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Ariadna Gil ‘Actriz’

«El desconocimiento es lo que te distancia y genera prejuicios»

Ariadna Gil
Ariadna Gil

El Último Proyecto de la actriz Ariadna Gil (Barcelona, 23 de enero de 1969) es meterse en la piel de una capitán médico que está de misión en Afganistán y se ve envuelta en un incidente. Transcurridos 30 años desde su debut con Bigas Luna en la película Lola, y con un goya a la mejor protagonista femenina en su haber, por el papel de Violeta en Belle Époque, la catalana interpreta, por primera vez en su carrera, a una militar en la superproducción En zona hostil, que se rueda este mes en Almería con la colaboración del Ejército.

¿Había pensado alguna vez que éste era un personaje que le faltaba en su repertorio?
La verdad es que no tengo en la cabeza personajes que me gustaría interpretar o que me falten; en mi caso, cuando aparece un personaje es cuando me engancha.

¿Y qué le atrajo de la capitana Varela?
Me gustó el personaje, e interpretarlo me parecía un reto a nivel personal por todo lo que tengo que hacer y aprender, a nivel military médico, pero también me atraía tocar un género real y actual como el del  cine bélico; me pareció interesante.

Porque es un género en el que el cine español se prodiga poco…
Sí, aún me parece muy extraño que haga­mos una peli como esta aquí, en España, porque en el cine estadounidense es lo más normal del mundo y se hacen varias cada año, pero en nuestro país… nosotros vamos a contar en una película algo que pasa aquí, de nuestro Ejército. El guión cuenta un rescate, y es muy del género de cine bélico, muy clásico, y está muy bien contado. A mí me tuvo en vilo hasta el final y me interesaron los personajes, cómo iban entrando…

¿Cómo ha sido la experiencia y la pre­paración del personaje?
Sólo ponerse el uniforme ya ha sido un reto, porque el equipo pesa kilos y kilos… Para la preparación de los personajes he­mos estado con los que realmente fueron a rescatar este helicóptero y nos han ayudado muchísimo. El trabajo se ha hecho de forma bastante conjunta con los que lo vivieron, porque pretendemos contarlo lo más cercano posible a la realidad. Aun­que los personajes no son los reales, no es exactamente como fue, porque se ha dramatizado y se ha llevado por otro lado, el germen de la historia es muy real.

¿Ha sido un trabajo complejo?
Bastante complicado, porque es un mun­do que está bastante lejos de todo lo que yo he hecho, de lo que he vivido, y en poco tiempo tienes que aprender todo lo que hace ese personaje por el lado mili­tar, por el médico, y saber cómo trabajan, cómo viven cuando están desplegados en una misión, todo ese tipo de cosas que nos ayudan a los actores a que se nos ocurran cosas.

¿Qué idea se lleva de la profesión de médico militar?
Pues hay algunos que empiezan estudian­do medicina, pero que lo tenían bastante claro desde el principio, otros que en un punto de su carrera decidieron combinar esa vocación con este tipo de vida para el que hay que valer, aunque cada historia es distinta… Lo que está claro es que los que buscan esto como un empleo o sali­da profesional van cayendo, porque real­mente hay que valer. Aunque los médicos no están en las misiones para luchar ni atacar, tienen que estar muy en forma, soportan mucho estrés y tienen que ser fuerte física y mentalmente. Lo que más tienen que aprender a llevar es el estrés.

En zona hostil
En zona hostil

¿Y en el caso concreto de su personaje?
Mi personaje lleva ya bastantes misiones, y tiene un desgaste psicológico fuerte. Ha llegado a ese momento en el que se plan­tea qué hacer y si quiere seguir… está un poco quemado.

¿Le ha cambiado la idea que tenía del Ejército?
Siempre que conoces te cambia la opi­nión, los prejuicios son el desconocimien­to del otro. Cuando desconoces algo sien­tes cierto prejuicio, o miedo, o ignorancia total, y eso te distancia. Por eso creo que es muy bueno conocer a gente que hace esto y preguntarles; además, la suerte es que esto es distinto a cuando conoces a un militar en un bar, o cenando. En esas situaciones no les preguntas, pero para los personajes necesitamos mucha infor­mación y ellos están dispuestos a dártela, realmente puedes preguntar cosas que en la vida no harías por respeto, porque no conoces a la persona, pero aquí estamos en un trato que sí te permite ir a fondo. Ahora me he enterado de esas cosas que no sabemos, de cómo viven, cómo pasan el tiempo y miles de cosas que no sabía.

¿Y cómo cree que han vivido los milita­res esta experiencia?
Yo creo que ellos también están conten­tos de que se cuente en una película su trabajo, noto que están muy dispuestos y muy a favor, y nos ayudan mucho.

Este personaje llega cuando cumple 30 años de carrera en la profesión. ¿Qué balance hace?
El balance es el día a día, esto va cam­biando mucho, son muchos años y ya tie­nes una perspectiva, pero hay cosas de hace años que siento muy cerca y otras de antes de ayer que están muy lejos. El tiempo uno lo vive a su manera, y yo lo vivo muy al día.

ENTREVISTA A DAMIÁN QUINTERO, KARATECA

«DEFIENDO LOS COLORES DE ESPAÑA 
Y NO HAY COSA MÁS GRANDE»
Damián Quintero, karateca
Damián Quintero, karateca

Con cinco años, Damián Quintero (Bue­nos Aires, 1984) era un niño muy activo. Por eso sus padres pensaron que practi­car un deporte como el kárate le ayudaría a canalizar toda esa energía. El tiempo les ha demostrado que esa decisión fue todo un acierto, porque ese niño inquieto iba a convertirse en el primer karateca español en ser número uno del ranking mundial, en la modalidad de katas.

¿Por qué kárate y no cualquier otro de­porte?
Porque donde vivíamos, en Torremolinos (Málaga), había un gimnasio donde lo da­ban que estaba cerca de casa, y porque el kárate es un deporte que ayuda mu­cho a mejorar la coordinación. Mis padres quisieron apuntarme cuando tenía cinco años, pero el profesor me vio muy pequeño y les dijo que esperasen al año siguiente. Así que, empecé con seis.

¿Aquel primer profesor del gimnasio se parecía al se­ñor Miyagi de Karate Kid?
Pues un poco, también era canoso (risas)… Pero la verdad es que, ahora lo pienso, y veo que era bastante duro. Y sobre esa película, la primera que se hizo, tengo que decir que es bastante fiel al kárate.

SUEÑA CON PARTICIPAR EN UNOS JUEGOS OLÍMPICOS Y TRAERSE UNA MEDALLA

Ese título aficionó a muchos chavales en los años ochenta a practicar este de­porte, y a día de hoy es una de las artes marciales con más licencias y clubes en España, sin embargo, no es olímpico, ¿le gustaría que eso cambiara pronto?
Claro, los Juegos Olímpicos son el máximo evento deportivo a nivel mundial, y me gustaría poder vivir esa experiencia. Y ya, si me pudiese traer una medalla, apaga y vámonos… A ver si es posible que para Tokio 2020 (Japón es la cuna de esta dis­ciplina, y es el país anfitrión quien puede proponerlo) se incluya, porque además el kárate se lo merece.

Damián Quintero, karateca
Damián Quintero, karateca

Este deporte le ha permitido vivir mo­mentos inolvidables, pero también los ha habido duros…

Sí, los siete años que estuve apartado de la competición internacional, por criterio del entonces seleccionador nacional, fueron muy difíciles, in­cluso llegué a pensar en dejarlo. Ahora que ha pasado el tiempo, creo que tal vez fue para evitar que me volviese prepotente, porque llegué a la Selección Absoluta con sólo 19 años y me proclamé subcampeón de Europa, y era muy jo­ven…, aunque fueron muchos años.

KATAS Y KUMITE
En kárate hay katas y kumite/ combate. Los katas son la base, la técnica del kárate. Son una serie de movimientos, perfectamente estudiados (defensas y ataques) como si fuera un combate contra un rival imaginario.

Pero volvió con mucha fuerza…
Sí, competí por equipos en el Campeo­nato del Mundo de Bremen, en 2014, y nos proclamamos, por primera vez para España, campeones del mundo. Por eso este título es uno de los que guardo me­jor recuerdo, porque llegó después de todo el sufrimiento. El otro es la medalla de oro que me traje, a nivel individual, de los I Juegos Europeos de Bakú (Azerbaiyán), porque es como una medalla olímpica sin serlo. Por eso es la que mejor guardada tengo en casa.

¿Cómo vive esos momentos en el podio?
Cuando veo subir la Bandera y escucho el Himno Nacional, me emociono. Yo defiendo los colores de España y, para mí, no hay cosa más grande.

¿Tiene alguna manía an­tes de empezar el kata?
Sí, la verdad es que tengo un par de ellas. La primera, que nunca piso el tatami an­tes de entrar, no me gusta calentar en él, prefiero hacerlo en otro sitio (en el suelo o en el parqué, aunque sean más duros); y, antes de entrar, echo los pies para atrás como si fue­se un toro antes de salir al ruedo… Y si no lo hago, es como que ya no empiezo con buen pie.

Damián Quintero, karateca
Damián Quintero, karateca

Además de sus éxitos deportivos, tiene un título universitario, es ingeniero aeronáutico. ¿Cómo fue compaginar los entrenamientos y los estudios?
Fue muy duro. A los 18 años me vine a Madrid, al Centro de Alto Rendimiento y a la Selección, y empecé la carrera. Recuer­do que el primer día del curso, en el Aula Magna, el jefe de estudios que nos dirigió unas palabras nos dijo que si había allí al­gún deportista de élite, podía levantarse y marcharse, porque esa carrera no podía compaginarse con nada. Me gustaría cru­zármelo algún día…

¿Tiene alguna relación con el mundo militar?
Pues uno de mis mejores amigos y com­pañero de Selección, Cristian, que tam­bién ha sido campeón de España y del Mundo, pero en la modalidad de kumi­te (combate), es militar de Operaciones Especiales; por eso no me puede contar mucho de su trabajo, pero siempre en­cuentra un hueco para hacerme una llamada, aunque sea vía satélite, para dar­me la enhorabuena. Yo le pregunto que dónde está y qué hace, pero él no suelta prenda (risas).

¿Y qué piensa sobre su trabajo y el de los militares en general?

Pues que muchas veces se están jugando la vida por defendernos, para que noso­tros podamos estar tranquilos. A mí, la verdad, es que me da miedo pensar en estar en esos países en guerra o donde estallan bombas, por eso lo que hace el Ejército español me parece impresionan­te. Ellos son los verdaderos héroes, y no los que nos traemos medallas.

Palmarés de Damián Quintero
Palmarés de Damián Quintero