Proyecto «ZEUS»
Texto: Ana Vercher / Madrid
Fotos: ET
Los conflictos modernos confirman, cada vez con más contundencia, que además de los recursos humanos y materiales, la información es un activo vital para el cumplimiento de la misión. Alcanzar la superioridad en la información permitirá, entre otras muchas ventajas, tomar mejores y más rápidas decisiones, maximizar la capacidad de respuesta, aumentar la eficiencia y operatividad de los medios disponibles, potenciar la coordinación entre las distintas unidades o incrementar la seguridad de personal e instalaciones.
Con este objetivo, ya en el año 2022, el Ejército de Tierra elevó al Estado Mayor Conjunto de la Defensa la necesidad de desarrollar un demostrador relacionado con las tecnologías de la información, comunicaciones y simulación, para obtener un Sistema de Información y Telecomunicaciones (CIS, por sus siglas en inglés) desplegable único, basado en microservicios, instalado en la nube táctica de combate que el Centro de Sistemas y Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (CESTIC) está implementando.
Denominado «Proyecto Tecnológico ZEUS C2 ET» (en adelante, «ZEUS»), y con un horizonte temporal de 10 años —en línea con los hitos del proyecto «Ejército 2035»—, en el marco de esta iniciativa se está acometiendo la evolución de todos los sistemas de información y comunicaciones actualmente en servicio, para posibilitar su integración en el concepto de la nube de combate, lo que implica su reorganización —y, en ocasiones, su rediseño—. En palabras del subdirector de los Sistemas de Información y Telecomunicaciones de la Jefatura del Ciberespacio y de los Servicios de Asistencia Técnica (JCISAT), general Francisco José Gallardo, «los sistemas actuales son, en su mayoría, monolíticos. La adaptación de estos sistemas a microservicios es un proceso complejo que requiere tiempo y esfuerzo […], pero aportará importantes beneficios como mayor flexibilidad, escalabilidad y facilidad de mantenimiento». En definitiva, deberemos pasar de unos servicios monolíticos, que se hablan difícilmente entre ellos, a un sistema de microservicios que sean modulares, acreditables a su nivel, integrables, pero desacoplables entre ellos y con el hardware.
El «ZEUS» busca la modernización de los sistemas de información y comunicaciones
El «ZEUS» se sustenta sobre la base de todas las tecnologías punteras, suficientemente maduras, que posibilitan el despliegue de una nube táctica terrestre de servicios, como son una infraestructura de comunicaciones hiperconectada, medios de transmisión de alta capacidad, un entorno de hiperconvergencia que integre almacenamiento, computación, redes y virtualización, inteligencia artificial o realidad extendida, entre otras. Además, dada la creciente dependencia tecnológica, la amenaza en el dominio del ciberespacio es igualmente mayor, por lo que el sistema se diseñará con las más modernas medidas de seguridad, minimizando la exposición del sistema a ciberataques y contando con mecanismos de respaldo para hacer frente a situaciones imprevistas.
Asimismo, sobre el impacto de este «sistema de sistemas» sobre el plano logístico, el general Gallardo señala que ofrece «numerosas ventajas, como son la coordinación de los desarrollos tecnológicos en consonancia con las necesidades operativas, la homogeneización de recursos hardware y software en todos los sistemas CIS de mando y control de las unidades, la reducción de costes por simplificación de soluciones, la preparación de los sistemas legados para el futuro salto tecnológico de las siguientes fases del proyecto «ZEUS», la incorporación de las tecnologías emergentes al mundo de las operaciones militares de una forma controlada y la reducción de la huella logística de los futuros puestos de mando».
A pesar de la gran carga tecnológica que comporta este programa, no se pretende que el perfil del combatiente sea más técnico, sino todo lo contrario. La homogeneización de los sistemas, la facilidad para acceder a los servicios gracias a la hiperconectividad, y la accesibilidad de las interfaces de usuario garantizarán que se simplifique la puesta en marcha y operación de los sistemas, facilitando el trabajo del personal de las unidades de transmisiones, mientras que libera en gran medida de la carga técnica al resto de combatientes.
Este concepto no es novedoso para las fuerzas armadas de nuestro entorno. El Ejército de Tierra participa en diversos foros internacionales, como el «Federated Mission Networking – Tactical Edge Syndicate (FMN-TES)» o el Grupo de Trabajo de OTAN «Tactical CIS (TACCIS)», en los que forman parte personal perteneciente a la JCISAT, y donde se tiene ocasión de intercambiar información con otros ejércitos.
Si bien se puede constatar que las inquietudes son generalmente similares, derivadas en gran medida de las lecciones aprendidas de los conflictos actuales, y que existen numerosos programas tecnológicos parecidos al «ZEUS», el grado de avance logrado por España es especialmente notorio.
Jornadas pioneras
La primera demostración y prueba de concepto de este sistema tuvo lugar la última semana del mes de junio, en las instalaciones del acuartelamiento «Capitán Sevillano» de Pozuelo de Alarcón (Madrid), con la finalidad de presentar a los usuarios finales —unidades de la Fuerza— y a los órganos decisores del Ejército y del Ministerio de Defensa las capacidades tecnológicas existentes y disponibles en el mercado, susceptibles de integrarse en el «ZEUS» a corto plazo, en línea con la «Fuerza Posible», de acuerdo a los hitos definidos para la «Fuerza 2035».
En estas jornadas, se pudieron observar las posibilidades de hiperconectividad vía 5G, radioenlaces y satélite, interoperabilidad entre sistemas de información, capacidades de Mando y Control en movimiento, integración de sensores o empleo de medidas de autoprotección contra drones, entre otras muchas.



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