AGBS: ejercicio de egresión ‘Minerva 2016’

Combate en población
Combate en población

Dos momentos vitales y profesionales diferentes, más de treinta años de distancia y el mismo y familiar brillo en los ojos.

En el primero se encuentran una veintena de subtenientes que participaban a primeros de junio en las III Jornadas de Actualización para el empleo de Suboficial Mayor. Pertenecientes a la IX y X promociones de la Escala de Suboficiales, volvían a las mismas aulas que los vieron salir en los años 85 y 86 respectivamente. Entre abrazos, recuerdos de batallas vividas y bromas por las muescas que el paso del tiempo dejó en sus cuerpos, se colocaban de nuevo las cadeteras que guardaron en el fondo de la mochila en aquellos años. Verlos inquietos ante un nuevo reto, como aquellos caballeros alumnos que fueron, hace que –al menos en la milicia– se siga confiando plenamente en el género humano.

El segundo momento lo están viviendo unos protagonistas bien diferentes: quinientos sargentos alumnos –hombres y mujeres– de la XLI promoción que el lunes 4 de julio recibieron su Real Despacho de manos del ministro de Defensa. En esta ocasión, antes de quitarse por primera vez las cadeteras blancas ─características de la Enseñanza de Formación de Suboficiales─ e incorporare a la nueva escala, han tenido que superar el ejercicio ‘Minerva 16’.

Estación de Artillería Antiaérea
Estación de Artillería Antiaérea

El lugar que hace posible que la ilusión en la mirada perdure después de tanto tiempo y tantas vicisitudes profesionales es la Academia General Básica de Suboficiales (AGBS). Creada en 1974 en el antiguo campamento ‘General Martín Alonso’ en Talarn (Lleida), hasta la fecha ha templado el alma de más de 25.000 hombres y mujeres orgullosos de su vocación, tal y como reza su himno.

El Minerva 16 es un ejercicio de egresión que se realiza con la finalidad de fomentar el liderazgo,  complementar el nivel de adiestramiento y cohesionar a la promoción. Con la conformación actual de la enseñanza de los suboficiales, los miembros que pertenecen a cada una de ellas sólo permanecen juntos los primeros 4 meses. Tres años después volverán a unirse poco más de una semana para preparar la entrega de despachos, de ahí la importancia de este ejercicio y los días previos de preparación.

Pero no lo hacen solos, parte de su familia está con ellos. Más de doscientos militares de apoyo, además de gran cantidad de medios y materiales de dotación en el Ejército, se han acercado a la AGBS entre el 26 y el 29 de junio. Este personal pertenece a todos los centros de enseñanza del ET implicados en la enseñanza de la Escala de Suboficiales, así como a diversas unidades desplegadas por todo el territorio nacional. Han participado, entre otros, especialistas en reconocimiento y desactivación de explosivos, montaña, NBQ, simulación de enemigo asimétrico, satélites militares y helicópteros. Junto con otros compañeros, medios y disciplinas han conformado las veintidós estaciones que han tenido que recorrer los sargentos alumnos durante el Minerva 16.

Instrucción NBQ
Instrucción NBQ

Los discentes han estado encuadrados tanto en las patrullas operativas como en las células de la Dirección del Ejercicio (DIREX) y en las estaciones de paso. Muchas de las explicaciones teóricas de estas últimas han las han impartido ellos a sus propios compañeros, siembre bajo la supervisión de un cuadro de mando. La resolución de incidencias logísticas e imprevistos también ha sido su responsabilidad con el fin de reforzar el aprendizaje y el proceso de toma de decisiones de mando.

Como complemento a su formación militar, los futuros egresados también han tenido que enfrentarse a los medios de comunicación y responder –en español o en inglés– a las preguntas de una periodista real que ha participado en el ejercicio con fines didácticos. Estas entrevistas sorpresa junto a su papel de ‘empotrada’ en una unidad durante la resolución de un supuesto táctico, daba luego pie a un posterior debate en el que los futuros sargentos se han concienciado del necesario trato con los medios de comunicación. Por un lado, para saber transmitir a los ciudadanos qué hace y cómo trabaja el Ejército de Tierra; por otro, la obligada reserva con algunos temas de actualidad o la manera de gestionar la información cuando puede afectar a la seguridad.

Bajo la ladera del monte Constampla, sobre el que sigue imborrable –aunque ya no pueda leerse– el lema ‘A España servir hasta morir’ que 41 promociones comparten, los sargentos alumnos cruzaban su Rubicón particular la noche del 25 de junio. Un toque de generala les sacaba de su primer sueño para embarcarlos en el que llevan persiguiendo despiertos durante los últimos tres años: conseguir el empleo de Sargento del Ejército de Tierra. Con sus mochilas preparadas para el futuro y a pie y sin dinero, comenzaban el ejercicio… de la Profesión.

Dos policías militares con mucho olfato

Janko y Tusco
Janko y Tusco

Janko y Tusco son dos componentes de la Sección de Policía Militar, a las órdenes del teniente Gil, que desplegaron en Polonia entre el 17 de mayo y el 9 de junio para garantizar la seguridad al Elemento de Mando Inicial (ICE) —que es el Cuartel General del Mando Componente Terrestre reducido— durante los ejercicios “Brilliant Jump”, “Valiant Falcon” y “Anakonda”.

Son muy especiales y me hubiera encantado poder charlar con ellos para hacer esta entrada, pues seguro que tienen mucho que contar, pero aún no controlo su “idioma” y hay matices que se me escapan, por lo que me conformé con hablar con sus guías.

Janko tiene unos 8 años (por lo que ya está próximo su pase a la reserva) y es especialista en Detección de Explosivos (DEX); Tusco ronda los 5 y su especialidad es la Detección de Drogas y Estupefacientes (DDE).  Desde que eran unos cachorros de 8 meses, aproximadamente,  se han instruido para ser los mejores en lo suyo y, por lo que parece, no hay nada que escape a su olfato.

En plena búsqueda de explosivos
En plena búsqueda de explosivos

Su día a día es como el de cualquier militar: a primera hora forman con la unidad para subir Bandera
—con la diferencia de que ellos pueden estar en posición de sentados mientras suena el Himno y no es falta de respeto, ¡ni mucho menos!—; después se unen al grupo para hacer deporte ¡hay que mantenerse en forma! y una carrerita nunca sienta mal; al finalizar toca el aseo y/o cepillado (para detectar cuerpos extraños); y no puede faltar la instrucción diaria, en su caso DEX y DDE; y en el de otros compañeros, pues en Seguridad y Combate (SYC) o en Detección de Minas y Explosivos (DME).

Con la Bandera de la OTAN
Con la Bandera de la OTAN

Para una persona, salir de misión es un motivo de estrés, aunque no le desagrade, por todo lo que hay que organizar personal y profesionalmente antes de irse. Sin embargo, para un can es todo lo contrario, como demuestra un estudio de la Facultad de Veterinaria de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia.  Ellos disfrutan más estos meses en los que comparten todo el tiempo posible con su guía. En territorio nacional, cuando finaliza la jornada laboral, el tiempo en el núcleo cinológico es un poco más “aburrido”; no hay más que ver las muestras de alegría cuando llegan los guías a recogerlos por las mañanas, «sobre todo los lunes», como comenta el guía.

Además, para soportar mejor las temperaturas extremas, como las que hay en Afganistán (donde ha estado Janko) tienen unos chalecos refrigerantes. Por otra parte, para los viajes (que son igual de incómodos y largos para todos) tienen unos transportines bastante amplios que les permiten estar de pie y estirarse.

Para cuando mejore mis conocimientos de “perruno” les preguntaré que se llevan de su estancia en zona de operaciones, pero de momento creo que puede valer con ver lo felices que salen en las fotos.

Rosa Isabel Gonzalez Cañas

Blog oficial del Ejército de Tierra