimensión humana de los conflictos: el conflicto urbano.
Presentamos a continuación algunas de
las conclusiones de las seis principales
ponencias.

TERRORISMO URBANO

En los últimos años, venimos asistiendo a una progresiva concentración del terrorismo yihadista en las ciudades, un fenómeno que los expertos denominan yihad
urbana. Se trata de un proceso de cambio preocupante, porque esos atentados pueden llegar a ocasionar cientos de víctimas.
En opinión de Carlos Echeverría, profesor de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional de Educación
a Distancia, las dos principales organizaciones terroristas que existen en la actualidad, Al Qaeda y el Daesh, se han fijado
como objetivo mantener «un esfuerzo armado
sostenido en ambientes urbanos».
Esta nueva forma de actuar se puso de manifiesto, especialmente, a partir de los atentados de Bombay (India) en noviembre de 2008, cuando «terroristas fuertemente armados, provistos de armas ligeras y granadas —continúa el profesor—, llegaron desde Pakistán con la idea de morir matando», y consiguieron desafiar durante tres días a las autoridades de la India. Algunos precedentes son los atentados de Nueva York y Washington, en 2001,
Madrid, en 2004, o Londres, en 2005.

Bombay
La estación Chhatrapati Shivaji Terminus, ubicada en Bombay, fue uno de los lugares atacados por los terroristas en noviembre de 2008

LA SITUACIÓN DE LA MUJER

Las mujeres y los niños son los dos grupos de población más vulnerables en cualquier conflicto armado. Buen ejemplo de
ello es el secuestro de más de 200 chicas de una escuela de Nigeria en 2014, cometido por Boko Haram, o el genocidio contra
cristianos, yazidíes y otras minorías religiosas y étnicas en Irak y Siria, a manosdel Daesh. Esta organización ha reconocido
haber matado a los hombres de las poblaciones atacadas, y haber raptado y vendido como esclavas a las mujeres.
Por su parte, la OTAN ha decidido implementar la perspectiva de género a nivel político, estratégico y operacional. El teniente
coronel Jesús Gil, ex-director de la Oficina de Asesoramiento de Género del Estado Mayor Internacional de la OTAN, recuerda que el año pasado hubo 10 asesores de género españoles en operaciones.
«Este no es un asunto solo de mujeres. De hecho, es más interesante para los hombres, porque, si los hombres no cambiamos, nada cambiará. Es una cuestión de derechos humanos», asegura.

Muchas mujeres han llegado a Europa (en la imagen, Budapest) huyendo de la guerra en Siria
Muchas mujeres han llegado a Europa (en la imagen, Budapest) huyendo de la guerra en Siria

REPORTEROS DE GUERRA

«Las guerras las provocan las personas y las sufren las personas, y los reporteros debemos contárselas a las personas».
Son palabras de José Antonio Guardiola, director del programa En portada de Televisión Española. Este periodista es partidario
de no diferenciar entre dos bandos (uno bueno y otro malo), sino entre quienes sufren los conflictos y quienes los provocan. «El reportero debe mostrar la dimensión humana de la guerra: el miedo del soldado antes de entrar en combate, el sufrimiento de la población civil, etc.».
Hasta hace unos años, los periodistas eran vistos por las partes implicadas como potenciales transmisores de su versión de
los hechos, mientras que ahora se han convertido en un objetivo militar. El motivo es que, con el desarrollo de Internet
y las redes sociales, los terroristas se han convertido en productores y distribuidores de su material propagandístico. Esta situación ha llevado a muchos medios a no querer enviar corresponsales, cuyo vacío está siendo cubierto por periodistas free lance y reporteros locales.

Corresponsales de guerra
La cobertura informativa de los conflictos armados es una actividad cada vez más peligrosa

TROPAS SOBRE EL TERRENO

A pesar del extraordinario desarrollo tecnológico de los países occidentales, la presencia de tropas sobre el terreno sigue
siendo decisiva para el éxito de una misión, como señala el jefe de la División de Operaciones del Estado Mayor del Ejército,
general Fernando G. González-Valerio.
En el escenario urbano, el defensor elige el terreno buscando la ventaja asimétrica, mezclándose con la población civil, aprovechando las dificultades del uso de la fuerza, donde las vanguardias y retaguardias son difusas. El adversario es ahora un
actor estatal o no estatal que puede seguir una estrategia híbrida, explotando nuestras vulnerabilidades y usando de forma
combinada medios militares y no militares.
La aproximación del Ejército para hacer frente a estos conflictos se basa en buscar la superioridad del conjunto, trabajando
fundamentalmente los aspectos intelectual, físico, técnico y moral. El reto es buscar la cohesión de las unidades mediante un adiestramiento real y repetitivo, y una preparación mental adecuada (fortaleciendo los lazos humanos y el liderazgo, manteniendo la disciplina y fomentando los valores morales).

Tropas sobre el terreno
La superioridad tecnológica no implica que se pueda prescindir de la presencia de tropas sobre el terreno si se quiere lograr el éxito de la operación

LA OPINIÓN PÚBLICA

La sociedad española tiene una escasa percepción de riesgo ante la posibilidad de una guerra que implique a España, un ataque terrorista o una guerra civil. De hecho, en una escala del 1 al 4, estas
tres opciones alcanzan una calificación de 1,55, 1,70 y 1,48 respectivamente, según un estudio realizado por Juan Díez, fundador del Centro de Investigaciones Sociológicas y, actualmente, catedrático de Investigación en Ciencias Sociales y Seguridad de la Universidad Europea de Madrid.
Otro dato significativo es que, mientras que los españoles dispuestos a participar en la defensa del país en 1981 eran el 53%
del total, en 2011 eran solo el 28%. «La baja percepción de riesgo está relacionada con el bajo compromiso con la defensa de España —explica Juan Díez—. Además, este segundo factor tiene mucho que ver con la suspensión del servicio militar obligatorio». En consonancia con esto, las Fuerzas Armadas (totalmente profesionalizadas) son una de las instituciones mejor valoradas en nuestra sociedad.

ESCENARIO FUTURO

El escenario futuro, según el jefe del Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad (CGTAD), teniente general Javier
Varela, estará caracterizado por la superpoblación de los núcleos urbanos. En el futuro proliferarán las megaciudades (urbes
de más de 10 millones de habitantes); estas se situarán sobre todo en la costa o a pocos kilómetros de ella, lo que hará que las operaciones sean eminentemente urbanas y conjuntas.
En ese escenario futuro de grandes ciudades en el litoral, las operaciones militares tendrán lugar en un espacio disputado y
en un entorno confuso, donde será difícil  la distinción entre amigos, enemigos y neutrales. «Además, todos viviremos conectados,
ya que la tecnología está hoy disponible en cualquier sociedad, con los móviles y el fenómeno de las redes sociales
», afirmó el jefe del CGTAD.
El teniente general Varela concluyó su ponencia con la explicación del modelo utilizado, entre otros, por el Daesh, para actuar mediante la combinación de coerción y persuasión sobre la población civil, elemento clave del conflicto.

 

UN DEPORTE, UNA INSTITUCION, UNOS VALORES

Torneo Nacional Militar de Rugby “Academia de Caballería”
Torneo Nacional Militar de Rugby “Academia de Caballería”

Durante este largo fin de semana de finales de abril y primeros de mayo se ha celebrado, en las instalaciones deportivas municipales “Pepe Rojo” de Valladolid, el Torneo Nacional Militar de Rugby “Academia de Caballería”, en la que han participado hasta ocho equipos en la categoría masculina (7 pertenecientes al Ejército de Tierra y uno perteneciente a la Armada) y tres en categoría femenina. Tres días de bucales, vaselina, chichoneras, melés, touches, rucks, y, sobre todo, tres días de la constatación de la sintonía de valores entre los practicantes de este bello deporte del balón oval y los integrantes del Ejército.

El rugby es un deporte esencialmente de equipo, un juego donde el todo suma más que las partes y la palabra “nosotros” está muy por encima de la palabra “yo”.

La preparación física y técnica, junto con la adopción de las tácticas más adecuadas a cada una de las posiciones en el rugby llevan al “rugbier” a alcanzar un nivel que sería insignificante si no fuera por la interacción de todo lo aprendido con el resto de los componentes del equipo. El rugby es el deporte colectivo por excelencia. Y ese colectivo, el equipo, aprende unos valores que en muy pocos deportes existen y que, por el honor de su club y del deporte que practica, mantiene no solamente durante su vida deportiva activa, sino durante toda la vida. Esos valores se han convertido en las señas de identidad del rugby y de sus practicantes.

En el Ejército uno de los valores fundamentales es el del honor, el sentimiento que, inspirado en una recta conciencia, impulsa al militar a una conducta coherente con los principios propios de la Institución militar, y que le guía al más exacto cumplimiento del deber. De este sentido del honor se derivan en parte otros Valores como el de la Ejemplaridad,  la Lealtad y el Sentido del deber.

El primer valor que prima en este deporte es el respeto. El respeto es una pieza clave en el rugby, este “deporte de villanos jugado por caballeros” en el que muchos no ven más que contacto violento. Se respeta al árbitro, se respeta  al contrario, al que se homenajea en el pasillo del final del partido si es derrotado, y que tiene el mismo respeto hacia ti. Se respeta al club que defiendes, al entrenador que te guía, y al público que viene a disfrutar del rugby o, simplemente, a conocerlo.

Rugby y milicia
Deporte de villanos jugado por caballeros

Otro valor fundamental es el de la humildad. Siendo humilde, el rugbier es consciente de que necesita a todo el equipo para ganar el partido, y que la figura individual e insolidaria, por mucho nivel técnico que posea, conduce al equipo a la derrota. En el rugby hay puestos para una gran variedad de jugadores, cada uno tiene diferentes posiciones y funciones, por lo que el resultado depende del esfuerzo de todo el equipo, de la sintonía de la orquesta y no de muchos solos.

Esa humildad lleva al rugbier a la práctica permanente, durante los 80 minutos del partido, del compañerismo activo, tal y como hacen asimismo los militares, que entienden este compañerismo como un compromiso, sentimiento y afecto entre militares que impulsa a entregarse mutuamente, con generosidad y de forma desinteresada, en beneficio del camarada. Este Valor también se considera como especialmente distintivo para el militar de Tierra, con respecto al de otros Ejércitos.

Entrega hasta la extenuación
Entrega hasta la extenuación

El trabajo en equipo es otro de los valores fundamentales. Todos y cada uno de los jugadores de un equipo, sea cual sea su puesto o función, son y se sienten importantes. Y sólo tiene su razón de ser cuando todos tienen una capacidad de sacrificio sin límites. La entrega hasta la extenuación de cualquier jugador refleja lo expuesto.

Ese espíritu de sacrificio está presente también en el soldado español, es su disposición a aceptar sin reservas las incomodidades, penalidades y privaciones que sean necesarias para el cumplimiento del deber, y a la entrega, si preciso fuera, de su propia vida, por amor a la Patria y en servicio a los demás.

Trabajo en equipo
Trabajo en equipo

Como veis, el rugby enseña valores casi idénticos a los que caracterizan a los militares. Otros valores, como la disciplina en el Ejército, extrapolable a la del Equipo de rugby con respecto a las órdenes de su Capitán y las disposiciones del árbitro, son ejemplo vivo de que el rugby es, no solamente el deporte colectivo e inclusivo por excelencia, sino también un instrumento maravilloso para que, practicando deporte, los militares sigan aprendiendo los valores fundamentales de la institución.

Por eso, este fin de semana, se ha respirado rugby en Valladolid. Y milicia.

Blog oficial del Ejército de Tierra