
El teniente general Alfredo Ramírez (Melilla, 1954) es paracaidista y piloto. Con el empleo de comandante estuvo destinado en el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor del Ejército. De teniente coronel ocupó destino en el Eurocuerpo y de jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército. Como coronel mandó el Regimiento de Transmisiones nº 1 y fue jefe de la Secretaría Técnica de la Jefatura de los Sistemas de Información, Telecomunicaciones y Asistencia Técnica. Siendo general de brigada volvió al Eurocuerpo y, con el empleo de general de división fue jefe del Estado Mayor del Eurocuerpo y de la Dirección de Investigación, Doctrina, Orgánica y Materiales en el Mando de Adiestramiento y Doctrina. Ya de teniente general, ha sido la cabeza visible de este Mando hasta hace unas semanas.
Jefe del Eurocuerpo… ¿Cómo le sienta a uno eso?
Pues ya se puede imaginar, es una sensación difícil de describir, pero el verme ahora aquí, al frente de esta enorme unidad, con esta variedad de naciones y funcionando en este ambiente de naturalidad, produce una especie de euforia solo contenida por la gran responsabilidad que ello implica.
Y, además, el tercer español que tiene ese honor…; ¿un plus de responsabilidad quizá?
Por supuesto. Es un honor y al mismo tiempo un gran desafío ser sucesor de los tenientes generales Juan Ortuño y Pedro Pitarch, que dejaron su impronta y forjaron el camino que ha llevado al Eurocuerpo hasta el altísimo grado de preparación del que ahora disfruta.

¿La nacionalidad afecta al estilo de mando?, ¿en qué sentido? ¿Cómo sería el estilo “a la española”?
Una de las primeras premisas que uno tiene en mente cuando accede a este cargo es procurar “pensar en multinacional”; primero, para que ningún militar de otra nacionalidad pueda pensar que hay preferencias y, segundo, porque si fuera de otra manera, la formación de unidades multinacionales no tendría sentido si luego en la práctica cada individuo actuara y pensara solo en clave nacional. No obstante lo anterior, qué duda cabe que la propia personalidad del jefe influye y, por supuesto, el carácter español. Nuestra manera de hacer frente a los problemas es algo que siempre nos ha caracterizado y que ha constituido un valor añadido; así lo atestiguan muchas de las misiones internacionales en las que ha participado el Ejército español.
También el salto de ser el máximo responsable de un mando de primer nivel de un ejército nacional a mandar un cuartel general multinacional implicará determinados cambios y adaptaciones…, sobre todo de mentalidad, ¿no?
Los militares españoles ya hace casi tres décadas que estamos viviendo experiencias profesionales en multinacionalidad, no solo a través de destinos como este, sino a través de la gran cantidad de misiones exteriores en las que participamos. En mi caso, he podido combinar ambas vertientes, con lo que digamos que el período de adaptación está siendo realmente corto.
Ya conocía de antemano el Eurocuerpo en los empleos de teniente coronel, general de brigada y general de división. ¿Cómo le ayudará su experiencia previa en el nuevo puesto? ¿Advierte algún cambio o evolución?
Es evidente que el haber estado destinado previamente aquí me ayuda muchísimo, pero hay que tener en cuenta dos circunstancias: la primera es que el Euro-cuerpo ha evolucionado vertiginosamente en los últimos diez años; y la segunda es que el jefe del Eurocuerpo, junto con el segundo jefe y el jefe de Estado Mayor, son los únicos que, obligatoriamente, tienen que conducir la unidad con un estricto sentido de la globalizad de las funciones y misiones que esta desempeña, con independencia de las responsabilidades anteriores que alguno de nosotros haya asumido con anterioridad.
El Eurocuerpo toma el mando de la Misión de Adiestramiento de la Unión Europea en Mali (EUTM-Mali) a finales de este mes… Aunque es una unidad militar que ya tiene experiencia práctica en misiones, ¿qué supone este hecho para el Eurocuerpo?, ¿y para la misión?
Desde sus inicios, el Eurocuerpo siempre se promulgó como una Fuerza al servicio de la OTAN y de la Unión Europea Occidental, en aquel momento, y de la Unión Europea, a partir de 1999. En aquellos años la OTAN estaba inmersa en misiones en los Balcanes y Afganistán. El Eurocuerpo llevó a cabo un intensísimo esfuerzo de preparación que le llevó a liderar la misión de KFOR en Pristina, en 2000, y Afganistán, en 2004. Hoy en día, la Unión Europea está profundamente involucrada en la estabilización del norte de África. Es en este contexto en el que el Eurocuerpo, una vez más, hace patente su disposición al servicio de los intereses de la Unión Europea aportando su experiencia y aplicando los preceptos de su nuevo concepto de empleo, aprobado en noviembre del pasado año.

El Eurocuerpo se certificó como Fuerza Operativa Conjunta en octubre. ¿Cómo ve el papel de esta unidad dentro de la estructura militar de la OTAN?
Sí, con ocasión del ejercicio «Joint Spear-Head 145», el Eurocuerpo se certificó como Fuerza Operativa Conjunta, y como tal, mantiene su máximo nivel de preparación para llevar a cabo misiones en el marco de la OTAN al mismo nivel que cualquiera de los demás Cuarteles Generales al servicio de esta gran organización.
Una vez terminada la misión en Mali, también se preparará como núcleo principal del Battle Group de la Unión Europea… ¿Cómo se afrontará este nuevo cometido?
Es precisamente nuestro siguiente paso en la dirección de conseguir la máxima operatividad al servicio de la UE. Fieles a nuestra vocación europeísta, y apoyados en anteriores procesos de certificación, el Eurocuerpo alcanzará sin duda este nivel de preparación para llevar a cabo cualquiera de las misiones para las que se requerido por la Unión Europea.
Dice que el objetivo de sus dos años de mandato será que el Eurocuerpo se convierta en el embrión del Ejército europeo. ¿No lo es ya? ¿Cree que habrá un Ejército europeo? ¿Cuándo podría ser una realidad?
Sí, es cierto que siempre hemos promulgado nuestra voluntad de que el Euro-cuerpo sea el embrión del Ejército europeo. Siendo los países marco todos europeos y también casi todos los asociados, creo que este es un buen punto de partida para que, cuando los acuerdos a nivel político lo permitan, tengamos un Ejército europeo.
¿En qué acciones se concretará su objetivo como jefe del Eurocuerpo?
Evidentemente, como todo jefe militar, me gustaría aumentar la capacidad operativa del Eurocuerpo lo máximo posible. En esa dirección se van a dirigir todos mis esfuerzos. Por otra parte, me encantaría que un mayor número de países europeos se sumen a esta unidad para, de esa manera, y siempre sin perder nuestro enlace con la OTAN, constituir la punta de lanza de la Fuerza de la Unión Europea, lo que a la larga llevaría a ese deseado Ejército europeo.
El contingente español destinado en Estrasburgo (alrededor de 180 militares), ¿cómo es? ¿Cómo lo perciben y valoran el resto de países?
Los españoles llevamos ya 21 años en esta unidad. España realiza un importante esfuerzo, tanto en la preparación como en la selección del personal que destaca al Eurocuerpo. Sinceramente, creo que el grado de implicación, entusiasmo e integración en la multinacionalidad de nuestros hombres y mujeres es sobresaliente. Aunque siempre intento mantener ese gorro multinacional, no puedo ocultar la satisfacción y el orgullo, en tanto que español, por la profesionalidad de nuestro contingente.
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