LOGÍSTICA IMPECABLE, POR TIERRA Y MAR.


Buque de transporte «El Camino Español»


Texto: Ana Vercher / Madrid   

Fotos: Arsenal de Cartagena


El hecho de que la logística militar es una pieza fundamental en la preparación y éxito de las operaciones es algo que ha quedado patente en numerosas ocasiones: desde el general y filósofo chino Sun Tzu —«Los factores en el arte de la guerra son: primero, los cálculos; segundo, las cantidades»—, hasta el general estadounidense Douglas MacArthur —«La historia de la guerra demuestra que, nueve de cada diez veces, un ejército es derrotado porque sus líneas de suministros fueron cortadas»—. Tanto en tiempos de paz como en guerra, la eficacia en la gestión de los recursos logísticos militares puede tener un impacto significativo en el resultado de una misión, lo cual incluye, entre otros aspectos, el transporte de personal, suministros, armamento, municiones y equipo.

Esta es la razón por la que contar con el nuevo Buque de Transporte Logístico (BTL) del Ejército de Tierra «El Camino Español» es una gran noticia. 

Así, para potenciar la capacidad logística del Ejército, el 26 de junio tuvo lugar en el muelle de La Curra, en el puerto de Cartagena (Murcia), el acto de recepción de este buque, presidido por el jefe del Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra (MALE), teniente general Fernando García y García de las Hijas.

Mayor capacidad de transporte

«Un buque como “El Camino Español” aporta, sobre todo, autonomía logística para el sostenimiento de las unidades extrapeninsulares. Depender de otros operadores genera graves limitaciones a la hora de mover ciertas mercancías, especialmente aquellas consideradas “peligrosas”, como la munición, ya que muchas navieras no aceptan su transporte», explica el jefe de la Sección de Análisis Integrados y Estudios de Costes, de la Subdirección de Análisis Logísticos, coronel Montero. Añade que, también, «permite disponer de capacidad para el transporte de unidades, ya sea en interés del propio Ejército en actividades de instrucción y adiestramiento, en territorio nacional o no, o en beneficio del Estado Mayor de la Defensa, para despliegues en zona de operaciones».

En este sentido, se puede decir que «El Camino Español» va a aportar capacidad estratégica para la proyección de fuerza a favor de las Fuerzas Armadas, en general, y del Ejército de Tierra, en particular. Esto sin olvidar que el hecho de contar con dos buques proporciona flexibilidad en el apoyo, «al permitir coordinar sus paradas para mantenimiento, de tal manera que se pueda disponer en todo momento de uno de ellos», asegura el coronel Montero.

Este buque llega después de que se diesen de baja los antiguos BTL del Ejército de Tierra «El Camino Español» y «Martín Posadillo», en 2019 y 2020, respectivamente. Entonces, se inició el proceso para recuperar esas capacidades perdidas, en colaboración con la Armada. El primer buque en adquirirse fue el «Ysabel», con el que el Ejército de Tierra duplicó sus posibilidades de transporte logístico y que comenzó su ciclo operativo en enero de 2022. 

El BTL «El Camino Español» es un buque tipo RO-RO (Roll On-Roll Off, que transporta vehículos), con un desplazamiento de 12.000 Tm, de 154,4 m de eslora y 22,75 de manga, que posee tres cubiertas que le proporcionan una capacidad de 1.763 metros lineales, lo que le permitiría transportar una Agrupación Táctica. «Su principal cometido será el desplazamiento logístico de aquellos materiales que se precisen para el sostenimiento de las unidades desplegadas en Canarias, Baleares, Ceuta y Melilla, así como los movimientos de esas unidades entre sus bases y los campos de adiestramiento o maniobras cuando realicen ejercicios en territorio peninsular», señala el coronel Montero. 

No obstante, también se empleará para realizar transportes marítimos, tanto de material como de unidades, a las distintas zonas de operaciones que lo precisen o para la realización de ejercicios internacionales en el extranjero.

«El Camino Español», como el «Ysabel», va a estar operado por la Armada y estará encuadrado en la Flota, con dependencia orgánica del Mando de las Unidades de la Fuerza de Acción Marítima en Cartagena. En este sentido, cabe destacar que la dotación del buque es de la Armada, que se encargará también de su mantenimiento. Sin embargo, los créditos serán aportados por el Ejército de Tierra. «Estos créditos abarcan desde los gastos de operación —combustible, dietas, gastos portuarios, subsistencias, limpieza, etc.— hasta los gastos de mantenimiento», aclara el coronel.

Aunque aún es pronto para saber cuál será su primera misión, ahora mismo está en la fase de navalización, es decir, su adaptación a los estándares de la Armada. «Cuando esta termine, se realizará una evaluación operativa para garantizar que todos sus equipos y sistemas se adecúan a las misiones que va a cumplir y será a partir de ese momento cuando comience su ciclo operativo», concluye el coronel Montero. 


Un nombre con historia

La denominación «El Camino Español» hace referencia a la ruta terrestre creada en el siglo XVI, en tiempos de Felipe II, para unir Italia y Flandes y poder aportar apoyo logístico a las tropas españolas que servían en los Países Bajos –tanto económico como de personal y material–. 

La ruta marítima se había vuelto muy difícil, debido a la caída de gran parte de la costa de los Países Bajos en manos de los rebeldes y a la enemistad de Inglaterra y Francia, que dominaban el Canal de la Mancha. Por ello, el monarca español tuvo que buscar una ruta alternativa por tierra, que discurría entre Milán y Bruselas.

«El Camino Español» resultó ser de gran importancia para mantener el dominio imperial sobre el centro de Europa, ya que permitió a los Tercios obtener el aprovisionamiento necesario. Para seguir siendo la mejor infantería de la época.

SUPERIORIDAD EN LA INFORMACIÓN

Proyecto «ZEUS»


Texto: Ana Vercher / Madrid     

Fotos: ET

Los conflictos modernos confirman, cada vez con más contundencia, que además de los recursos humanos y materiales, la información es un activo vital para el cumplimiento de la misión. Alcanzar la superioridad en la información permitirá, entre otras muchas ventajas, tomar mejores y más rápidas decisiones, maximizar la capacidad de respuesta, aumentar la eficiencia y operatividad de los medios disponibles, potenciar la coordinación entre las distintas unidades o incrementar la seguridad de personal e instalaciones.

Con este objetivo, ya en el año 2022, el Ejército de Tierra elevó al Estado Mayor Conjunto de la Defensa la necesidad de desarrollar un demostrador relacionado con las tecnologías de la información, comunicaciones y simulación, para obtener un Sistema de Información y Telecomunicaciones (CIS, por sus siglas en inglés) desplegable único, basado en microservicios, instalado en la nube táctica de combate que el Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CESTIC) está implementando.

Denominado «Proyecto Tecnológico ZEUS C2 ET» (en adelante, «ZEUS»), y con un horizonte temporal de 10 años —en línea con los hitos del proyecto «Ejército 2035»—, en el marco de esta iniciativa se está acometiendo la evolución de todos los sistemas de información y comunicaciones actualmente en servicio, para posibilitar su integración en el concepto de la nube de combate, lo que implica su reorganización —y, en ocasiones, su rediseño—. En palabras del subdirector de los Sistemas de Información y Telecomunicaciones de la Jefatura del Ciberespacio y de los Servicios de Asistencia Técnica (JCISAT), general Francisco José Gallardo, «los sistemas actuales son, en su mayoría, monolíticos. La adaptación de estos sistemas a microservicios es un proceso complejo que requiere tiempo y esfuerzo […], pero aportará importantes beneficios como mayor flexibilidad, escalabilidad y facilidad de mantenimiento». En definitiva, deberemos pasar de unos servicios monolíticos, que se hablan difícilmente entre ellos, a un sistema de microservicios que sean modulares, acreditables a su nivel, integrables, pero desacoplables entre ellos y con el hardware.

El «ZEUS» busca la modernización de los sistemas de información y comunicaciones

El «ZEUS» se sustenta sobre la base de todas las tecnologías punteras, suficientemente maduras, que posibilitan el despliegue de una nube táctica terrestre de servicios, como son una infraestructura de comunicaciones hiperconectada, medios de transmisión de alta capacidad, un entorno de hiperconvergencia que integre almacenamiento, computación, redes y virtualización, inteligencia artificial o realidad extendida, entre otras. Además, dada la creciente dependencia tecnológica, la amenaza en el dominio del ciberespacio es igualmente mayor, por lo que el sistema se diseñará con las más modernas medidas de seguridad, minimizando la exposición del sistema a ciberataques y contando con mecanismos de respaldo para hacer frente a situaciones imprevistas.

Asimismo, sobre el impacto de este «sistema de sistemas» sobre el plano logístico, el general Gallardo señala que ofrece «numerosas ventajas, como son la coordinación de los desarrollos tecnológicos en consonancia con las necesidades operativas, la homogeneización de recursos hardware y software en todos los sistemas CIS de mando y control de las unidades, la reducción de costes por simplificación de soluciones, la preparación de los sistemas legados para el futuro salto tecnológico de las siguientes fases del proyecto «ZEUS», la incorporación de las tecnologías emergentes al mundo de las operaciones militares de una forma controlada y la reducción de la huella logística de los futuros puestos de mando».

A pesar de la gran carga tecnológica que comporta este programa, no se pretende que el perfil del combatiente sea más técnico, sino todo lo contrario. La homogeneización de los sistemas, la facilidad para acceder a los servicios gracias a la hiperconectividad, y la accesibilidad de las interfaces de usuario garantizarán que se simplifique la puesta en marcha y operación de los sistemas, facilitando el trabajo del personal de las unidades de transmisiones, mientras que libera en gran medida de la carga técnica al resto de combatientes.

Este concepto no es novedoso para las fuerzas armadas de nuestro entorno. El Ejército de Tierra participa en diversos foros internacionales, como el «Federated Mission Networking – Tactical Edge Syndicate (FMN-TES)» o el Grupo de Trabajo de OTAN «Tactical CIS (TACCIS)», en los que forman parte personal perteneciente a la JCISAT, y donde se tiene ocasión de intercambiar información con otros ejércitos. 

Si bien se puede constatar que las inquietudes son generalmente similares, derivadas en gran medida de las lecciones aprendidas de los conflictos actuales, y que existen numerosos programas tecnológicos parecidos al «ZEUS», el grado de avance logrado por España es especialmente notorio.

Jornadas pioneras

La primera demostración y prueba de concepto de este sistema tuvo lugar la última semana del mes de junio, en las instalaciones del acuartelamiento «Capitán Sevillano» de Pozuelo de Alarcón (Madrid), con la finalidad de presentar a los usuarios finales —unidades de la Fuerza— y a los órganos decisores del Ejército y del Ministerio de Defensa las capacidades tecnológicas existentes y disponibles en el mercado, susceptibles de integrarse en el «ZEUS» a corto plazo, en línea con la «Fuerza Posible», de acuerdo a los hitos definidos para la «Fuerza 2035». 

En estas jornadas, se pudieron observar las posibilidades de hiperconectividad vía 5G, radioenlaces y satélite, interoperabilidad entre sistemas de información, capacidades de Mando y Control en movimiento, integración de sensores o empleo de medidas de autoprotección contra drones, entre otras muchas. 

Blog oficial del Ejército de Tierra