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PISANDO FUERTE

España mantiene el liderazgo de la fuerza multinacional de la OTAN desplegada en Eslovaquia y se prepara para su mayor desafío, la operación «Strong Lineage 25».

Texto: Elvira Valbuena (Madrid)

Fotos: PAO MN BDE TF SVK

La bandera española ondea con más fuerza que nunca en la Base de «Camp Slavia I», situada en el interior del campo de maniobras de Lešt’, en el centro sur de Eslovaquia, donde España lidera, desde el año pasado, la Brigada Multinacional de la OTAN en este país y mantiene una Task Force multinacional desplegada permanentemente (MN BDE TF SVK, NATO Multinational Brigade Task Force Slovakia).
Unos 1200 militares —procedentes de Eslovaquia, República Checa, Portugal, Rumanía, Eslovenia y España—, al mando del coronel Jesús M. Martínez Victoria, jefe del Regimiento «Príncipe» n.º 3, de la Brigada «Galicia» VII, integran la Brigada Multinacional en Eslovaquia. Esta fuerza desempeña un papel fundamental dentro de la presencia avanzada de la OTAN en el flanco este, reforzando la postura de disuasión de la Alianza y contribuyendo a su estrategia de defensa colectiva en la región.

LA PARTICIPACIÓN ESPAÑOLA

Más de 800 de estos efectivos son españoles, la mayoría de ellos —unos 690— pertenecientes a la Brigada VII, que llegaron a Lešt’, a finales de 2024, para tomar el relevo de la Brigada «Almogávares» VI de Paracaidistas. España había comenzado el despliegue progresivo de personal y capacidades en Eslovaquia a primeros de año y, durante todo el primer semestre de 2024, las fuerzas españolas desplegaron sobre el terreno y comenzaron a contribuir a las capacidades requeridas por la Alianza. A partir del 1 de julio, tomaron el mando de la Brigada Multinacional, relevando a la República Checa, que hasta entonces había ejercido de Nación Líder del Multinational Battle Group. Desde entonces, España no ha dejado de incrementar sus esfuerzos para cumplir la misión que tiene encomendada: alcanzar el mayor grado posible de cohesión e interoperabilidad entre los ejércitos aliados que componen esta fuerza e incrementar su preparación.

Para el coronel Martínez Victoria «liderar el Elemento Avanzado de la Brigada Multinacional de la OTAN en Eslovaquia supone una gran responsabilidad para España y nos constituye en una referencia operativa en la zona centro del flanco este de la Alianza. La forma particular que tenemos los españoles de agrupar en torno a nosotros a otras naciones, a través de un liderazgo basado en el compromiso, el dialogo, la integración y, sobre todo, la profesionalidad y ejemplaridad de nuestros soldados —asegura el jefe de la Task Force en Eslovaquia— facilita nuestra labor como Nación Marco de la Brigada Multinacional, aspecto en el que nos jugamos el prestigio y la credibilidad de nuestras Fuerzas Armadas».

INSTRUCCIÓN Y ADIESTRAMIENTO

El despliegue en Eslovaquia ha requerido una constante adaptación a un entorno operativo desafiante. Las temperaturas extremas han supuesto un reto adicional en la planificación logística, el mantenimiento de equipos y la resistencia física del personal. Sin embargo, a pesar de estas condiciones adversas, el compromiso y la profesionalidad de los militares españoles desplegados han permitido que la instrucción continúe sin interrupciones, garantizando la preparación de la fuerza para afrontar cualquier misión.
Desde su llegada, las unidades han participado en una serie de ejercicios diseñados para elevar su nivel de preparación operativa, como maniobras de combate en zonas urbanizadas, fuego real, asaltos a posiciones defensivas, instrucción de zapadores y operaciones nocturnas en condiciones de visibilidad reducida. Además, han perfeccionado sus capacidades de movilidad y contra-movilidad, con la ejecución de apertura de entradas con explosivos, fortificación de posiciones y construcción de obstáculos tácticos. Asimismo, en coherencia con los escenarios de combate actuales, la fuerza también ha desarrollado ejercicios en ambientes degradados electrónicamente, entrenándose para operar con eficacia en situaciones de interferencia y limitaciones en los sistemas de comunicaciones y sensores.

LA CULMINACIÓN DE LA PREPARACIÓN

Para asegurar la progresión en su adiestramiento, antes de alcanzar su plena integración multinacional, cada unidad ha ido consolidando sus capacidades de forma evolutiva, en distintos niveles. Este proceso comienza con ejercicios a nivel Subgrupo Táctico (S/GT), evoluciona a S/GT Interarmas y, posteriormente, a S/GT Interarmas con unidades multinacionales. Finalmente, se alcanza el nivel GT o MNBG, fase en la que las unidades se encuentran actualmente, y que culminará con el ejercicio de verificación (CERTEX), que será la evaluación definitiva de la capacidad del Grupo Táctico para operar de manera autónoma y coordinada, en un entorno de alta exigencia. El proceso de verificación garantizará que la unidad está lista para asumir misiones de mayor envergadura dentro del marco de la OTAN, poniendo a prueba su capacidad de liderazgo, coordinación y ejecución táctica.

Según el jefe del Grupo Táctico desplegado en Eslovaquia, y jefe del Batallón «Toledo» II/3, de la Brigada «Galicia» VII, teniente coronel Alonso Rupérez, «el ejercicio de verificación supone para el GT la culminación de un proceso de adiestramiento progresivo, que comienza en territorio nacional y se certifica en zona de operaciones. Partimos de una fase inicial en territorio nacional de cohesión a nivel sección, con ejercicios tipo «escuela», donde se interiorizan y automatizan tácticas, técnicas y procedimientos, hasta llegar a ejercicios tipo «reto», que exigen planificación y ejecución táctica ante factores de decisión desconocidos», explica.

«Disponer de secciones tácticamente solventes se considera una premisa clave para las siguientes fases», afirma el teniente coronel, quien añade que «una vez en zona de operaciones, se avanza progresivamente desde el nivel S/GT hasta el nivel GT o MNBG interarmas, y con la plena integración de unidades no españolas, cuyo hito final será el CERTEX. La interoperabilidad multinacional es clave en la verificación, trabajando procedimientos comunes y CIS (Sistemas de Información y Telecomunicaciones) compatibles», explica el teniente coronel quien, como jefe del Batallón «Toledo» II/3, asegura que «esta misión es un privilegio, ya que permite alcanzar altos niveles de interoperabilidad y adiestramiento en condiciones excepcionales: con personal 100 % disponible y medios e instalaciones óptimas».

EL MAYOR DESAFÍO

A continuación, la fuerza tendrá que asumir su mayor desafío. Durante los meses de mayo y junio próximos, la Task Force escalará al nivel de Brigada Multinacional dentro de la operación «Strong Lineage 25», lo que supondrá un aumento significativo de medios y capacidades operativas. Este será el ejercicio más complejo realizado hasta la fecha por la unidad, consolidando su capacidad para actuar en escenarios multinacionales, con un alto grado de integración y cooperación entre aliados. Además, un equipo de integración de capacidades y fuerzas (Capability and Force Integration Team) del Mando Componente Terrestre aliado y del Cuerpo de Despliegue Rápido de la Alianza español (NATO Rapid Deployable Corps Spain) realizará una verificación durante el ejercicio, lo que permitirá certificar la capacidad operativa completa de toda la Brigada. Esta certificación reafirmará la preparación de la fuerza y su capacidad para operar plenamente dentro de la estructura de la OTAN.

Para el jefe de la Brigada Multinacional en Eslovaquia, «la operación de crecimiento a Brigada “Strong Lineage 25” deberá suponer la confirmación de que somos capaces de reforzar nuestras capacidades desplegadas en Lešt’ y estar preparados para entrar en combate en los plazos exigidos por la OTAN. Es un importante esfuerzo para todo el Ejército de Tierra y para la cadena operativa de las Fuerzas Armadas, que marcará un antes y un después en nuestra capacidad de proyección estratégica y disponibilidad para el combate».
«En definitiva, —concluye el coronel Martínez Victoria— el liderazgo de España en la Task Force Multinacional en Eslovaquia es una muestra más del compromiso de España con la seguridad colectiva y la estabilidad en el flanco este de la OTAN. La profesionalidad y entrega de los militares españoles continúan siendo la mejor carta de presentación de España en el ámbito internacional».

DE VUELTA A CASA

Texto:  Luis Villaverde/ Madrid

Fotos:  EMAD


La reciente retirada de los helicópteros españoles pertenecientes a las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET) marca para éstas el final de un capítulo significativo en la operación «Inherent Resolve» (OIR) en Irak. La Task Force «Toro», formada por la Unidad de Helicópteros española en Irak (ISPUHEL), ha jugado un papel crucial en las operaciones militares llevadas a cabo para combatir al grupo terrorista Dáesh como consecuencia de la decisión de finalizar la OIR de la coalición en septiembre de 2025, y de acuerdo al calendario progresivo de desactivación y repliegue de capacidades, restaurar la estabilidad en la región. En diciembre de 2024 los helicópteros HT-17 Chinook del Batallón de Helicópteros de Transporte V (BHELTRA V) que conformaban el último destacamento fueron replegados de su base aérea en Al Assad y ya se encuentran en territorio nacional. Mientras, la unidad desplegada de Operaciones Especiales —compuesta por personal del Ejército de Tierra, de la Armada y del Ejército del Aire y del Espacio— continuará su misión de asistencia, asesoramiento y capacitación para fortalecer las facultades tácticas y de combate del Servicio Contraterrorista iraquí, hasta el fin de la OIR. 

La decisión de retirar los helicópteros españoles de Irak es debida a diversos factores, entre ellos la decisión de dejar de operar desde la base aérea de Al Assad, como consecuencia de la evolución de la situación en el terreno y la revaluación de las necesidades estratégicas de la misión. 

La operación «Inherent Resolve», liderada por la Coalición Internacional contra el Dáesh, está dirigida por el Mando Central de los Estados Unidos con el objetivo de eliminar la amenaza terrorista en Irak y Siria. España, como miembro de la coalición, en la que participan más de 60 países, ha contribuido con tropas y recursos, incluyendo helicópteros, para apoyar las operaciones y brindar asistencia logística y táctica. Esta misión, al amparo de la ONU, se formalizó tras la firma de la Resolución 2170/2014 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, impulsada a partir de la Cumbre de la OTAN en Gales ese mismo año 2014. 

La creación de la Task Force «Toro», desde mayo de 2018, se asignó a un contingente de las FAMET formado por personal de todos sus Batallones, y en el cual participaron inicialmente el BHELTRA V, con 3 de sus HT-17 Chinook; el Batallón de Helicópteros de Maniobra IV, con 3 HT-27 Cougar; y personal del Batallón de Cuartel General de las FAMET con su Unidad de Transmisiones, creándose la ISPUHEL. 

La misión mantuvo 6 helicópteros —3 Chinook y 3 Cougar— hasta principios del 2021 en la que los 3 Chinook fueron replegados para su proceso de modernización.

Durante la actualización de estas aeronaves, se añadió otro Cougar, hasta alcanzar el número total de 4, que cumplieron con sus funciones hasta abril del año 2024. Entonces, los nuevos Chinook, con la nueva versión foxtrot, fueron desplegados nuevamente para un periodo inicial de 2 años, aunque por cambios en la situación de la OIR finalmente han estado 7 meses en zona de operaciones. 

En su recorrido iraquí, a lo largo de estos años, los helicópteros de las FAMET han llevado a cabo diversas misiones, incluyendo el transporte de material y tropas, evacuaciones médicas, reconocimiento y apoyo aéreo. La versatilidad y capacidad operativa de las aeronaves han sido fundamentales para el éxito de las misiones, proporcionando una ventaja táctica significativa en el terreno.

Los helicópteros españoles han operado en condiciones difíciles, enfrentándose a amenazas y condiciones climáticas adversas. A pesar de estos desafíos, el firme desempeño de las FAMET ha sido ejemplar, demostrando una vez más su profesionalidad y eficacia. 

El repliegue de los helicópteros

El 18 de noviembre de 2024, aterrizó en Irak un equipo formado por 26 personas encargadas de organizar y coordinar las actividades necesarias para el repliegue de los helicópteros, la ISPUHEL XXI. Durante un mes, hasta el 19 de diciembre, trabajó para cumplir con los plazos asignados para el cumplimiento de su cometido, desmontando los Chinook y adecuándolos para su aerotransporte. «Una unidad de Ingenieros, que se había trasladado a la zona con anterioridad, también nos apoyó en las labores del repliegue, desarmando los hangares», señala el comandante Sastre, jefe de la unidad de helicópteros desplegada entonces en Irak. 

El desmontaje de cada helicóptero conllevó, aproximadamente, una semana de trabajo, y se orientó, en todo momento, a la preparación para el aerotransporte de los mismos. Para ello se contó con 2 aviones de transporte estratégico Antonov. Cada una de estas aeronaves tienen capacidad para albergar 2 Chinook. En el primero de ellos, se replegaron los 2 primeros helicópteros a mitad de diciembre. Posteriormente, en el segundo Antonov, el tercer Chinook, un contenedor de cierta envergadura con repuestos y varios vehículos de apoyo en tierra. 

«Para desarmar cada helicóptero se necesita desunir todas las palas, el pilón trasero y el delantero. De no ser así, por su altura, el Chinook no cabría dentro del avión», explica el comandante Sastre. «Para el desmontaje y preparación de los 3 CH-47F, se tardó 3 semanas en completar el proceso. A este tiempo hubo que sumarle el necesario para la retirada de todo el material desplegado en base a una unidad de helicópteros, tales como herramientas, vehículos de apoyo aeronáutico, entre otros», apunta el comandante. Los aviones Antonov aterrizaron, en territorio nacional, en la base aérea de Torrejón de Ardoz, donde se descargaron los helicópteros y todo el material proveniente de Irak. Allí se montaron los Chinook y se hicieron las pruebas pertinentes para transportarlos a su destino final en Colmenar Viejo, donde se encuentra la base del BHELTRA V. 

El retorno de los helicópteros a España ha sido un proceso complejo, que ha requerido una coordinación meticulosa con las fuerzas de la coalición y las autoridades locales. El repliegue se ha llevado a cabo sin incidentes, reflejando la planificación y la ejecución precisas de las FAMET.

Impacto y legado de la misión

La participación de las FAMET en la operación “Inherent Resolve” ha dejado una huella duradera en la región y en el Ejército de Tierra. La experiencia adquirida en el terreno ha fortalecido las capacidades operativas del personal de las FAMET, mejorando su preparación para futuras misiones internacionales.

Además, la operación ha contribuido a los esfuerzos globales para combatir el terrorismo y estabilizar Irak. La retirada de los helicópteros españoles no marca el fin del compromiso de España con la seguridad internacional, sino una reevaluación de su papel y la adaptación a nuevas realidades estratégicas.

Todo ello simboliza el cierre de una etapa crucial en la lucha contra el terrorismo. La misión ha demostrado la capacidad y el compromiso de España con la seguridad global, y el legado de las FAMET en Irak será recordado como un ejemplo de responsabilidad y dedicación en el cumplimiento del deber. Mientras que nuestros helicópteros se encuentran ya en casa, la misión y su impacto perduran, lo que subraya la importancia de la cooperación internacional en la búsqueda de la paz y la estabilidad.