Fue protagonista de nuestras páginas «Miguel de la Quadra-Salcedo» en el año 1996

Se nos ha ido un aventurero, un reportero de guerra de los de antes, un atleta y sobre todo, una gran persona. Hemos rescatado de nuestro archivo la entrevista, que publicamos en el Boletín Tierra nº IV, el martes 15 de octubre de 1996.

Con un estilo aprendido de los pastores vascos, batió la plusmarca mundial de lanzamiento de jabalina en dos ocasiones
Con un estilo aprendido de los pastores vascos, batió la plusmarca mundial de lanzamiento de jabalina en dos ocasiones

Miguel de la Quadra-Salcedo, 10 años de intensa vida deportiva y 40 enamorado del Nuevo Mundo

Ha estado involucrado en decenas de conflictos bélicos, y no es militar.
Es conocido por sus reportajes en los lugares mas peligrosos y recónditos del mundo y, sin embargo, su titulación académica es la de perito agrícola. Pudo haber sido campeón de lanzamiento de jabalina en las Olimpiadas de Melbourne de 1956 y a cambio recibió un pasaje de avión para Puerto Rico. Desde entonces se siente tan americano como vasco, y tan vasco como español. Con un yelmo como cubrecabeza, vestido a la usanza del siglo XVI y con un florete al cinto sería la figura viviente de un conquistador español. Y en el fondo es un conquistador pero no de tierras, riquezas o corazones sino de culturas. Porque en los albores del siglo XXI, Miguel de la Quadra-Salcedo Gayarre está empeñado en dar a conocer a los españolesla riqueza humana y cultural que encierra Iberoamérica.

J.Pons. Madrid

Corresponsal de guerra en el sudeste asiático en más de
media docena de veces, Miguel de la Quadra-Salcedo ha acompañado a los soldados norteamericanos por las selvas de Vietnam en busca de “Charly”, los guerrilleros
del vietcong. «El comandante de la patrulla de doce hombres era un cubano de Miami, había un soldado negro y el resto eran todos chicanos. Yo vi muy pocos gringos con los ojos azules». «Una noche, cuando dormíamos en la selva protegidos por un campo de minas, vi llorar de miedo al soldado de color que, armado con una ametralladora, montaba guardia». Ha sido testigo también de cómo el pago al desertor del Vietcong, que hacía las veces de explorador, eran los dientes de oro de los enemigos. «Yo he visto como le rompían los dientes a culatazos a un Vietcong muerto».

¿Conoce lo que es el miedo?
Sé lo que es el terror. He llegado a sentir muchísimo miedo y en muchas ocasiones pero, eso si, nunca me ha paralizado. En el Congo
belga, por ejemplo, salté con los paracaidistas del ejército belga sin haberme lanzado nunca desde un avión. Iba solo, de reportero y de
cámara a la vez. Fue cuando recuperé un sagrario que tenían unas
monjas españolas que habían sido asesinadas.

¿Ha estado prisionero de alguna
guerrilla o ejército en alguna ocasión?

Sí, pero en ningún caso más de
una semana.

¿Sabe lo que es comer con auténtico
asco?

Sé lo que es «la vidilla», que es comer los vómitos de otros. Pero yo no tengo ningún problema en comer, aunque sea con asco. Gusanos o lo que sea. Pocos en España saben de verdad lo que es tener hambre. Con hambre se come todo.

Miguel de la Quadra-Salcedo,
¿aventurero?, ¿hombre de acción?

En el fondo soy un curioso. Tuve la gran suerte de estar seleccionado
para la olimpiada de Melbourne de 1956. El gobierno español quiso boicotear aquellos juegos como protesta por la invasión de Hungría, por los tanques soviéticos. En aquella selección española estaba el gran gimnasta español Joaquín Blume. Podíamos haber quedado primeros en jabalina porque habíamos inventado el llamado estilo español con el que había batido en más de 20 metros la plusmarca del mundo. Como compensación por habernos quedado con el billete de avión en la mano, la Federación Española me envió a Puerto Rico y allí tuve la gran suerte de descubrir América a los 22 años, y comprendí que Iberoamérica es una fábrica de hacer españoles.

¿En qué consistía ese nuevo estilo
de lanzar la jabalina?

Yo lancé 112 metros con un nuevo estilo que consistía en dar tres giros sobre mí mismo y después lanzar. La jabalina volaba longitudinalmente, muy baja pero con mucha velocidad. Esa forma de lanzar me la enseñó Félix Erauskin y es la forma en que los pastores vascos tiran una especie de varita a las ovejas. La plusmarca mundial de jabalina la tenía el noruego Daniel con 81’3 metros y yo la pulvericé, pero no le dieron validez oficial.

¿Por qué no fue válida la plusmarca?

Como entonces «no pintábamos nada» en el deporte mundial, la Federación Internacional de Atletismo cambió el reglamento y, con carácter retroactivo, dio por nula la marca. Al prohibir los giros en el lanzamiento, en 1957 en Filadelfia y Puerto Rico lancé 92 metros y la Federación volvió a hacer lo mismo, exigiendo que la punta de la jabalina debía mirar en todo momento la zona de lanzamiento. No fue una interpretación del reglamento, sino que lo modificaron por dos veces y además aplicaron los cambios con carácter retroactivo.

Miguel de la Quadra-Salcedo
Miguel de la Quadra-Salcedo en el Cuartel General del Ejército. Autor: Ángel Martínez

¿Donde cumplió el Servicio Militar?

En el Regimiento de Infantería “Wad-Ras” 55 y en el “León” 38. Entonces tenía 17 años y la ocasión de hacer mucho deporte y atletismo.
Nos entrenábamos con asiduidad y guardo un gran recuerdo de aquellos años. Mis primeros triunfos importantes fueron en Toledo, en los campeonatos militares. Allí me hice muy amigo de los legionarios que entonces «pitaban» mucho en atletismo. Aunque parezca un tópico, en mi opinión, el Servicio Militar es una buena escuela para los jóvenes. Mi hijo la hizo en Burgos.

¿Cual es el personaje histórico
que más admira?

«Un hombre llamado caballo». Esa película es la historia del español
Alvar Núñez Cabeza de Vaca que fue esclavo de los indios, jefe y brujo, y estuvo siete años andando desde el atlántico al pacífico conviviendo con indígenas. Como luchó contra los encomenderos españoles que explotaban a los indios, fue traído prisionero a España, donde murió. Fue el primer amigo verdadero de los indios al haber vivido íntimamente junto a ellos.

De la Quadra salvó la vida del Rey Católico
Miguel de la Quadra-Salcedo fue el último periodista que logró hablar con
el emperador de Etiopia, Haile Selassie, antes de su derrocamiento y el
primer español en entrevistar al jefe del gobierno chino
Chu-En-Lai y al presidente de la Unión Soviética, Nicolai Potgorny. Personalidades
políticas como la primera ministra de la India, Indira Ghandi, el presidente
egipcio Gamal Abdel Nasser, el líder de la OLP, Yasser Arafat, han contestado
a sus preguntas. También fue el primer periodista español en dialogar con los
dirigentes del Frente Polisario y, lo que era más difícil, logró convencer a las autoridades
españolas para emitir las imágenes por TVE.
Nacido en Pamplona en 1934, De la Quadra-Salcedo está galardonado con
varios premios nacionales de periodismo y televisión y con dos internacionales: el
de crítica de televisión en el Festival de Cannes por su reportaje “La muerte de Che
Guevara” y con el de televisión de 1973 por el titulado “La larga marcha de los eritreos”,
en el que acompañó a una fuerza del Frente de Liberación de Eritrea a lo
largo de mil kilómetros, andando de noche y ocultándose de día. Posteriormente
se hizo famoso por sus series histórico–geográficas como “La ruta de Marco
Polo”. En la actualidad es el organizador y director de la “Ruta Quetzal”, que ha
llevado a Iberoamérica a más de cinco mil jóvenes de 35 naciones en una gran expedición
cultural. Navarro de origen y vasco de cuna, Miguel de la Quadra-Salcedo
pertenece a una antigua y noble familia vizcaína que desciende del valle de Salcedo,
cerca de Bilbao, donde se alza la torre de los Quadra.
Uno de sus antepasados, don Iñigo de la Quadra, salvó al rey Fernando el Católico
de un atentado en Barcelona. Don Iñigo murió a consecuencia de las heridas
recibidas en el brazo que detuvo la espada que iba dirigida al rey. Meses después,
cuando la reina Isabel acudió a Somorrostro, Vizcaya, a jurar los Fueros,
pidió ser llevada al solar de los Quadra, donde se arrodilló y besó la tierra.
La isla de Vancouvert, en Canadá, se llamó Quadra y Vancouvert, y así figura
en todos los mapas del siglo XVIII, en memoria de otro de sus antepasados.

LOS FUERTES LAZOS DE UNA HISTORIA COMÚN: SANTA ELENA

Centro Histórico de Santa Elena en Estados Unidos
Centro Histórico de Santa Elena en Estados Unidos

Los españoles de bien suelen sentirse orgullosos de su pasado, con sus virtudes y sus defectos. Pero ese pasado, para quererlo, hay que conocerlo. Se tiene un conocimiento más o menos extenso de la etapa de la colonización española en Centroamérica y América del Sur tras el Descubrimiento, pero no tanto de las expediciones al norte del continente. Y las hubo, y muy exitosas. Por eso hay habitantes actuales de esas tierras que gustan de conocer y querer su pasado, y los estadounidenses son un claro ejemplo.

El pasado 30 de abril se inauguró en la localidad norteamericana de Beaufort, en el estado de Carolina del Norte, el Centro Histórico de Santa Elena. Se culminaban así los esfuerzos de un grupo de estadounidenses amantes de la cultura española y del legado que en aquel continente dejó la Corona de España, logrando la apertura de este Centro en el año en el que se cumple el 450 Aniversario de la llegada del explorador español Menéndez de Avilés.

La organización del acto estuvo a cargo de la Fundación Santa Elena. Esta organización sin ánimo de lucro, establecida en el condado de Beaufort, tiene como objetivo fundacional la expansión de la historia de la colonización europea en América del Norte a través del descubrimiento, preservación y promoción de Santa Elena, que fue la primera capital colonial de lo que actualmente son los Estados Unidos de Norteamérica.

En los días anteriores al evento, un navío de 500 toneladas, réplica del buque insignia “San Pelayo”, con el que Menéndez de Avilés arribó a las costas floridianas, abarloó en el puerto de Beaufort del 23 al 30 de abril.

Exposición “La Historia no contada de América”
Exposición “La Historia no contada de América”

El Centro Histórico de Santa Elena presentó, el día de la inauguración, una exposición titulada “La Historia no contada de América”, en la que se explicaba la carrera por colonizar el nuevo continente entre España, Inglaterra y Francia a mediados del siglo XVI.

De la mano del presidente de la Fundación Santa Elena, los miembros más prominentes de la comunidad, y el senador del Estado, y contando  con la representación española del Cónsul en Miami y el Agregado Militar en EEUU más con un nutrido grupo de americanos y descendientes de españoles, celebraron el acto de inauguración que viene a corroborar el entusiasmo y el interés del pueblo americano por recuperar su historia del llamado siglo perdido, el XVI.

Asistentes a la inauguración del Centro Histórico (Foto:AGRIL. EE.UU.)
Asistentes a la inauguración del Centro Histórico (Foto:AGRIL. EE.UU.)

El explorador español Pedro Menéndez de Avilés y un grupo de españoles hicieron de Santa Elena la capital del estado de La Florida, en el lugar conocido como Port Royal, en el año 1566. Allí ondeó la bandera española, la Cruz de San Andrés, hasta 1582. Esta pequeña ciudad contaba en 1569 con 40 casas y 350 habitantes, según un censo en poder de los archivos españoles.

Un mural situado en esa ciudad reza lo siguiente:

“En respetuoso recuerdo de los españoles que entre 1566 y 1587 dejaron aquí huella de su paso para la gloria de España y en agradecimiento a los americanos beneméritos que hoy, con sus trabajos, rinden culto a la memoria y a la historia común de España y Estados Unidos de América”.

Vaya aquí nuestro homenaje a esos españoles pioneros y nuestro agradecimiento a los norteamericanos que sienten algo suya la cruz de San Andrés.

Blog oficial del Ejército de Tierra