Entrevista a…EMMANUEL REYES /Boxeador


« Agradezco a España poder representarla»

Texto: Ana Vercher / Madrid

Fotos: Emmanuel Reyes

Emmanuel Reyes (La Habana, 1992) está revolucionando el boxeo español. La medalla de bronce conseguida en los Juegos Olímpicos (JJOO) de París 2024 se suma a las logradas en una trayectoria deportiva que no ha hecho más que crecer en los últimos años: plata en el Campeonato Europeo 2022; bronce en los Juegos Europeos 2023, y bronce en los Campeonatos Mundiales 2021 y 2025. Cubano de nacimiento y nacionalizado español, con él hablamos de sus logros deportivos y del duro camino recorrido hasta llegar al momento dulce que vive en la actualidad.

Su sueño de ser boxeador le llevó a salir de Cuba, ¿cómo fue el proceso de llegar hasta España?

Muy engorroso, pero tenía que salir de Cuba, allí no me estaban dando la oportunidad de demostrar mi talento. La vía para salir era Rusia, por ser de los pocos países libres de visado para los cubanos. Desde allí, crucé a Austria, donde tuve que pedir asilo para que me dejaran en el país. Después, me marché a Alemania, pero en la frontera con Francia me paró la policía fronteriza y, como iba sin documentos, me encarcelaron. Estuve un mes y medio preso. Al soltarme, tuve que regresar a Austria y ya, desde ahí, pude coger un avión con destino a España.

Su interés siempre estuvo en llegar a nuestro país, ¿por qué?

Aquí estaba ya asentada parte de mi familia: mi padre, abuela y varios tíos. Concretamente, en Galicia, una tierra maravillosa. 

¿Qué le ha aportado España?

Muchísimas cosas, no sólo en lo deportivo. Me ha aportado la tranquilidad y la oportunidad de ser persona, de ganarme mis cosas por mi trabajo y sudor. Siempre agradezco a España el haberme acogido, el poder representarla en los escenarios mundiales y ondear esta gran bandera lo más alto posible.

¿Siempre vio en el boxeo su meta profesional?

Sí, empecé a practicarlo con tan sólo seis años, para aprender a defenderme. Al ir creciendo, los entrenadores vieron que tenía cualidades y yo también vi que podía llegar lejos. También gracias al apoyo de mi padre, que ha sido el pilar más grande en todo este camino.

Su meta siempre ha sido participar en unos Juegos Olímpicos. En Tokio 2020 lo logró —donde ya consiguió un 5° puesto—, llegando al pódium en París 2024. ¿Qué sintió cumpliendo ese sueño?

En Tokio la experiencia fue buena, aunque fueron unos Juegos atípicos, debido a la pandemia. Aun así, la primera vez que vas a unos JJOO es algo único. Gracias a Dios, lo pude repetir en París y obtener el bronce. Ahí lo disfruté más todavía porque, aparte de lograr la medalla, pude vivir el espíritu olímpico de verdad y fue espectacular. Estar en los libros olímpicos de la historia después de años de sacrificio y esfuerzo, alejado de la familia, es mi gran orgullo. Y saber que mi padre vio ese logro es una bendición.

¿Cómo es tener a un doble medallista olímpico como Rafa Lozano de entrenador?

Él es la mente que ha llevado al equipo español a estos resultados. Es un hombre con mucha experiencia, al que hay que escuchar en la esquina, porque él también estuvo en esa posición y logró grandes resultados. Es el mejor.

Y usted, ¿alguna vez se ha planteado ser entrenador en un futuro? Si me ofrecieran ser entrenador, lo haría con gusto, me gustaría poder acompañar a los jóvenes a luchar por ser medallistas olímpicos y mundiales. Pero aún queda tiempo para que llegue el día de retirarme, ahora mismo es mi deporte y todavía tengo mucho por dar. 

El boxeo cada vez es más conocido y tiene más adeptos en España, ¿cómo ve la actualidad de este deporte? 

El panorama actual del boxeo es genial y seguirá creciendo. La gente le ha perdido ese miedo de que sólo es pegarse, y están viendo que es mucho más: una forma de vida para mejorar la salud y aprender a defenderse. Para ser boxeador hay que ser inteligente, calmado, disciplinado, respetuoso y como, digo siempre, alegre. Sin eso, nada sale bien. 

¿Qué objetivos tiene ahora mismo?

Ahora estamos enfocados en los JJOO Los Ángeles 2028. Es una meta para la que se trabaja día a día. Después, se irán haciendo los correspondientes ajustes en la preparación de la parte técnica, concentraciones en otros países para hacer preparatorios, etc. También quiero encaminarme más al boxeo profesional. 

En el caso del boxeador profesional y el amateur, ¿cuál es más duro?

En realidad, es más fuerte el amateur, porque peleas todos los días y haces el peso todos los días. Además, es más intenso, al contrario que el boxeo profesional donde peleas cada seis meses, y sólo te preparas para ese contrario al que te enfrentarás.

Y para un militar, ¿qué cree que podría aportar la práctica del boxeo?

Le aportaría mucho como forma de defensa personal cuerpo a cuerpo, además de reflejos y una fuerza espectacular. Yo valoro mucho el trabajo de los militares, día a día al pie del cañón, defendiendo nuestra nación y bandera. Además, está muy unido al deporte, incluso, ahora hay un convenio para los deportistas que quieran pertenecer a sus filas, y ya hay varios atletas en las Fuerzas Armadas. 

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