«Gonzalo»: el chat gpt del Ejército.

Texto: Ana Vercher / Madrid

La Inteligencia Artificial (IA) es ya una realidad que se ha instalado en el día a día de empresas, instituciones y a título particular. Lo que apenas hace unos años podía parecer ciencia ficción, ahora posee numerosas aplicaciones que no paran de evolucionar. Algo a lo que el Ejército de Tierra no puede ser ajeno y que cada vez genera un mayor interés por las posibilidades que ofrece, necesitando de personal específico y cualificado para poder llevar a cabo el desarrollo de distintos proyectos relacionados con la IA. 

Uno de ellos es el Proyecto «Gonzalo», una IA generativa específica para el Ejército de Tierra desarrollado por el Estado Mayor del Ejército, el Mando de Adiestramiento y Doctrina (MADOC), la Jefatura del Ciberespacio y de los Servicios de Asistencia Técnica, el Mando de Apoyo Logístico del Ejército de Tierra y por el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial.

Podríamos decir que se trata de un motor similar al conocido ChatGPT o Gemini, por citar sólo dos ejemplos, aplicado al Ejército, con todas las particularidades y medidas de seguridad que ello conlleva, pues hay que tener en cuenta que la información que se maneja en este entorno es sensible. Asimismo, también se pretende mejorar algunos de los problemas que presentan las IA generativas, como el hecho de que pueden «sufrir lo que se conoce como alucinaciones, es decir, errores que comete el sistema, presentando respuestas falsas o incorrectas, inventando o distorsionando la información, pero presentadas de tal modo que pueden parecer ciertas», explican desde la Dirección de Doctrina, Orgánica y Materiales (DIDOM) de MADOC, pudiendo, además, construirse más alucinaciones a partir de una inicial. No obstante, no son éstos los únicos aspectos en los que se está trabajando, también se pretende mejorar la eficiencia del sistema en otras áreas. Por ejemplo «se está profundizando en el hecho de que la búsqueda que se haga no sea sólo por palabras, sino, también, atendiendo al sentido y al contexto de lo que se está pidiendo. Gracias a esa búsqueda por términos y semántica, el producto es un conjunto de resultados más adecuados y con más valor», señalan desde DIDOM.

El proyecto «Gonzalo» permitirá obtener documentos, transcripciones de audio, traducciones, imágenes, etc. Esto logrará, entre otras cosas, «dar apoyo al planeamiento operativo o sacar información de tablas, ayudando a generar Pliegos de Prescripciones Técnicas (conocidos como PPT), favoreciendo el mantenimiento predictivo, etc.». De igual modo, se está trabajando en la fragmentación de los textos por párrafos, logrando que los documentos no sean tan grandes, mejorando la eficiencia y calidad, y permitiendo darle al usuario la información sobre el origen del resultado que se le ha presentado».

«Gonzalo» se encuentra en pleno desarrollo, habiéndose establecido ya algunos grupos de trabajo heterogéneos y diversas herramientas colaborativas para continuar con su implementación en diversos casos de uso. De ello se habló con más profundidad en la I Jornada «Ágora», organizada por Telefónica, Universidad de Granada y MADOC el pasado mes de febrero, donde además se realizó una demostración del sistema. 

Sin duda, «Gonzalo», llamado así en honor del «Gran Capitán», promete ser una herramienta de gran utilidad, que incorporará la Inteligencia Artificial como elemento de ventaja en las operaciones militares de las Fuerzas Armadas españolas.

Conocer a… cabo Barranquero

«ME GUSTA VER EL INTERÉS QUE DESPIERTA LA LEGIÓN»

Texto: Ana Vercher (Madrid)

Fotos: Cabo Barranquero

Decía el novelista checo Milan Kundera que la cultura «es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y vivir». Así, podríamos decir que la historia o las tradiciones de un país son su esencia misma, una seña de identidad única e irrepetible a la que hay que cuidar, siempre teniendo en cuenta que «quien no sabe de dónde viene, no sabe a dónde va».
Esto es algo que tiene muy presente el cabo Barranquero, destinado en la IV Bandera «Cristo de Lepanto» del Tercio «Duque de Alba» 2.º de la Legión, y es por ello que lleva dedicada buena parte de su vida a dar a conocer el rico patrimonio de su Ceuta natal.
Concretamente, esa labor divulgativa la lleva a cabo desde la Colección Museográficas de la Legión, siendo parte de su equipo de guías: «Mi objetivo es transmitir la historia de la Legión, la cual no se concibe sin conocer la de Ceuta y la de España. Lo que más me gusta es atender a personas jóvenes y ver el interés que despierta, trabajando de manera estrecha con la guía educativa de la ciudad».

Ubicada en pleno centro de la ciudad, con esta colección —popularmente conocida como Museo de la Legión de Ceuta— se exhibe, conserva y difunde los fondos procedentes de distintas unidades vinculadas a Ceuta y al Protectorado español de Marruecos. Precisamente, el cabo Barranquero asegura que su época preferida «son los años que abarca la denominada «Campaña Norte de África» y, en especial, desde que la Legión entra en escena (1920-1927)». Y es que, sin duda, la significativa participación de ésta en la Guerra del Rif ha sido uno de los episodios más destacados de nuestra historia reciente, con una actuación por parte de sus hombres que le valió una gran reputación y prestigio.
Sin embargo, su trabajo dentro del museo no sólo abarca esa parte de difusión a toda la sociedad. «Hay más trabajo que hacer, como la conservación, preservación, custodia y documentación de todos los fondos de la colección museográfica», explica el cabo Barranquero.

De igual modo, también ayudan en todas las colaboraciones que el museo tiene con otros organismos: «Intentamos aportar cualquier tipo de investigación que haya sido llevada a cabo aquí, habiendo colaborado con historiadores y escritores, así como con universitarios, por ejemplo en sus tesis doctorales», apunta el cabo, quien añade que han trabajado «en tres documentales históricos, así como con distintas instituciones, como la Universidad de Málaga, la de Trento (Italia) o el Centro de Estudios Militares de Kensington (Reino Unido). Y por supuesto, con todo el que se acerque a buscar cualquier tipo de información referente a nuestra historia», mantiene el cabo. Junto a ello, también señalar que este militar convencido, amante de la Semana Santa y orgulloso «caballa», escribe regularmente artículos en la revista La Legión —del Ministerio de Defensa— y La Retreta —dedicada a difundir la historia y actualidad de las bandas de guerra y la Legión—. Asimismo, ha recibido el título honorífico de Doctor Honorario de Historia por la Universidad Católica de Nueva España en Miami.

Un nombramiento que vino a raíz de unas jornadas que todos los años se celebran en Ceuta sobre el poder judicial, siendo el cabo el encargado de atender en el museo a los conferenciantes, quienes quedaron encantados con su exposición.
Se trata de un reconocimiento que, asegura, le alienta a seguir formándose en sus investigaciones y estudios, dándole «una importante inyección de moral para seguir poniendo todo el interés y dedicación». Y es que ésa es la principal misión del cabo Barranquero: «transmitir nuestra historia con amor, con pasión, poniendo el 200 %, que es la única manera en la que los legionarios sabemos hacer las cosas».

Blog oficial del Ejército de Tierra