Cualquier militar hubiera hecho lo mismo que yo

Hay profesiones que implican siempre algo más que el acudir cada mañana al puesto de trabajo, cumplir con la obligación diaria y volver a casa por la tarde. Hay profesiones que implican mucho más que eso.

Y una de esas profesiones es la de ser militar. Para eso están los buenos soldados; para acudir y ayudar allí donde se les demande, vayan de uniforme o de paisano; para prestar auxilio en cualquier lugar y en cualquier momento a quien lo necesite; y para que todos vivamos más seguros y más libres.

El soldado Francisco Cerezo lo sabe bien y lo demostró el pasado 29 de agosto cuando arriesgó su vida para salvar la de una niña en cuya vivienda se había declarado un incendio.

soldado Francisco Cerezo
soldado Francisco Cerezo

“Cualquier militar hubiera hecho lo mismo que yo”, contesta con naturalidad. ¡Claro!, cualquier militar hubiera hecho lo mismo que tú, porque para eso están los buenos soldados.

Aquel día, sobre las tres de la tarde, Francisco, que acababa de ser padre hacía dos semanas y se encontraba de permiso por su reciente paternidad, estaba con su mujer y sus dos hijos en su domicilio, situado en el centro de Córdoba, concretamente en el barrio de San Basilio, también conocido como barrio del Alcázar Viejo. Allí abundan las casas blancas con los típicos patios cordobeses.

En ese momento estaban en la cocina, terminando de comer. De pronto comenzó a oler a quemado y, al asomarse al patio, comprobó que del piso superior salía una gran cantidad de humo y que en su interior podía encontrarse una niña de 12 años. La niña vive con su madre y ese día era sábado.

En realidad, cuando Francisco se asomó al patio sólo veía humo, ya que la niña estaba tan asustada que no se atrevía a salir de su dormitorio. Él sabía que la madre trabaja los sábados y la niña se queda en casa, así que se puso a llamarla a gritos hasta que ella se asomó a la ventana y, aunque al principio no podía ni hablar de lo paralizada que estaba, al final consiguió decir: “¡Fuego en la cocina!”.

Sin pensárselo dos veces, le pidió a su mujer que saliera a la calle con los dos niños y avisara a los bomberos, mientras él trepaba por una tubería de desagüe, la típica bajante, que habían puesto nueva hacía dos años —“si no, igual no hubiera aguantado—; hasta alcanzar el piso de arriba y acceder a él.

Con naturalidad contesta: “Me encanta el deporte, (es monitor de pádel a nivel nacional), por lo que tengo una buena forma física —reconoce—. Además, en este caso me ha ayudado la experiencia acumulada en las cuatro unidades en las que he estado destinado”.

El soldado Francisco Cerezo salva la vida a una niña en Córdoba
El soldado Francisco Cerezo salva la vida a una niña en Córdoba

Una vez dentro, el soldado Cerezo comprobó que el fuego afectaba sólo a la cocina, las llamas ya alcanzaban la campana extractora y se propagaban por los muebles y electrodomésticos cercanos, desprendiendo una “bola de humo” muy tóxico, por lo que rápidamente puso a salvo a la niña sacándola a la calle. Le pidió a la niña que contuviera la respiración y cerrara los ojos; él se tapó, como pudo, con una camiseta y salieron de la vivienda por la puerta, ya que no había llamas en el pasillo; y en la calle, a salvo, la dejó con su mujer, convaleciente del parto y sus dos hijos pequeños.

Consciente de que, si no actuaba pronto, el fuego podría extenderse a toda la comunidad, cogió un extintor que había en el rellano y volvió a entrar en el piso incendiado. Cuando los bomberos llegaron al lugar, las llamas ya habían sido sofocadas.

Por su parte, los servicios sanitarios comprobaron que ni la niña ni Francisco habían sufrido quemadura alguna y, simplemente, atendieron al militar con oxígeno por haber inhalado humos tóxicos y a la niña que estaba en estado de shock, temblando.

“Cualquier militar hubiera hecho lo mismo que yo”, contesta con naturalidad. Claro, para eso están los buenos soldados; para acudir y ayudar allí donde se les demande, vayan de uniforme o de paisano; para prestar auxilio en cualquier lugar y en cualquier momento a quien lo necesite; y para que todos vivamos más seguros y más libres.

El soldado Cerezo lleva 12 años de servicio en el Ejército de Tierra y actualmente, desde hace dos años, se encuentra destinado en la 3ª Compañía del Batallón de Carros de Combate “Málaga” IV/10, perteneciente al Regimiento de Infantería Mecanizada “Córdoba” nº 10. Ha sido tirador del Leopardo 2E y ha participado dos veces en las operaciones de protección de las vías del AVE tras los atentados terroristas del 11-M.

El soldado Francisco Cerezo salva la vida a una niña en Córdoba
El soldado Francisco Cerezo salva la vida a una niña en Córdoba

Reconoce que su preparación física le ayudó mucho en ese momento para poder trepar por la tubería del desagüe hasta la planta de arriba: “Personalmente me siento muy realizado, pero sobre todo me llena de orgullo por mis compañeros, ya que un hecho así transmite una muy buena imagen del Ejército —señala Francisco—. La sociedad debe saber que los militares estamos ahí en el día a día y que somos gente preparada porque se nos exige mucho físicamente. El deporte es obligatorio en el Ejército de Tierra, este hecho psicológicamente te hace más fuerte, porque lo tienes que hacer y punto, te apetezca o no. Además cualquier militar hubiera hecho lo mismo que yo”.

Claro, para eso están los buenos soldados; para acudir y ayudar allí donde se les demande, vayan de uniforme o de paisano; para prestar auxilio en cualquier lugar y en cualquier momento a quien lo necesite; y para que todos vivamos más seguros y más libres.

 

TENIENTE GENERAL ALFREDO RAMÍREZ JEFE DEL EUROCUERPO «Quiero aumentar la capacidad operativa todo lo posible»

TENIENTE GENERAL ALFREDO RAMÍREZ JEFE DEL EUROCUERPO «Quiero aumentar la capacidad operativa todo lo posible»
TENIENTE GENERAL ALFREDO RAMÍREZ JEFE DEL EUROCUERPO «Quiero aumentar la capacidad operativa todo lo posible»

El teniente general Alfredo Ramírez (Meli­lla, 1954) es paracaidista y piloto. Con el empleo de comandante estuvo destinado en el Ministerio de Defensa y el Estado Mayor del Ejército. De teniente coronel ocupó destino en el Eurocuerpo y de jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Aeromó­viles del Ejército. Como coronel mandó el Regimiento de Transmisiones nº 1 y fue jefe de la Secretaría Técnica de la Jefatura de los Sistemas de Información, Teleco­municaciones y Asistencia Técnica. Sien­do general de brigada volvió al Eurocuer­po y, con el empleo de general de división fue jefe del Estado Mayor del Eurocuerpo y de la Dirección de Investigación, Doctri­na, Orgánica y Materiales en el Mando de Adiestramiento y Doctrina. Ya de teniente general, ha sido la cabeza visible de este Mando hasta hace unas semanas.

Jefe del Eurocuerpo… ¿Cómo le sienta a uno eso?

Pues ya se puede imaginar, es una sensación difícil de describir, pero el verme ahora aquí, al frente de esta enorme unidad, con esta variedad de naciones y funcionando en este ambiente de naturalidad, produce una especie de euforia solo contenida por la gran responsabilidad que ello implica.

Y, además, el tercer español que tiene ese honor…; ¿un plus de responsabili­dad quizá?

Por supuesto. Es un honor y al mismo tiempo un gran desafío ser sucesor de los tenientes generales Juan Ortuño y Pedro Pitarch, que dejaron su impronta y forjaron el camino que ha llevado al Eurocuerpo hasta el altísimo grado de preparación del que ahora disfruta.

TENIENTE GENERAL ALFREDO RAMÍREZ JEFE DEL EUROCUERPO «Quiero aumentar la capacidad operativa todo lo posible»
TENIENTE GENERAL ALFREDO RAMÍREZ JEFE DEL EUROCUERPO «Quiero aumentar la capacidad operativa todo lo posible»

¿La nacionalidad afecta al estilo de mando?, ¿en qué sentido? ¿Cómo sería el estilo “a la española”?

Una de las primeras premisas que uno tiene en mente cuando accede a este car­go es procurar “pensar en multinacional”; primero, para que ningún militar de otra nacionalidad pueda pensar que hay preferencias y, segundo, porque si fuera de otra manera, la formación de unidades multinacionales no tendría sentido si luego en la práctica cada individuo actuara y pensara solo en clave nacional. No obstante lo anterior, qué duda cabe que la propia personalidad del jefe influye y, por supuesto, el carácter español. Nuestra manera de hacer frente a los problemas es algo que siempre nos ha caracterizado y que ha constituido un valor añadido; así lo atestiguan muchas de las misiones internacionales en las que ha participado el Ejército español.

También el salto de ser el máximo responsable de un mando de primer nivel de un ejército nacional a mandar un cuartel general multinacional implicará determinados cambios y adaptaciones…, sobre todo de mentalidad, ¿no?

Los militares españoles ya hace casi tres décadas que estamos viviendo experiencias profesionales en multinacionalidad, no solo a través de destinos como este, sino a través de la gran cantidad de misiones exteriores en las que participamos. En mi caso, he podido combinar ambas vertientes, con lo que digamos que el período de adaptación está siendo realmente corto.

Ya conocía de antemano el Eurocuerpo en los empleos de teniente coronel, general de brigada y general de división. ¿Cómo le ayudará su experiencia previa en el nuevo puesto? ¿Advierte algún cambio o evolución?

Es evidente que el haber estado destinado previamente aquí me ayuda muchísimo, pero hay que tener en cuenta dos circunstancias: la primera es que el Euro-cuerpo ha evolucionado vertiginosamente en los últimos diez años; y la segunda es que el jefe del Eurocuerpo, junto con el segundo jefe y el jefe de Estado Mayor, son los únicos que, obligatoriamente, tienen que conducir la unidad con un estricto sentido de la globalizad de las funciones y misiones que esta desempeña, con independencia de las responsabilidades anteriores que alguno de nosotros haya asumido con anterioridad.

El Eurocuerpo toma el mando de la Mi­sión de Adiestramiento de la Unión Eu­ropea en Mali (EUTM-Mali) a finales de este mes… Aunque es una unidad mi­litar que ya tiene experiencia práctica en misiones, ¿qué supone este hecho para el Eurocuerpo?, ¿y para la misión?

Desde sus inicios, el Eurocuerpo siempre se promulgó como una Fuerza al servicio de la OTAN y de la Unión Europea Occidental, en aquel momento, y de la Unión Europea, a partir de 1999. En aquellos años la OTAN estaba inmersa en misiones en los Balcanes y Afganistán. El Eurocuer­po llevó a cabo un intensísimo esfuerzo de preparación que le llevó a liderar la misión de KFOR en Pristina, en 2000, y Afganistán, en 2004. Hoy en día, la Unión Europea está profundamente involucrada en la estabilización del norte de África. Es en este contexto en el que el Eurocuerpo, una vez más, hace patente su disposición al servicio de los intereses de la Unión Europea aportando su experiencia y apli­cando los preceptos de su nuevo concep­to de empleo, aprobado en noviembre del pasado año.

Eurocuerpo
Eurocuerpo

El Eurocuerpo se certificó como Fuerza Operativa Conjunta en octubre. ¿Cómo ve el papel de esta unidad dentro de la estructura militar de la OTAN?

Sí, con ocasión del ejercicio «Joint Spear-Head 145», el Eurocuerpo se certificó como Fuerza Operativa Conjunta, y como tal, mantiene su máximo nivel de pre­paración para llevar a cabo misiones en el marco de la OTAN al mismo nivel que cualquiera de los demás Cuarteles Gene­rales al servicio de esta gran organización.

Una vez terminada la misión en Mali, también se preparará como núcleo principal del Battle Group de la Unión Europea… ¿Cómo se afrontará este nuevo cometido?

Es precisamente nuestro siguiente paso en la dirección de conseguir la máxima operatividad al servicio de la UE. Fieles a nuestra vocación europeísta, y apoyados en anteriores procesos de certificación, el Eurocuerpo alcanzará sin duda este nivel de preparación para llevar a cabo cual­quiera de las misiones para las que se requerido por la Unión Europea.

Dice que el objetivo de sus dos años de mandato será que el Eurocuerpo se convierta en el embrión del Ejército europeo. ¿No lo es ya? ¿Cree que habrá un Ejército europeo? ¿Cuándo podría ser una realidad?

Sí, es cierto que siempre hemos promul­gado nuestra voluntad de que el Euro-cuerpo sea el embrión del Ejército eu­ropeo. Siendo los países marco todos europeos y también casi todos los aso­ciados, creo que este es un buen punto de partida para que, cuando los acuerdos a nivel político lo permitan, tengamos un Ejército europeo.

¿En qué acciones se concretará su obje­tivo como jefe del Eurocuerpo?

Evidentemente, como todo jefe militar, me gustaría aumentar la capacidad ope­rativa del Eurocuerpo lo máximo posible. En esa dirección se van a dirigir todos mis esfuerzos. Por otra parte, me encantaría que un mayor número de países euro­peos se sumen a esta unidad para, de esa manera, y siempre sin perder nuestro en­lace con la OTAN, constituir la punta de lanza de la Fuerza de la Unión Europea, lo que a la larga llevaría a ese deseado Ejér­cito europeo.

El contingente español destinado en Estrasburgo (alrededor de 180 milita­res), ¿cómo es? ¿Cómo lo perciben y va­loran el resto de países?

Los españoles llevamos ya 21 años en esta unidad. España realiza un importan­te esfuerzo, tanto en la preparación como en la selección del personal que destaca al Eurocuerpo. Sinceramente, creo que el grado de implicación, entusiasmo e inte­gración en la multinacionalidad de nues­tros hombres y mujeres es sobresaliente. Aunque siempre intento mantener ese gorro multinacional, no puedo ocultar la satisfacción y el orgullo, en tanto que es­pañol, por la profesionalidad de nuestro contingente.

Blog oficial del Ejército de Tierra