Una suma de 300 años

La Real y Militar Academia de Matemáticas está de celebración, ya que se cumplen 300 años desde que Felipe V decidiera instalarla en Barcelona. Esta Academia es sucesora de la que se creó en Bruselas, en 1676, por el duque de Villahermosa y que permaneció activa hasta 1706. De allí salieron los ingenieros militares que acompañarían a los famosos Tercios de Flandes y entre cuyo alumnado destacó Jorge Próspero de Verboom, a quien el monarca encargaría organizar el Real Cuerpo de Ingenieros del Ejército. Hasta la creación del mismo, el 17 de abril de 1711, los ingenieros militares —o los conocidos como “ingenieros del Rey”— eran personal técnico, generalmente de origen italiano, contratados ex profeso y que aprendían el oficio de manera práctica.

En la actualidad, las Especialidades Fundamentales de Ingenieros, Transmisiones y Cuerpo de Ingenieros Politécnicos del Ejércitos son consideradas herederas de ese Real Cuerpo. Al citado Jorge Próspero de Verboom se debió también la fundación de esta Real y Militar Academia de Matemáticas, que vería la luz el 15 de octubre de 1720 y que llegó a convertirse en uno de los centros docentes españoles más importantes del siglo XVIII. Algunas de las obras de este afamado ingeniero son la Ciudadela de Barcelona, el edificio del Gobernador o el que hoy en día es el Parlamento catalán.

La Academia estuvo siempre regida por ingenieros militares. Verboom tenía claro que era fundamental que el proyecto fuera liderado por especialistas en la materia si quería convertir aquel lugar en un centro de élite, donde los futuros ingenieros adquiriesen una sólida formación en las que eran consideradas como ciencias “útiles”, es decir, las que mejor se acomodaban a la idea de progreso de la época: fortificación, arquitectura o manejo de explosivos, entre otras. Siempre con la intención de mantenerse en la vanguardia de la ingeniería de aquel entonces.

Precursora de algunas de las academias militares actuales, fue el origen de la Academia de Artillería, la de Ingenieros, la Academia General Militar y la Escuela Politécnica del Ejército de Tierra. Ahora, se quiere rendir homenaje a este centro y a la importante labor que los ingenieros militares han ido desarrollando a lo largo de los siglos, con una variada oferta de actividades. Así, se encuentra ya abierta al público una exposición en el Centro de Historia y Cultura Militar de Barcelona que podrá visitarse hasta el 15 de noviembre y a través de la cual se dan a conocer a algunos de los ingenieros más destacados de la historia y sus trabajos, profundizando en el papel de estos profesionales a lo largo de los siglos.

Esta Academia fue el origen de otras actuales como la de Artillería, Ingenieros o la Escuela Politécnica

También, se van a realizar diversas conferencias en la Ciudad Condal, del 20 de octubre al 4 de noviembre, dedicadas a la Academia, los ingenieros militares, su influencia en América o la fortificación abaluartada, debiendo reservar plaza a través de la siguiente dirección de correo electrónico chcmpir@et.mde.es.

 Completa el conjunto de actividades programadas para este aniversario la publicación de un libro conmemorativo titulado Ingenieros, militares y sabios, que puede solicitarse a través de la dirección biblioteca_barcelona@et.mde.es.

UN CENTENARIO HISTÓRICO

S.M. el Rey Felipe VI presidió el acto central en la base “Álvarez de Sotomayor”, en Viator (Almería)

Texto: Selene Pisabarro
Fotos: Stte. José Hontiyuelo (DECET) y BRI II

Era el día más esperado desde hacía meses: la Legión cumplía 100 años de historia y de compromiso con la sociedad. El 20 de septiembre, miles de legionarios esperaban con ganas una fecha marcada en el calendario para conmemorar la fundación de una unidad muy querida. Sin embargo, los actos planificados se limitaron como consecuencia de las medidas impuestas por la crisis sanitaria, originada por la COVID-19.

Fue una ocasión para rememorar a todos los que algún día integraron una unidad centenaria y a aquellos que forman parte de sus filas. Así lo asegura la dama legionaria Carcelén, destinada en la policía militar: «Es un honor pertenecer a 100 años de historia. No lo celebramos como nosotros hemos querido, pero hemos ayudado a la población civil y me siento muy orgullosa». Su compañero, el caballero legionario Pinos, reconoce que le invaden dos sentimientos: «Uno es el orgullo de todos los que nos han precedido en las filas de la Legión. Son 100 años de Credo Legionario y de los Espíritus que rigen nuestras vidas». Otro es el amor propio, «de querer avanzar profesionalmente y a la altura de los que formaron parte de esto», añade.

UN ACTO PARA RECORDAR
A pesar de todo, los diferentes acuartelamientos donde la Legión ubica sus unidades —Almería, Ronda (Málaga), Alicante, Ceuta y Melilla— conmemoraron el 20 de septiembre. Especialmente, en la base almeriense “Álvarez de Sotomayor” (en Viator) —sede del Cuartel General de la Brigada “Rey Alfonso XIII” II de la Legión y de muchas de sus unidades—, que acogió a los legionarios, quienes se colocaron el chapiri para celebrar un día grande y entonar al unísono El novio de la muerte.

El Rey aprovechó para trasladar su cariño y apoyo a toda la familia legionaria

Desde la tribuna les observaba el Rey Felipe VI, que presidió el acto, con un carácter especial para él, ya que aceptó ser presidente de honor de la comisión del centenario de la Legión a principios de año. En esta ocasión, aprovechó para trasladar su cariño y apoyo a toda la familia legionaria. Le acompañaron la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el Jefe de Estado Mayor del Ejército de Tierra, Francisco Javier Varela Salas —que fue jefe de la Brigada, entre 2009 y 2011—, además de otras autoridades.

Fue un acto a puerta cerrada, donde no hubo presencia de público, pero los militares desprendían la emoción de formar parte de una ocasión sin igual y así lo demostraron cuando recitaron dos de los Espíritus del Credo Legionario. Allí, recordaron que hace un siglo reinaba el bisabuelo del actual monarca, el rey Alfonso XIII, quien da nombre a la actual Brigada. Tras el homenaje a los que dieron su vida por España y la Canción del legionario, desfiló una representación de unidades a pie y motorizadas. Precisamente, entre estos últimos estaban dos demostradores 8×8 Dragón en la modalidad de infantería, con los que la Legión se prepara, de cara al 2035, como parte de la Brigada Experimental. Era su primera puesta en escena, tras las pruebas de tiro que se realizaron en Almería, a finales de agosto. Otro de los vehículos que destacó fue el icónico Panhard AML- 90 mm, que acaba de ser restaurado para la ocasión.

En el desfile participaron dos demostradores 8×8 Dragón en su primera puesta en escena

Al finalizar el acto, el Rey descubrió una placa conmemorativa con la que se recordará siempre este atípico centenario. Se encuentra en la tribuna, que se estrenó ex profeso en esta ocasión.

PRESENCIA LEGIONARIA
Atrás han quedado las actividades que se diseñaron para celebrar como se merece una fecha así. En su lugar —y del mismo modo que el resto de miembros del Ejército—, los legionarios han trabajado codo con codo contra la COVID-19 durante la operación “Balmis” y, ahora, en la misión “Baluarte”, para realizar labores de rastreo. Ya en febrero, la Junta de Andalucía concedió a la Legión la Medalla de Andalucía a los valores humanos.

Cuenta el caballero legionario Pinos que eligió este cuerpo porque «siempre, a lo largo de la historia, ha sido una unidad de vanguardia, ha tenido una gran predisposición ante cualquier misión que se le ha encomendado». Por eso, la Legión afronta el presente, ante el desafío de liderar el proyecto de la Brigada Experimental 2035, desde 2018, dentro del marco de modernización de las Fuerzas Armadas.

Además, el papel internacional de la unidad es constante. A lo largo de este año, varios contingentes generados por la Brigada regresaron de sus misiones en Líbano, Irak, Afganistán y Mali. En este último se encuentran actualmente desplegados más efectivos, en la operación EUTM Mali XVI, donde también conmemoraron el centenario en la base de Koulikoro. Y es que su historia y presencia a lo largo de tantos años han hecho que el vínculo de la Legión con los ciudadanos se haya estrechado y por eso sea una unidad tan querida.

Ceuta, cuna de la Legión

Hasta el cuartel del Rey, en Ceuta, llegó el primer legionario el 20 de septiembre de 1920. Se trataba de Marcelo Villeval Gaitán, de 30 años de edad. Unos meses antes, el 28 de enero, el rey Alfonso XIII, había firmado el Real Decreto por el que se establecía el Tercio de Extranjeros, que da origen a la Legión.

Ceuta acogió a los primeros legionarios, pero rápidamente acudieron a las oficinas de alistamiento —repartidas por toda la Península— cientos de voluntarios. De Barcelona llegó el primer gran contingente de hombres preparados para alistarse en sus filas.

Poco después, a finales de octubre, se trasladaron a Dar-Riffien (Tetuán), donde estuvieron operativos, hasta 1961, en el que fue uno de los mejores cuarteles en aquel momento. Precisamente, en este enclave fue donde el rey Alfonso XIII entregó al Tercio de Extranjeros su estandarte fundacional, el 7 de octubre de 1927.

GENERAL MARCOS LLAGO JEFE DE LA BRIGADA II

¿Qué significa este aniversario para la Legión?
Supone un orgullo para todos los que componemos ahora la Legión y una enorme responsabilidad al saber que, detrás de nosotros, hay 100 años de sacrificios, de esfuerzos, de entrega y de servicio a España y todos los españoles.

Este año estaban previstas varias actividades para conmemorar esta fecha, pero se han cancelado por la crisis del coronavirus…
Sí. La situación que estamos viviendo en España, provocada por la pandemia, igual que en todo el mundo, no puede dejar de influir a los actos y, de hecho, así ha sido. Se han cancelado algunos, otros han tenido que cambiar sus condiciones de ejecución… Vamos adaptándonos y haciendo lo que es posible.

Pero han podido mostrar ese espíritu de sacrificio y apoyo a la población en la operación “Balmis”.
Sí, junto a todas las unidades del Ejército, hemos participado. Tenemos claro que hay que dar un paso al frente en estas situaciones y apoyando a nuestra población y cumpliendo los cometidos que se nos ordenen.

Con la vista en el futuro, la Legión es la unidad seleccionada como Brigada Experimental 2035, ¿qué supone este reto?
Es también una enorme responsabilidad liderar este reto, en el cual está implicado todo el Ejército y nosotros lo afrontamos con el carácter inconformista y perfeccionista, con una mentalidad abierta a la transformación del futuro. Supone un enorme reto y una responsabilidad, porque el futuro de la eficacia operativa de nuestro Ejército —en el horizonte temporal de 2035— depende de los fundamentos que tengamos en estos momentos.

Como general jefe de la Brigada, ¿cómo se imagina un futuro segundo centenario de esta unidad?
Me la imagino (la Legión) con la misma fuerza que ahora mismo tiene, fundamentada en los valores que están contenidos en el Credo Legionario, que son inmortales. También, adaptada y transformada al momento, siendo fiel reflejo de la sociedad a la que servirá dentro de 100 años.

Blog oficial del Ejército de Tierra