Líbano: Segundo decenio

La Brigada “Guzmán el Bueno” X regresa al Líbano cuando acaban de cumplirse 10 años de presencia militar española en aquel país

La Brigada “Guzmán el Bueno” desplegará nuevamente en el Líbano en el mes de noviembre. Lo hace justo cuando acaban de cumplirse diez años de presencia española en esta misión de Naciones Unidas, y será la quinta ocasión en que la Brigada cordobesa aporte el grueso de un contingente. Esto la sitúa a la cabeza en cuanto a número de despliegues en el país de los cedros, por delante del resto de las Brigadas del Ejército.

Líbano: Segundo decenio
Líbano: Segundo decenio

Por tanto, implica repetir escenario para muchos de los integrantes de la rotación que, en este decenio, han sido testigos intermitentes de cómo ha cambiado el Sector Este de la zona en la que trabaja la Fuerza Interina de Naciones Unidas en el Líbano (FINUL).

El de noviembre será el quinto despliegue de la Brigada X en el Líbano

Al brigada Calero, para quien será su cuarta misión, le llama la atención cómo la zona ha reverdecido en este tiempo, gracias a la reactivación de la agricultura y la ganadería, y el número tan elevado de gente que ha aprendido español con la ayuda del Programa Cervantes. Para los habitantes del sur del país, personajes como Shakira o Carlos Slim, de orígenes libaneses, son una evidencia de que en los países hispanohablantes pueden tener grandes oportunidades y, por eso, contemplan la opción de emigrar a ellos. En ese propósito, conocer la lengua multiplica sus posibilidades. Eso explica que se haya pasado de tener unos cinco grupos de español a los veinte actuales que ofrece el Programa Cervantes.

Pero las cosas no sólo han variado de puertas para afuera, sino también a nivel interno. Por ejemplo, el número de integrantes de los diversos contingentes pasó de ser un millar en los primeros a descender en torno a los 600, precisamente, a partir del tercer despliegue de la Brigada X, en noviembre de 2012. Además, se han sumado militares de otras nacionalidades —salvadoreños, serbios y brasileños—, y de las cuatro posiciones fuera de la base ‘Miguel de Cervantes’, que ocupaban los españoles, se ha pasado a dos.

Líbano: Segundo decenio
Líbano: Segundo decenio

También la propia base ha ganado en estos diez años en calidad de vida. El subteniente Cubero, que por los puestos que ha ocupado en las tres ocasiones anteriores no se ha movido prácticamente de Marjayoun, lo reconoce. «No es como estar en casa, pero la verdad es que está muy bien. Además, aunque desde que somos menos tocamos a más trabajo, también tenemos más sitio en las habitaciones», bromea.

Con el transcurso del tiempo, otro de los vínculos que se han fortalecido, aparte de con la población civil de las localidades de la zona, ha sido con las Fuerzas Armadas Libanesas. Estas han adquirido cada vez mayores competencias, lo que ha permitido reducir las patrullas españolas. El soldado Gómez Domínguez, quien por segunda vez irá como tirador de ametralladora pesada en el Grupo Táctico Ligero Protegido, sabe que eso puede suponer menos actividad para ellos, pero asume que, en estos contextos, «aburrirse es una buena señal».

Preparación

A pesar de la vasta experiencia de la Brigada en esta misión, eso no quita para que hayan tenido que preparar su despliegue como si fuese la primera vez, y completar el programa de seis meses establecido, que ha incluido 26 ejercicios tipo alfa, 2 beta, 2 de puestos de mando, 2 semanas de planeamiento y el ejercicio “Cedro” de evaluación y certificación final, a principios de octubre, que en esta ocasión no se realizó en “Cerro Muriano”, sino en “San Gregorio” (Zaragoza).

Una concienzuda preparación es imprescindible, sobre todo para aquellos, como la sargento García, que debutan en una operación en el exterior. Como va a ir al mando de un pelotón en una sección de fusiles, su labor va a ser muy parecida a la que realiza en el día a día en territorio nacional. El consejo que se ha grabado a fuego es intentar no relajarse con el transcurso de las semanas y la rutina. «Mi mentalidad es estar los seis meses igual de atenta», subraya.

Para quien la preparación ha tenido esta vez un cariz diferente ha sido para los componentes del escuadrón de Caballería que se integra en la XXVI rotación. Esta es la primera vez que dicha unidad sale del nuevo Grupo de Caballería Acorazado “Almansa”, creado en la propia Brigada. Para el capitán Freire —tercera vez en el Líbano y al frente del escuadrón— este cambio ha facilitado la coordinación y cohesión entre todos los componentes desde un primer momento, aunque haya supuesto tener que hacer encaje de bolillos con el uso del campo de maniobras de la base “Cerro Muriano”, muy demandando en estos meses.

Por todo ello, se puede confiar en que, como se dice en la jerga taurina, no haya quinto (en este caso, despliegue) malo.

CONOCER A… SOLDADO PÉREZ

“Al mando” de las letras de Ossyris

«No he estado más de dos años sin dedicar tiempo a la música. Es algo que llevo dentro y por lo que siento una gran pasión», explica Jonathan Lucer. Tras oír esta frase, nadie diría que quien habla es un militar: el soldado Pérez. Actualmente está destinado en el Cuartel General de la Fuerza Logística Operativa en Bilbao —unidad que surge de la adaptaciones orgánicas de 2015—; todos sus destinos han sido allí, en su ciudad natal, desde que se incorporó al Ejército en 2001.

No dejes que tus sueños no alumbren tu interior, ellos te guían… canta en una de sus canciones, acompañado por la potente música de dos guitarras, un bajo y una batería. Ellos componen el grupo de rock Ossyris —parecido en su estilo a Warcry—. La banda, que nació en 2003, había grabado maquetas y un EP —formato de grabación intermedio entre el sencillo y el álbum— con la anterior formación; tras los cambios de un guitarra, el bajo y, en el año 2014, del vocalista (puesto que ocupa el militar) empezaron a componer las canciones de lo que sería su primer disco: Renacer, que está teniendo muy buena aceptación entre sus seguidores y la crítica especializada.

CONOCER A... SOLDADO PÉREZ
CONOCER A… SOLDADO PÉREZ

Él tampoco era un novato en esto de las bandas de rock. Desde 1991 ha sido vocalista en diferentes grupos, como Arima, Eate y Dhenevola (en los que cantaba, sobre todo, en inglés). En Ossyris canta en español, salvo el tema Gure Lehia (Nuestra pasión), que es en vasco; una preciosa melodía dedicada a la música.

Sin embargo, no es su único sueño, pues el soldado Pérez tiene muchas inquietudes. Como actor, ahora se encuentra en la grabación de un Fan Film basado en la serie de televisión el Ministerio del Tiempo; su registro de voz es de tenor y «tengo la espinita de cantar en una coral»; como escritor tiene un libro publicado y otro en “el horno”… Pero, actualmente, está más centrado en su trabajo y la familia, y por ello todo el tiempo libre de que dispone se lo dedica a la música: «En ella confluyen muchas de mis aficiones; normalmente en el escenario tienes que interpretar tus canciones, escribir las letras es también una tarea exigente…», añade. Las canciones del último disco varían sobre diferentes temáticas: Montecristo (la historia del famoso conde), Conquistador (sobre Hernán Cortés)…

Sus comienzos no fueron sencillos: su madre los crió prácticamente sola hasta que él, el mayor de tres hermanos, empezó a trabajar en un obrador de pastelería a los 14 años y por las tardes estudiaba. Sin embargo, esos condicionantes lo que han logrado es aumentar su amor por la música (es la gran afición de su madre) y que aprecie mucho más lo que ha conseguido, a base de esfuerzo y trabajo.

Para su familia y sus compañeros militares, en el acuartelamiento “Juan de Garay”, no tiene más que palabras de agradecimiento, por todo lo que le han facilitado el camino para estar ahora viviendo su sueño. En su unidad siguen su trayectoria, compran sus discos… «Somos como una gran familia», concluye.

Blog oficial del Ejército de Tierra