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CADA ETAPA DEL TRIATLÓN ES UN RETO ÚNICO

Texto:  Ana Vercher / Madrid

Fotos:  Manuel Outomuro

El triatlón es un deporte que ha ido ganando adeptos con el paso de los años. Con unos orígenes que se remontan hasta principios del siglo XX, es una práctica exigente que combina natación, bicicleta y carrera. Sin embargo, esto no ha impedido su crecimiento, aglutinando a cientos de miles de corredores a lo largo de todo el mundo. Uno de ellos es el soldado Ahmed, destinado en el Grupo de “Regulares de Ceuta” nº 54 de la Comandancia General de Ceuta, quien descubrió el triatlón hace 13 años, cuando buscaba un deporte que combinara resistencia y desafío de manera constante. «Empecé corriendo, luego añadí la natación y, finalmente, probé la bicicleta. Al poco tiempo, unos amigos me invitaron a participar en un triatlón, y desde entonces quedé enganchado», explica el soldado Ahmed.

Es, precisamente, esa variedad de disciplinas lo que más le cautivó: «Cada etapa es un reto único, y el hecho de combinar tres deportes mantiene el entrenamiento emocionante», señala el soldado, quien añade que «la sensación de cruzar la meta después de darlo todo es incomparable».

Pero eso que le atrae del triatlón es, a su vez, una de las partes más complicadas de su práctica, puesto que lograr el equilibrio entre las tres disciplinas «puede ser desafiante», especialmente cuando se trata de mejorar la que menos se domina. «A mí lo que más me cuesta es la natación. Además, también es difícil gestionar el tiempo para entrenar, trabajar y descansar», mantiene el soldado Ahmed.

Asegura que es un deporte apasionante, que le reporta muchas satisfacciones. Más aún, si el esfuerzo se ve recompensado con medallas. Campeón de España de Triatlón Olímpico y de Duatlón sprint en 2018 y oro en el Campeonato Nacional Militar de Triatlón Olímpico en 2021, son algunos ejemplos de su destacado palmarés, en el que también se incorporan grandes marcas a nivel internacional. Éste es el caso de su puesto número 20 en el Mundial Militar de Triatlón Olímpico, celebrado en Francia en 2023, siendo el mejor resultado español hasta el momento en mundiales militares. 

Pero no sólo eso, sino que el Consejo Internacional del Deporte Militar, ubicado en Bruselas, le ha concedido la Medalla al Mérito Deportivo 2024, en la categoría Plata. Sin duda, un reconocimiento a su esfuerzo, que le ha llenado de orgullo. «Fue un gran honor recibir esta distinción», destaca el regular. Un galardón que se une a otros logrados dentro del ámbito deportivo y algunas menciones honoríficas por su servicio.

Y es que este ceutí es un gran amante del deporte, el cual ocupa un lugar destacado en su vida, algo que es aceptado y apoyado no sólo por su familia, sino también por su Unidad, y, por supuesto, por su entrenador, con quien planifica su calendario de entrenamientos. «Sigo una rutina bastante estructurada, adaptada a mis competencias y objetivos. Por lo general, entreno seis días a la semana, alternando natación, ciclismo, carrera y sesiones de fuerza, y suelo incluir un día de descanso activo y estiramientos, para evitar lesiones», explica el soldado Ahmed. Asimismo, mantiene una dieta especial, pero no excesivamente estricta, en la que la hidratación juega un papel fundamental. Con cerca de 20 años de servicio en el Ejército de Tierra, el hecho de ser militar es algo que ha jugado a su favor en su faceta deportiva: «La disciplina y la mentalidad de esfuerzo que se fomentan en el ámbito militar son de gran ayuda. Además, en muchas ocasiones, he tenido acceso a instalaciones deportivas y el apoyo de mis compañeros, lo que facilita mantener un ritmo de entrenamiento constante», explica el regular.

Una constancia que, asegura, es fundamental para practicar triatlón, pues, en su opinión, no es tan necesario estar en una forma física extraordinaria para empezar, sino el hecho de ser perseverante. «Mi consejo sería empezar poco a poco, quizá con un duatlón —atletismo y ciclismo— o un triatlón sprint —750 m. de natación, 20 km. de ciclismo y 5 km. de carrera, frente al triatlón estándar donde estas distancias se doblan—, e ir avanzando a tu propio ritmo», mantiene el soldado Ahmed.

Militar comprometido con su vocación, ahora compagina su trabajo con su próximo reto profesional: el Campeonato Nacional Militar de Triatlón 2025, donde espera hacer un buen papel y luchar por clasificarse para el Mundial Militar de Triatlón. ¡Suerte! 

UNA TROPA ESPECIALISTA

Texto: Ana Vercher/Madrid

Fotos: E. T

En ocasiones, se desconocen las diversas posibilidades que se ofertan a aquéllos que quieren servir en el Ejército de Tierra como militar de Tropa y Marinería, así como los cambios que se van produciendo con el objetivo de adaptar su formación a obtener una mejora en su trayectoria profesional.

En el curso académico 2024/2025 ha entrado en vigor un nuevo sistema por el cual se han ofertado plazas para Especialidades Técnicas a los soldados alumnos que proceden directamente de los Centros de Formación (CEFOT), y que completarán su estudios en la Academia de Logística (ACLOG) de Calatayud (Zaragoza). «Tras diversas modificaciones a lo largo de los años, en el sistema que había hasta ahora los soldados alumnos se formaban en los CEFOT solo para las Especialidades Operativas, mientras que a las Técnicas solo podían acceder aquellos que llevaran, como mínimo, cinco años de servicio y lo hacían realizando el Curso de Cambio de Especialidad», explica el jefe del II Batallón de Alumnos de la ACLOG, teniente coronel Garijo. Sin embargo, ahora, los soldados alumnos siguen realizando una primera etapa de formación en los CEFOT durante cinco meses, que incluye una Fase de Formación General Militar —tras la cual juran Bandera— y una Específica, pero después el grupo se desdobla. «Por una parte están aquellos que se han decantado por las Especialidades Operativas, que se incorporarán a sus respectivas unidades, mientras que los que desean optar a una Especialidad Técnica, lo harán a la Academia de Logística», señala el teniente coronel.

Esto ya ha sido así, y por primera vez, en el Ciclo I/2024. Los 47 soldados alumnos que ingresaron el 6 de mayo en los CEFOT y han escogido esta nueva posibilidad llegaron en septiembre a la ACLOG para continuar su formación, pudiendo escoger entre cuatro especialidades: Mantenimiento de Vehículos; Chapa y Pintura; Mantenimiento de Equipos; y Hostelería y Alimentación. En la Academia, a su vez, se dividió a los soldados alumnos en dos grupos, según tuviesen o no titulación previa. «Los 31 que ingresaron ya con un título de Formación Profesional de Grado Medio han realizado la que se conoce como Fase de Adaptación —finalizada el 15 de noviembre—, mientras que los 16 que no tenían titulación han llevado a cabo la Fase de Transición», puntualiza el teniente coronel Garijo. Los primeros han centrado su instrucción en adaptar sus conocimientos técnicos previos a los procedimientos y materiales militares. Sin embargo, los segundos, han ejecutado una formación intensiva general durante cinco semanas, que les ha permitido alcanzar el nivel necesario para poder unirse a aquéllos que acaban de llegar para formar parte del Curso de Cambio de Especialidad y con los que compartirán estudios hasta junio.

Éste, sin duda, es uno de los grandes retos del nuevo sistema, tanto para alumnos como para el profesorado. «Los que han accedido sin titulación han tenido que realizar un entrenamiento completo exhaustivo, pues no hay que olvidar que es gente muy joven, que viene de estar apenas unos meses en los CEFOT y que en este Curso van a codearse con profesionales que tienen, al menos, seis años de experiencia. Hay que capacitarles militarmente en actitudes y aptitudes, instrucción y adiestramiento —tiro, orden cerrado, topografía, etc.— y que luego puedan seguir el ritmo», sostiene el jefe de la Sección de Alumnos Enseñanza de Formación de Tropa, sargento 1º Ruiz, quien añade que, a pesar de esa dificultad, la experiencia ha sido muy satisfactoria y el resultado muy positivo.

Una intensa formación

En esa misma línea se pronuncian los soldados alumnos Jiménez-Velayos —Premio Mérito Escolar— y Aguilar —Premio Mérito Militar—, quienes han ingresado con y sin titulación previa, respectivamente. «Dado que yo ya poseía el Grado Medio en Electromecánica y tenía experiencia profesional en el ámbito civil, desde que llegué comencé a trabajar con vehículos, aunque tuve que familiarizarme con las características propias de los diferentes modelos de vehículos militares. Además, aquí hay que saber adaptarse a cualquier situación y tener muy interiorizados los conceptos», asegura el soldado alumno Jiménez-Velayos, quien también destaca «el alto nivel del profesorado, superando sus expectivas».

Por su parte, el soldado Aguilar, remarca la intensidad de esas semanas de Fase de Transición: «Ha sido un esfuerzo físico y mental, porque es mucha información, unido al hecho de encontrarte en un sitio nuevo, alejados de nuestras familias», señala, aunque mantiene que su balance es, igualmente, positivo.

Ventajas del nuevo sistema 

La razón de ser de este cambio en los estudios viene dada por dos razones principales: rejuvenecer la Escala de Tropa de las Especialidades Técnicas y dar nuevas herramientas profesionales a la tropa para cuando acabe su periodo de compromiso.

En este sentido, el teniente coronel Garijo explica que, al exigirse un tiempo de experiencia mínimo para poder acceder al Curso de Cambio de Especialidad, la media de edad es más elevada, «pudiendo disponer de estos profesionales especialistas por apenas unos años». Sin embargo, el nuevo sistema disminuye, progresivamente, la edad de estos militares, a la par que se aumenta el número de personas que acceden a las Especialidades Técnicas, sin cerrar puertas a la promoción interna.

De igual manera, con el acceso a las Especialidades Técnicas, se apoya al personal de tropa «dándoles una enseñanza técnica que podrán homologar con módulos de Formación Profesional, según el Sistema Educativo General, lo que le ayudará en su vida laboral civil finalizado su compromiso con el Ejército de Tierra. Asimismo, en el futuro tendrán una manera más fácil de lograr la permanencia», concluye el teniente coronel Garijo.