¡TODOS DE MANIOBRAS!

Cuando el Cuartel General Terrestre de Alta Disponibilidad se puso en marcha para las Trident Juncture y la soldado Saskya Fernández Duncum y su marido, el cabo Enrique Villena, prepararon su equipaje y material con destino a San Gregorio y Chinchilla; otro convoy logístico salía de Abengibre (Albacete) con rumbo a Valencia con el objetivo de cuidar de sus dos hijos, de ocho y dos años. En ese otro convoy viajaban la madre y el padre de su marido, para iniciar durante cuarenta días esas otras maniobras en casa de Saskya.

Todos de maniobras
Todos de maniobras

La soldado Duncum está destinada en el Cuartel General de Alta Disponibilidad en Bétera (Valencia) en la Oficina de Comunicación y su marido en el Batallón de Apoyo del mismo Cuartel General, y si diariamente tienen que conciliar trabajo y familia; la cosa se torna un poco más complicada cuando su unidad sale de maniobras y, como en el caso de estas Trident, las maniobras más grandes realizadas por la OTAN en veinte años, los dos tienen que estar cuarenta días fuera de casa.

Pero, afortunadamente, la madre y el padre de su marido, rápido, se ponen en marcha desde la localidad de Abengibre (Albacete) hasta Valencia para que sus hijos sigan bien atendidos y noten lo menos posible su ausencia.

Todos de maniobras
Todos de maniobras

La soldado Duncum no ha querido perderse estas maniobras y como ella dice: “somos militares y éste es nuestro trabajo. Mi marido y yo procuramos conciliar lo mejor posible nuestra profesión y nuestra familia; y por ahora, nunca hemos pensado en acogernos a ninguna de las posibilidades que el Ejército ofrece para la conciliación”; aunque reconoce que sin la ayuda y el apoyo de su suegra sería muy difícil; por eso insiste y no para de contarnos lo que agradece el apoyo que le dan sus suegros; “que dejan su hogar para venir al mío, durante tantos días”.

Si Saskya y su marido dan las gracias a sus padres por tan inestimable ayuda, también se las da el Ejército, sabiendo que cuando sus componentes salen de maniobras, esa otra maquinaria también se pone en marcha para cuidar a quienes se quedan en casa.

Además, este año, nos cuenta la soldado Duncum; “vuelvo a casa el mismo día que mi hijo cumple 9 años; ¡normalmente casi siempre me ha cogido de maniobras!”.

Pues…, ¡Feliz cumpleaños, campeón!

Superpuma y Cougar, revisiones compartidas

Boletín #DigitalTierra Nº 3 | Octubre 2015

Los Ejércitos de Tierra y del Aire tienen en dotación helicópteros de los modelos Su­perpuma y Cougar y cuentan con personal experto en su mantenimiento y reparación. Por este motivo, desde el año 2009 mantienen vigente un acuerdo de colaboración para el sostenimiento de estas aeronaves, que ha supuesto un importante ahorro económico, así como ganar en agilidad y rapidez en lo que a revisiones se refiere.

El acuerdo establece que Tierra, en concreto el Parque y Centro de Mantenimiento de Helicópteros (PCMHEL), pasa revisiones A/T (cada 500 horas de vuelo o cada dos años, en sus siglas en inglés) a helicópteros del Aire; y que el Aire, la Maestranza Aérea de Madrid (MAESMA), hace lo propio con las revisiones generales (cada 7.500 horas de vuelo o 15 años) de los del Ejército.

Superpuma y Cougar, revisiones compartidas
Superpuma y Cougar, revisiones compartidas

En el año 2011 el acuerdo se amplió y mo­dificó para incorporar el mantenimiento de las turbinas Makila, con las que están dotados estos helicópteros, que realiza en exclusiva MAESMA, ya que es el único organismo en España que cuenta con el banco de pruebas necesario para probar motores.

Hasta la fecha han sido 14 las turbinas de los helicópteros de Tierra revisadas y/o reparadas por MAESMA y ocho las reparadas en el PCMHEL que han pasado después el banco de pruebas —otras cuatro están pendientes—; se han reparado 20 módulos (partes del motor) en el MAESMA.

Las revisiones generales han sido cuatro —otra está en curso—, y el número de las A/T pasadas por las aeronaves del Aire en el PCMHEL han sido tres.

Hay que tener en cuenta que dichas revisiones duran, aproximadamente, una media de un año las generales y en torno a seis meses las A/T, siempre y cuando no haya que esperar a la llegada de una pieza nueva que no se tenga en el taller, en cuyo caso los plazos se incrementan. No obstante, para facilitar esta cuestión, cuentan con una aplicación específica —Intermat— que posibilita tener visibilidad sobre la disponibilidad de repuestos del PCMHEL y MAESMA y facilitar el apoyo mutuo.

Blog oficial del Ejército de Tierra