LA MISIÓN MÁS “HIDALGA»

Hablar de hidalgo es referirse a personas de carácter generoso y noble. Y, aunque algunas veces las misiones en el exterior tienen una cara más amarga, el Líbano es un ejemplo de la integración del Ejército con la población civil.

La iniciativa más conocida que persigue un mayor contacto con los habitantes es el programa Cervantes, que trata de enseñar el castellano, así como transmitir la cultura y los valores españoles. También busca que se conozcan los objetivos de la misión y el sentido que esta tiene, tanto entre los jóvenes como entre los adultos.

Precisamente este año se cumplen dos décadas desde la puesta en marcha de las primeras clases, en la misión de Kosovo en 1999. En el Líbano se instauró en 2007 y, hasta la fecha, han pasado por él más de 6.500 alumnos, de 14 localidades diferentes.

Pero este no es el único programa. La misión “Libre Hidalgo” contempla diferentes iniciativas para acercarse a la población y dotar de nuevos enfoques su relación con los civiles. Muchas de ellas mantienen en sus nombres el carácter quijotesco de la propia base “Miguel de Cervantes” y, aunque tienen diferentes fines, el objetivo es el mismo: mayor integración con la población.

El programa Cervantes se instauró en 2007 en el Líbano y esta dirigido tanto a niños como a adultos

Sancho Panza

Sancho Panza, siempre fiel a su paladar. Así es este programa que se inició en 2009 y en el que los militares del contingente español imparten clases de cocina a los alumnos de cursos de hostelería; principalmente, en localidades como El Khiam o Marjayun.

Con ello, se pretende compartir la cultura gastronómica española, de manera que sirva también para el intercambio de otras facetas culturales. Esto favorece la integración con los estudiantes y con la juventud local.

Los profesores del programa Sancho Panza son voluntarios, tanto de los cuadros de mando como de la tropa del contingente español.

La comandante Roncero, que ha formado parte de la XXXI rotación, como interventora del contingente, ha participado en esta iniciativa. «Durante la fase de concentración en “El Goloso” hicimos un curso con el que logramos un título,

además del Certificado de Manipulador de Alimentos», explica.

Con ello ha tenido la oportunidad de participar en las iniciativas que se han desarrollado, como la elaboración de una paella en una residencia de ancianos, en la localidad de El Khiam. «La cocina libanesa es una cocina muy sana, pero les llaman mucho la atención nuestros platos; como el arroz con leche, la tortilla, los cachopos de ternera o el gazpacho», destaca.

Rocinante

Se trata de una colaboración entre el Ministerio de Defensa español y distintas universidades españolas, que consiste en la proyección de un equipo de profesores de veterinaria con la finalidad de apoyar a los ganaderos de los municipios del Sector Este en el cuidado de sus animales.

Su duración suele ser, aproximadamente, de una semana y se realiza en rotaciones alternativas. El programa evalúa las instalaciones y condiciones higiénico-sanitarias, y se les hacen recomendaciones sobre higiene y sobre el manejo de los animales. También se distribuyen productos desinfectantes  en las explotaciones y se administra un tratamiento antiparasitario.

El contingente establece contacto con los ayuntamientos libaneses, les facilita información sobre el programa y realiza reconocimientos de las granjas a visitar.

La iniciativa Duque de Ahumada pretende corregir y prevenir comportamientos desviados

Al equipo de profesores de universidades españolas se les ha unido también un grupo de estudiantes de últimos cursos de la universidad de Beirut, en el Líbano. Durante el último programa, del 16 al 25 de marzo, un total de 126 ganaderos, de una veintena de localidades, se vieron beneficiados.

Almazara

Se inició en 2018 y consiste en la proyección desde España de un equipo de profesores de Ingeniería Agronómica para desarrollar mejoras en las actividades y técnicas agrarias empleadas por la población. Tras finalizar en el mes de octubre la recolección y el tratamiento en la almazara, a comienzos de año empiezan los trabajos de poda, plagas, fertilizantes y tratamiento de suelo.

Los libaneses conocen la gastronomía en el programa Sancho Panza

Duque de Ahumada

Esta iniciativa pretende que los alumnos de los distintos centros educativos adquieran valores sobre la educación vial, y se corrijan comportamientos irrespetuosos con los demás ciudadanos. También se abordan temas como la seguridad en las redes sociales o la drogadicción.

Las charlas se imparten a jóvenes, entre 14 y 18 años, en colegios públicos y privados. En este caso, a cargo de la Guardia Civil, ya que son ellos los que tienen las competencias en la materia. «También tratamos temas como el acoso escolar, para que los alumnos lo conozcan y se conciencien sobre ello», explica el sargento Marino, que ha estado integrado en la XXXI rotación en el Líbano.

En definitiva, se busca que los alumnos se conciencien de la importancia de prevenir muchos de los problemas que pueden marcar su futuro.

Entrevista a Furious Monkey House

Nos encanta tocar y que la gente disfrute con lo que hacemos

RESULTA CURIOSO ver cómo han crecido en todos los sentidos —eran seis y ahora son siete, tenían entre 11 y 12 años en sus inicios…— los componentes del grupo Furious Monkey House (Pontevedra, 2015). Ahora están en plena promoción del disco Love, Scum & Dust, el segundo de su carrera. Como parte de ese camino recorrido queda su estreno con Run, al que añadieron Life into the Wild —tema principal de la banda sonora original de Zipi y Zape y la isla del capitán—, sus primeras apariciones en medios de comunicación, la sorpresa cuando consiguieron llenar en su primer concierto en Madrid, la publicación del libro con la historia de la banda, Furious Monkey House. Corre, mono, corre, las nominaciones a premios… 

GRUPO

¿Cómo surgió la idea de crear el grupo en serio? ¿Y cómo se materializó? ¿Quién fue el primer “loco” que creyó en ello? (Irene) En Primaria estaba apuntada al coro de mi colegio, el Barcelos. En 3º llegó Gonzalo, nuestro profe de música, que revolucionó el coro; de no haber apenas niños apuntados a sobrepasar todas las expectativas. Por aquellos entonces me habían regalado por Reyes un órgano eléctrico y Gonzalo se prestó a darme clases en los estudios de grabación Lithium, de Pontevedra; allí cambié a la batería y luego a la guitarra. Mariña y Diego estudiaban en el mismo colegio, y a Carlota y Amaya les daban clase en el mismo estudio. Entre el coro y el estudio nos hicimos amigos y empezamos a tocar juntos y, como dice mi padre, “sonaba bien la cosa”. Al principio rotábamos de instrumentos y luego nos fuimos especializando. En cuanto a creer en el grupo, creo que nunca lo hicimos, simplemente disfrutábamos y disfrutamos con lo que hacemos.

¿Cómo se pasa de ser un grupo de amigos que toca para divertirse a grabar como profesional en Abbey Road? Como siempre, Gonzalo, el «mono», desprende energía musical y te la transfiere; después de las primeras maquetas y nuestros primeros conciertos, en una pequeña sala de Pontevedra, propuso a nuestros padres ir a grabar a los míticos estudios. Y así fue, dicho y hecho. La experiencia fue brutal. Pregunta recurrente en estos casos: ¿por qué apostasteis por el inglés? Fue una forma de aprender el idioma y además nos resultó más fácil componer en inglés. Todos tenemos un buen nivel. No obstante, en el nuevo trabajo que hemos hecho sacamos dos temas en español (Lluvia y No lo ves). Esos grupos de los que habéis recibido influencia (Nirvana, Smashing Pumkings, The Cardigans…) no son precisamente de vuestra infancia.

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¿Cómo han afectado a vuestra trayectoria? Es música que nos gusta y nos sentimos identificados cuando la escuchamos. En ello también tuvo que ver algo Gonzalo… Los premios confirman que vais por buen camino.

¿Lo notáis en los conciertos? Hemos estado propuestos a premios, pero nunca ha sido una cosa que nos haya importado; hacemos lo que nos gusta y eso es suficiente. Nos encanta ver cómo los niños disfrutan con nuestros compases, pero, también, notamos cómo los padres que los llevan disfrutan más; el rock no entiende de edades y lo importante es que guste.

OBRADOIRO

A pesar de vuestra juventud os implicáis con problemas de la actualidad, como el acoso escolar. ¿Cómo surgió el tema Run? Estamos muy concienciados con el tema. Nos propusieron grabar un videoclip para fomentar el respeto entre compañeros, y para anunciarles que no estaban solos y que hay mucha gente apoyándoles. Es un tema que a veces se ignora, pero tiene un peso muy importante; hay muchísimos más niños que lo sufren.

¿Cómo se compaginan los estudios con las giras, grabaciones…? Desde que esto empezó, siempre tuvimos más que claro que lo primero es lo primero, así que es sencillo: o damos resultados en el instituto o nos quedamos sin tocar.

Ya está a la venta vuestro segundo disco, se puede escuchar en Spotify…¿Qué novedades traéis en él? Cuando lo escuchas y lo comparas con el primero, hay una clara evolución y se nota que hemos madurado musical y personalmente. Se acerca al sonido del indie-rock británico de principios de siglo y recuerda al mejor rock alternativo estadounidense.

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¿Habéis tenido alguna relación con el Ejército? (Irene) La relación con el Ejército siempre viene por mi padre (que es capitán en la Brigada “Galicia” VII). Yo he subido muchas veces a la base “General Morillo” y he visto desfiles en los días de la Patrona de Infantería, de la Brigada… Como grupo, para el videoclip de la canción When I’m sleeping, el decorado se realizó con redes miméticas militares que nos prestaron. También recuerdo como muy anecdótico, por la situación que se dio, que ʼʼ La experiencia de grabar en los estudios de Abbey Road fue brutal tras rodar el videoclip de la película Zipi y Zape y la isla del capitán con los protagonistas de la misma, Teo Planell (Zipi) y Toni Gómez (Zape), nos hicimos amigos y vinieron a pasar unos días a Pontevedra. Mi padre nos subió a la base a todo el grupo y a Teo y Toni, vimos una exposición de material…; en un momento dado, apareció el general y mi padre lo saludó militarmente, y detrás de él, Teo y Toni saludando también militarmente; fue muy gracioso y nos reímos mucho. Teo sigue manteniendo una gran relación con el grupo, es un entusiasta de la música y viene todos los veranos a pasar unos días con nosotros.

¿Os gustaría tocar en algún acuartelamiento? Por supuesto que nos gustaría ir a tocar a un acuartelamiento, a nosotros nos encanta tocar y que la gente disfrute con lo que hacemos. Es lo que más nos llena y siempre estamos dispuestos a ir con nuestra música a todos los sitios, porque creo que la música engrandece a las personas.

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Una última curiosidad: ¿quién es el “mono”?, ¿y por qué su anonimato? El “mono” es nuestro profesor, Gonzalo, a quien le encantan los monos y fue la forma que utilizó, y que de momento se mantiene, para integrar un adulto con un grupo de niños; cuando empezamos teníamos entre 11 y 12 años, él nos ha hecho vivir la música y disfrutar de ella sin esperar nada, también nos llena que a la gente le guste lo que hacemos.

Blog oficial del Ejército de Tierra