El pasado día 06 de Abril y como agradecimiento a la familia Ruiz Mugí, de la población de Mislata, por la donación altruista al Regimiento de Inteligencia nº 1, integrado en la Operación “BALMIS”, de 800 mascarillas protectoras y 70 pantallas de protección facial, para la prevención del contagio de COVID-19, el Ilmo. Coronel Jefe D. Carlos Javier Armada Vázquez, junto con una representación de personal de tropa del regimiento, se desplazan a la vivienda de la familia para felicitar y entregar una tarta el día de su noveno cumpleaños a Ariadna, la menor de la familia.
Entrega de pantallas de protección facial
La familia ha sido la promotora de la iniciativa vecinal que ha contado con el apoyo de vecinas del barrio que se dedican a hacer mascarillas y pantallas para diversos organismos públicos de la capital valenciana.
Entrega de una tarta en el día de su cumpleaños
Esta donación se une al material que por cadena orgánica se viene dotando al regimiento y servirá para ampliar la protección de nuestro personal. Parte de este material ha sido donado a las unidades hermanas de Valencia.
Gracias la familia Ruiz Mugí y a la población de Mislata por tan noble iniciativa.
El Regimiento de Especialidades de Ingenieros nº 11 tiene la capacidad específica de ser la única unidad que se dedica al montaje de campamentos semipermanentes y bases permanentes en zonas de operaciones. Sin embargo, esta vez su actuación se ha desarrollado en Madrid, donde han participado en el montaje del hospital de campaña instalado en IFEMA, para atender a los enfermos del COVID-19.
Si el año pasado la unidad, ubicada en el acuartelamiento “General Arroquia”, en Salamanca, celebraba su 175º aniversario, éste se ha visto involucrada en la operación “Balmis”, que desarrollan las Fuerzas Armadas desde la declaración del Estado de Alarma. Un total de 14 militares, del Batallón de Castrametación, han procedido a la instalación de 22 contenedores con duchas, lavabos e inodoros, para los enfermos que reciben tratamiento en el hospital de campaña. Y todo ello en un tiempo récord: menos de tres días, del 22 al 25 de marzo.
El capitán López ha tenido la difícil labor de coordinar el operativo en primera persona y a todo el personal de su compañía involucrado. En ese sentido, reconoce que es la primera vez que han afrontado un hecho de estas características en territorio nacional. Sin embargo, recuerda: «Para ello nos estamos preparando continuamente, por lo que solo tenemos que adaptarnos al tipo de situación». El militar acaba de cumplir, el 18 de marzo, 33 años y se ha enfrentado a una situación compleja, pero que ha sabido resolver con determinación, en equipo, apoyado por el resto de personal que ha participado en el operativo.
Cuando llegaron al lugar, el ingeniero ourensano Juan José Pérez, encargado de transformar los pabellones de IFEMA en un hospital, se dirigió a ellos con las palabras “Gracias a Dios que estáis aquí”. El capitán reconoce que esas palabras le marcaron, al sentir que su trabajo era reconocido y esperado, y que en aquellos momentos podrían ser muy útiles a la sociedad. Y así fue, estos componentes del Ejército de Tierra han participado como héroes al aportar su trabajo en apoyo a las autoridades civiles y militares, afrontando el riesgo de contagio (al igual que todos aquellos que cada día desarrollan su actividad en diferentes puntos de España).
«Solo hemos querido que nos vean como un punto de ayuda más», dice el capitán. Pero su misión aún no ha terminado y ahora, una vez finalizado su trabajo en IFEMA, continúan su labor en otros puntos de la geografía española.
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