LA MÁS VIAJERA DE LOS ARTILLEROS, SIEMPRE DE MISIÓN

De todos cuantos pertenecen al contingente español en la base de Incirlik, cerca de la ciudad de Adana en Turquía, posiblemente, quien ha servido en más misiones protegiendo a sus artilleros viste ropaje largo, lleva en su mano derecha una hoja de palma y apoya su mano izquierda sobre una torre con tres ventanas; metáforas de la vida y de la Trinidad.

El Patriot español defiende Turquía
El Patriot español defiende Turquía

Allá donde una unidad de Artillería sale de misión, allá que va ella, Bosnia, Kosovo, Macedonia, Líbano, Afganistán, Pakistán, Turquía…; desiertos, montañas, arenas y nieves, carreteras difíciles y rutas extrañas.

Desde 1999 se ha convertido en compañera inseparable de los artilleros desplegados en misiones en el exterior y siempre va seguida por un libro en el que se recoge su historial desde el primer el día que sale de misión hasta el último en el que le toca recogerse en sus cuarteles de invierno cuando sus artilleros vuelven a casa; para, ella, descansar en el despacho del Secretario General del MADOC, hasta que sus servicios vuelvan a ser requeridos por sus artilleros, protegiendo sus sueños y amparando sus corazones.

Historial de la imagen de Santa Bárbara
Historial de la imagen de Santa Bárbara

No hay misión en la que no haya estado, no hay camino que no haya recorrido, no hay aventura artillera que no haya vivido; por eso entre los suyos se ha ganado el apelativo de andariega.

La andariega
La andariega

Su voluntad viajera nació desde ese primer día, cuando la Asociación de Señoras de Santa Bárbara de los Artilleros de Granada entregó al MADOC una imagen de la virgen Santa para que protegiera a todos los artilleros que salían de misión a zona de operaciones. Si viajan hoy a Adana, Turquía, verán que a sus pies aparece escrito:

“Esta imagen pertenece a la Asociación de Señoras de Santa Bárbara de Granada, fue adquirida para que acompañe, proteja y ampare a nuestros artilleros en sus misiones fuera del territorio español. Granada 4 de noviembre de 1999”.

Santa Bárbara, no hay aventura artillera que no haya vivido.
Santa Bárbara, no hay aventura artillera que no haya vivido.

Santa Bárbara, viajera, ahora está en Turquía defendiendo la ciudad de Adana de posibles lanzamientos de misiles desde Siria; ya estuvo en Bosnia, Kosovo, Macedonia, Líbano, Afganistán o Pakistán; y estará donde sus servicios como Santa Patrona les sean requeridos, que es cualquier lugar del mundo en el que la Artillería española esté cumpliendo con su misión.

Fotografías: Iván Jimenez

Hermanos Rivero: de Bótoa a Mali en familia

Los hermanos Rivero son tres : Sandra, cabo, 35 años; Antonio, cabo, 33 años; y Alonso, soldado, 31 años. Están destinados en el Batallón de Infantería de Carros de Combate “Mérida”, del Regimiento Acorazado “Castilla” nº 16, que tiene su sede en Bótoa (Badajoz). Por circunstancias de la vida, desplegaron juntos en Mali en 2016.

Esta coincidencia no suele darse muy a menudo, y muy pocos militares han vivido una experiencia así, por eso uno se pregunta
cómo debe de ser y también por las posibles ventajas y desventajas que puede suponer.

Alonso, Sandra y Antonio son el soldado Rivero y los cabos Rivero, respectivamente
Alonso, Sandra y Antonio son el soldado Rivero y los cabos Rivero, respectivamente

«Para mí es un apoyo, sobre todo cuando te toca celebrar las Navidades tan lejos de casa. Así, al menos, las pasas con la mitad
de tu familia», explica la cabo Rivero, la pionera de los hermanos en ingresar en el Ejército, hace ya 16 años. Ella ya había vivido una experiencia similar, en 2006, en Kosovo con su hermano Antonio. En esa ocasión, el pequeño, Alonso, no les pudo acompañar, ya que se había incorporado al Batallón en junio de 2004 —partieron
hacia Kosovo en noviembre de 2006, pero habían empezado a preparase en mayo—. Dada la antigüedad del soldado, aún no
le correspondía desplegar en el exterior. «Lo más duro sería que nos pasara algo, porque, además, nuestros padres están separados. Es una posibilidad, lo sabemos, pero hay que asumir ese riesgo.
Este es nuestro trabajo», sentencia la cabo Rivero.

Según Antonio, el cabo Rivero, «ha sido una bonita experiencia para nosotros, aunque, claro, mi madre en España lo ha pasado un poco mal». Lo que sí es cierto es que, en el despliegue, volaron por
separado. Primero lo hizo la hermana y, después, ellos dos. Una medida que, de alguna forma, minimizaba el riesgo de que su familia pudiera perder, en caso de accidente, a tres de sus miembros.

Los tres hermanos de misión en Mali
Los tres hermanos de misión en Mali

Para el soldado Rivero, esta ha sido su primera misión fuera del territorio nacional: «Es una experiencia que me ha gustado mucho y, obviamente, el hacerlo junto a mis hermanos también ha sido muy positivo. Soy muy raro para comer y ellos han estado encima de mí para que probara algunos platos que en España jamás hubiese tomado».

Texto: Clara Beni