Entrevista a Raimundo Bassols

«NEGOCIAR ES SER CAPAZ DE CONVIVIR.  ES EL TRIUNFO DEL PODER DE LA PALABRA»

Algunos testimonios deberían ser eternos y perdurar en la memoria, como el de Raimundo Bassols (Barcelona, 1926), quien representa la vocación y, sobre todo, tesón en la diplomacia. También con el cariño de quien ha dedicado más de media vida a negociar con interlocutores audaces. El equipo de negociadores con el que trabajó consiguió, por ejemplo, la entrada de España en la Unión Europea (UE). Ha sido embajador en Bruselas, pero también en Marruecos y Buenos Aires. Ahora dedica su tiempo a los alumnos, de quienes le gusta saber lo que opinan. Por ellos se levanta «todos los días con la ilusión de lo que pasará, de lo que aprenderé y sentiré».

¿Por qué se dedicó a la diplomacia?

Sentí desde joven la necesidad de la función pública y diplomática. Soy hijo de un abogado muy culto que me animó a leer muchos libros y a aprender idiomas. Me llevó casi de una manera natural a la curiosidad, y a la necesidad de servir a los demás. Estuve en el Ejército, en la Milicia Universitaria, que me ayudó a profundizar en dos cosas muy importantes para mí: la disciplina y el amor a España. No lo he olvidado. Traducido a la carrera civil, el resultado es la diplomacia: si amas a tu país y estás dispuesto a servirlo, este es un camino.

¿Qué le ha devuelto su servicio a España?

Todo. Dediqué once años de mi carrera al acercamiento de España a Europa y me ha devuelto el poder verlo. También estuve una época en los consulados tratando de servir a los españoles en el extranjero, sobre todo a los que tenían problemas. Me dediqué a su servicio y ellos me compensaron ampliamente siendo amigos míos. Para mí, el trato con el país, ver a España en Europa y el hacer amigos me pagaron toda clase de angustias o dificultades. No hay esfuerzo cuando se hace con gusto.

 

Recibió la medalla al Mérito Militar con distinto blanco en 1987, ¿qué ha supuesto para Vd.?

Todavía no lo entiendo. Me han dado la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil, la Gran Cruz de Isabel la Católica y esta Gran Cruz Militar. Encima de trabajar para ellos, de cumplir con mi vocación, de haber desarrollado la carrera más bonita del mundo, encima que te premien. ¡Pero si no deberían ni pagarte! (ríe). Es lo que tenía que hacer por mi país y no esperaba aprecio ninguno.

¿Quiénes están preparados para negociar?

Hay una base desde la que tenemos que partir. Los grupos sociales tienen dos maneras de relación: una es el puntapié, la hostilidad, la violencia, la guerra. La otra es el diálogo. Considero que esta es la forma deseable de resolver un conflicto. Negociar es ser capaz de convivir. Es el triunfo del poder de la palabra y del compromiso deseado.

Se habla de que se ha producido una desintegración de la UE en los últimos años.

No es así, en mi opinión. Simplemente se ha moderado el paso. En el año 1951, cuando se creó la Comunidad Económica del Carbón y del Acero (CECA), Jean Monnet dijo: «Vayan a pequeños pasos, no traten de eliminar la historia de Europa». Vamos hacia un sistema federal y para ello, hemos hecho unos avances increíbles; hemos sido capaces de renunciar en muchos sectores a nuestra soberanía, de dejarnos gobernar por la Unión… Y ese objetivo no se puede conseguir en un plazo breve. Los países con una historia tan profunda y tan diversa, como los europeos, tan próximos y tan diferentes, necesitan tiempo para adaptarse a cambios tan profundos. ¿Que tardamos 100 años? No importa. Llegaremos.

¿Por qué Reino Unido (RU) quiere salir de la UE?

El RU siempre se sintió incómodo en Europa. La prueba es que no ingresó en 1951 ni en 1957, con la Comunidad Económica Europea y el Euratom. Incluso en 1960 lideró el Acuerdo Europeo de Libre Comercio (AELC); un sistema de integración, una zona de libre comercio competitiva y paralela a la UE. Un año más tarde, dejó su sitio en el AELC y pidió la entrada en Europa. Fue la negociación más larga de todos los países candidatos a la entrada en Europa: empezó en 1961 y terminó en 1973. El presidente francés De Gaulle no se fiaba de RU, de su vocación política y económica en Europa, y la vetó dos veces, en 1963 y 1967. De Gaulle incluso pensaba que podía ser un caballo de Troya de Estados Unidos para frenar la marcha de la integración europea. Tras el Tratado de Maastricht, que impuso la Unión Económica y Monetaria, el RU se abstuvo de entrar en dicha Unión, porque implicaba renunciar a un tramo de su soberanía.

¿Cómo afectará a España?

El RU se beneficia de pertenecer a la UE. Su comercio exterior se beneficia hasta ahora de un Mercado Interior de 500 millones de consumidores europeos en lugar de 66 (que es su propia población). España, que está acostumbrada, por ser un Estado miembro de la UE, a una exportación normalizada y competitiva en el RU sin pagar aranceles, en virtud del derecho de libre circulación de mercancías en el espacio de la UE, se va a encontrar con que se cierra este privilegio. ¿Qué perdemos? Competitividad en el mercado del RU. Romper esta relación es lícito porque lo autoriza el artículo 50 del Tratado de Lisboa, pero causa una pérdida comercial evidente. El RU se encontrará con que pasa de este Mercado Interno europeo de libre circulación de mercancías, a un mercado propio, interior, y evidentemente menor.

¿Habrá una prórroga del

Brexit? Puede ser, pero ¿después qué? Las prórrogas no resuelven nada, dan tiempo, oxígeno, pero nada más. Seguir por este camino conduce simplemente a ninguna parte, a la nada. El RU debe convocar un nuevo referéndum, o abandonar el Brexit o aceptar el acuerdo que ha firmado con la UE y ratificarlo o cambiar de Gobierno. No vale decir solamente: «Quiero un plazo». Sí, pero ¿para qué? La situación de salida de Europa requiere decisiones de fondo. Las prórrogas obligan a inventarlas, a crearlas o a abandonar el objetivo. No hay respuesta en el horizonte en este momento.

¿Por qué falló la Comunidad Europea de Defensa (CED)?

Olvidamos frecuentemente que en 1952 creamos la CED con un Ejército común, mediante un Tratado firmado por los seis países fundadores de la Europa unida. La teoría tradicional ha sido que Francia no la ratificó porque De Gaulle no quería renunciar a la soberanía en materia militar y de defensa. Sin embargo, algunos autores, como Touval o Rubin, sostienen que se debió a una imposición de la Unión Soviética. Francia había perdido la guerra contra Indochina y, a cambio de que los soviéticos lograsen unas condiciones favorables en las negociaciones de Ginebra en 1954, Francia no ratificó el Ejército europeo. Este intercambio de cromos me parece verosímil, aunque tuvo efectos demoledores para la Defensa de Europa, que hemos pagado desde 1952 hasta hoy.

¿Por qué la UE mantiene un perfil bajo en grandes crisis internacionales, como la de Venezuela?

Porque no tiene una Política Exterior Común, y este es el problema, porque los Estados miembros de la UE mantienen su soberanía en esta materia y la cooperación es intergubernamental. La mayoría de las decisiones sobre política exterior y seguridad requieren el consenso de todos los Estados miembros, una regla con la que es difícil alcanzar acuerdos importantes en temas sensibles. Así que, en este caso, tenemos 28 políticas exteriores, aunque Europa es partidaria -por unanimidad- de decir que la salida de esta crisis debe ser democrática, política y pacífica. Pero esto no significa nada, ¿se reconoce al Gobierno del presidente Juan Guaidó? No, y es porque la política exterior europea no lo ha permitido.

Destacado:

«No se ha producido una desintegración  de la UE, sino que se ha moderado el paso»

Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.

Capitán Miguel Ángel Fresneda
Teniente Alberto Martín.
Mando de Operaciones Especiales

Después de muchas misiones en Afganistan.- llevan desde el 30 de junio de 2009 en zona de operaciones— y de muchas horas de combate, se le asigna a la Unidad de Enlace y Observación (UEO) XIII, procedente del Mando de Operaciones Especiales (MOE) del Ejército español, una misión diferente: deben apoyar a la Policía afgana, que va a recoger en Gueira Shuri el cadáver de un compañero que fue asesinado en un ataque de la insurgencia esa misma mañana. Saben que es Ramadán y, por ese motivo, el cadáver debe ser recogido cuanto antes. Saben que la muerte vive cerca, pero también que esos caídos en combate tienen seres queridos que les esperan para rezarles y poder entregarse al duelo con su cuerpo presente, poder tocar su fría piel por última vez y llorarles.

Es 5 de septiembre de ese mismo año y sobre las ocho de la mañana se alerta a la UEO de la nueva misión, después de dos días de combate. A las diez y media se inicia el movimiento en una columna compuesta por 4 vehículos de la Policía afgana, 10 vehículos del Ejército afgano y 11 vehículos del Equipo de Reconstrucción Provincial del Ejército español, donde va integrada la UEO. Cordobite, jefe de la UEO XIII, sabe que no va a ser fácil la misión.
No necesitan esperar mucho tiempo para darse cuenta de que la insurgencia se está concentrando entre los pueblos de Mamaka y Buluda.

Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.
Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.

 

Para ellos, el verbo más importante que existe en ese momento es ‘saber’. Saber y conocer el pasado, en su historia; el presente, en sus costumbres y tradiciones que tanto forjan la mirada y el pensamiento; y el futuro, en las acciones que pueden sobrevenir por los movimientos propios y extraños. Saben, porque les han informado, que la insurgencia se encuentra preparando una emboscada y colocando minas en la entrada del valle de Gueira Shuri, en la ruta planeada.

Sobre las doce de la mañana los vehículos españoles entran en la población de Sang Atesh-Mamaka, y la Policía afgana les informa de que hace 15 minutos recibieron fuego de cohetes. El cielo, con el calor, parece que se mueve, los montes hacen notar su tierra tórrida y los caminos se cierran en el horizonte con la calima; todo se esfuma y los soldados españoles solo tienen en mente la misión: van a recoger a un compañero afgano caído. En ese momento, la UEO despliega en la zona anterior para cruzar el vado que separa las poblaciones de Sang Atesh-Mamaka y Sang Atesh-Buluda (Ludina) para intentar localizar a la insurgencia.

Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.
Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.

A las 12.15 el Centro de Operaciones informa de que la insurgencia posiblemente haya colocado dos minas en las inmediaciones del primer check point de la Policía afgana. No más de 15 minutos después, se escucha una explosión en ese lugar y ven una columna de humo en la zona. Viven de señales, en el viento, en la tierra o en el valle. Viven de señales que de pronto aparecen y de pronto se esfuman en el aire. Viven de los sentidos y de saber antes que el enemigo cuáles son los caminos de la zona de muerte o de la de vida. Saben que la insurgencia no ignora que un convoy del Equipo de Reconstrucción Provincial español va a ir a Gueira Shuri a recoger el cuerpo del policía afgano. Nunca se abandona a nadie, ni aquí ni en ningún lado.

Durante todo este tiempo, Candado, Quinn y Friki, los tiradores, observan cómo entran hasta ocho motos desde la zona de Gueira Shuri hacia Buluda y otras tres motos llegan a Ludina, donde solo sube el viento, desde el noroeste. También ven a varias mujeres y niños que salen corriendo del pueblo. La insurgencia ya está allí, asfixiando a los civiles, y siempre lleva como compañero al miedo colgando en volandas. Pronto se observa que el tiempo se ha parado en el pueblo, que ya no hay movimiento, que solo el aire anda por sus calles de tierra y que en silencio suena una tensa espera. Cuervo, el tirador de precisión, ha localizado una casa con unas 10 personas dentro y ha visto a un hombre armado que parecía estar dando órdenes con un walkie-talkie, y también movimiento de motos en otras coordenadas.

Mientras tanto, Cordobite explica a los jefes del Ejército y de la Policía afganos la maniobra que se va a llevar a cabo con su apoyo. Consistirá en realizar un amago de ir por el camino principal de la ruta Lithium, estableciendo una protección al oeste del camino en dirección al pueblo de Ludina —donde se están concentrando insurgentes—, y de esa manera fijar al enemigo sobre Ludina o atraer a posibles efectivos hacia esa posición. Así se retraerán de otras emboscadas más al norte, permitiendo a la Task Force española “Lince”, junto con la Policía afgana, tomar el camino alternativo paralelo a la Lithium para realizar la misión principal de ir al Check Point nº 2 en busca del policía caído. Su cuerpo sin vida espera que
lo rescaten pronto para poder ser velado por sus familiares. Alguien que ha dado su vida por la libertad merece eso y mucho más.

Cualquier rumor parece haberse extinguido y fluir solo por el subsuelo, bajo las botas de esos soldados que saben que, para cumplir una misión, tarde o temprano es necesario pisar el terreno.
A las 13.45 se da la orden a las unidades del Ejército afgano para que ocupen posiciones de apoyo según lo planeado, desplegando hacia Sang Atesh-Buluda. La Policía afgana va a vanguardia y, protegiéndola, la Task Force “Lince” española. Una vez pasado el río y enfilando el camino, se ordena al Ejército afgano que se repliegue y vaya tras los españoles por la vía alternativa hasta el Puesto de Mando nº 2, para atraer la atención de la insurgencia.

Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.
Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.

A los 30 minutos de iniciar el movimiento, se da el aviso por radio de que los soldados afganos están recibiendo fuego de fusilería y cohetes desde los alrededores del pueblo deLudina. Inmediatamente deben replegarse, y los últimos vehículos de la Task Force “Lince” informan de la precipitación con la que se mueven, incluso con el vuelco de uno de sus vehículos que portaba un cañón antiaéreo, en medio de la explanada expuesta. En ese momento, los españoles tienen que iniciar el movimiento para ocupar posiciones de apoyo a los militares afganos, que se hallan en una situación muy comprometida y que ya tienen un herido. Se escuchan disparos desde el norte, a los que se contesta desde los vehículos de la UEO, con dureza.

Nunca se abandona
a nadie, ni aquí
ni en ningún lado

Parece que todos los espíritus se concentran en los valles de Ludina, donde solo se ve subir el viento. La insurgencia ya sabe que los aliados están determinados a cumplir su misión. Los silbidos de los cohetes y las balas llenan el aire de una letanía sonora a la que están muy acostumbrados los guerrilleros del Mando de Operaciones Especiales. Debido a la intensidad del ataque, a las 15.10 Bullfighter, el TACP encargado del control aerotáctico, pide apoyo aéreo y se confirma que el tiempo estimado de llegada de dos F-18 es de 25 minutos.

A las 15.14, la columna de la Task Force española “Lince” entra en posición para cubrir las maniobras de recuperación del vehículo por el Ejército afgano. Una vez que la Task Force está en posición, se empieza a recibir fuego procedente desde tres puntos del pueblo de Buluda (las cotas del este, el mismo pueblo y el oeste), en lo que parece una emboscada en U. Todo el mundo está implicado en el combate, es una dura lucha donde el movimiento y el fuego juegan en un imaginario ajedrez de valles, collados, caminos y rocas. Pollo y su gente de la UEO responden al fuego y apoyan a las unidades afganas. En las cercanías de los vehículos españoles, se reciben entre cuatro y cinco impactos de cohetes. Mono le comunica a Flako que se adelante unos 350 metros en el despliegue para tomar las posiciones, mientras Tete y Lirón adoptan nuevas posiciones de apoyo. A su alrededor caen de nuevo cuatro cohetes, que llenan el aire de polvo, arena y esquirlas.
Otro cohete vuela por encima de Candado, el tirador del vehículo de la UEO más adelantado, y suena, cuando pasa, como una ola de luz y viento.

Los policías afganos
pudieron recoger
el cadáver de su compañero,
uno de los nuestros

Las protecciones de los tiradores se llenan de impactos por la concentración de fuego sobre los blindados. Mediante el movimiento y el fuego, los vehículos más adelantados de la UEO rompen el contacto —empeñados en un combate duro y tenaz— hasta una posición más retrasada, con el resto del despliegue de la Task Force “Lince”, donde disminuye el fuego.

Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.
Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.

 

En ese momento existían tres orígenes de fuego de fusilería en las mismas áreas: uno al norte —respecto al pueblo de Ludina—, otro al oeste —cerca de la cota donde estaba el controlador de apoyos de fuego— y otro al noreste del despliegue.
Se aprovechó este momento para cambiar la ametralladora de 12,70 mm de uno de los vehículos de la UEO —ya que durante su continuado uso en los combates se había roto la
palanca de montar— por otra de respeto. La experiencia de los anteriores combates hacen necesario su transporte. Todo realizado dentro del mismo despliegue con gran diligencia y desprecio del fuego hostil. Entre Pruden y Quinn consiguen cambiar la ametralladora pesada en un tiempo récord, incluso exponiéndose al fuego enemigo.

Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.
Soldados con Distintivo rojo. Misión: Recoger el cuerpo de un compañero caído.

Mientras tanto, a nadie le es dado el reposo en esos días, en esas horas, en ese lugar. Los vehículos de la Policía afgana pudieron llegar al Check-Point nº 2 y recoger el cadáver de su compañero, uno de los nuestros. El cuerpo sin vida del policía afgano sale hacia Qala-i-Naw. Van tres vehículos españoles con ellos para protegerlos. La UEO, después de cumplir esta misión, sigue combatiendo en apoyo de la Policía y el Ejército afganos.

Nada para, porque esta película no tiene un principio y un final hasta que la misión esté cumplida. Continuarán muchos días de combate. No se detendrá este ajedrez guerrero por las montañas de Afganistán. Cordobite, Pollo, Mono, Pruden, Mani, Cuervo, Flako, Lirón, Tete, Quinn, Friki, Candado, Bullfighter, los EOR y los pelotones del Regimiento Soria nº 9, que a veces les acompañan, saben que seguirán cumpliéndose misiones. Y en pocas horas volverán a recibir fuego enemigo, fusilería e impactos de RPG, para responder con más fuego y movimiento.

Empieza a oscurecer y la Task Force “Lince”, que va de regreso a Qala-i-Naw, sigue empeñada en los combates, pero sabe que la misión de recoger el cadáver de un compañero afgano caído se ha cumplido. Y ahora que es Ramadán, sus familiares, teniendo su cuerpo —que descansará para siempre—, pueden llorar su muerte. Tras varias escaramuzas y hostigamientos, la Task Force entra en la base de Qalai-Naw a las 22.45. Es tiempo de descanso y de memoria.

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