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UNA TROPA ESPECIALISTA

Texto: Ana Vercher/Madrid

Fotos: E. T

En ocasiones, se desconocen las diversas posibilidades que se ofertan a aquéllos que quieren servir en el Ejército de Tierra como militar de Tropa y Marinería, así como los cambios que se van produciendo con el objetivo de adaptar su formación a obtener una mejora en su trayectoria profesional.

En el curso académico 2024/2025 ha entrado en vigor un nuevo sistema por el cual se han ofertado plazas para Especialidades Técnicas a los soldados alumnos que proceden directamente de los Centros de Formación (CEFOT), y que completarán su estudios en la Academia de Logística (ACLOG) de Calatayud (Zaragoza). «Tras diversas modificaciones a lo largo de los años, en el sistema que había hasta ahora los soldados alumnos se formaban en los CEFOT solo para las Especialidades Operativas, mientras que a las Técnicas solo podían acceder aquellos que llevaran, como mínimo, cinco años de servicio y lo hacían realizando el Curso de Cambio de Especialidad», explica el jefe del II Batallón de Alumnos de la ACLOG, teniente coronel Garijo. Sin embargo, ahora, los soldados alumnos siguen realizando una primera etapa de formación en los CEFOT durante cinco meses, que incluye una Fase de Formación General Militar —tras la cual juran Bandera— y una Específica, pero después el grupo se desdobla. «Por una parte están aquellos que se han decantado por las Especialidades Operativas, que se incorporarán a sus respectivas unidades, mientras que los que desean optar a una Especialidad Técnica, lo harán a la Academia de Logística», señala el teniente coronel.

Esto ya ha sido así, y por primera vez, en el Ciclo I/2024. Los 47 soldados alumnos que ingresaron el 6 de mayo en los CEFOT y han escogido esta nueva posibilidad llegaron en septiembre a la ACLOG para continuar su formación, pudiendo escoger entre cuatro especialidades: Mantenimiento de Vehículos; Chapa y Pintura; Mantenimiento de Equipos; y Hostelería y Alimentación. En la Academia, a su vez, se dividió a los soldados alumnos en dos grupos, según tuviesen o no titulación previa. «Los 31 que ingresaron ya con un título de Formación Profesional de Grado Medio han realizado la que se conoce como Fase de Adaptación —finalizada el 15 de noviembre—, mientras que los 16 que no tenían titulación han llevado a cabo la Fase de Transición», puntualiza el teniente coronel Garijo. Los primeros han centrado su instrucción en adaptar sus conocimientos técnicos previos a los procedimientos y materiales militares. Sin embargo, los segundos, han ejecutado una formación intensiva general durante cinco semanas, que les ha permitido alcanzar el nivel necesario para poder unirse a aquéllos que acaban de llegar para formar parte del Curso de Cambio de Especialidad y con los que compartirán estudios hasta junio.

Éste, sin duda, es uno de los grandes retos del nuevo sistema, tanto para alumnos como para el profesorado. «Los que han accedido sin titulación han tenido que realizar un entrenamiento completo exhaustivo, pues no hay que olvidar que es gente muy joven, que viene de estar apenas unos meses en los CEFOT y que en este Curso van a codearse con profesionales que tienen, al menos, seis años de experiencia. Hay que capacitarles militarmente en actitudes y aptitudes, instrucción y adiestramiento —tiro, orden cerrado, topografía, etc.— y que luego puedan seguir el ritmo», sostiene el jefe de la Sección de Alumnos Enseñanza de Formación de Tropa, sargento 1º Ruiz, quien añade que, a pesar de esa dificultad, la experiencia ha sido muy satisfactoria y el resultado muy positivo.

Una intensa formación

En esa misma línea se pronuncian los soldados alumnos Jiménez-Velayos —Premio Mérito Escolar— y Aguilar —Premio Mérito Militar—, quienes han ingresado con y sin titulación previa, respectivamente. «Dado que yo ya poseía el Grado Medio en Electromecánica y tenía experiencia profesional en el ámbito civil, desde que llegué comencé a trabajar con vehículos, aunque tuve que familiarizarme con las características propias de los diferentes modelos de vehículos militares. Además, aquí hay que saber adaptarse a cualquier situación y tener muy interiorizados los conceptos», asegura el soldado alumno Jiménez-Velayos, quien también destaca «el alto nivel del profesorado, superando sus expectivas».

Por su parte, el soldado Aguilar, remarca la intensidad de esas semanas de Fase de Transición: «Ha sido un esfuerzo físico y mental, porque es mucha información, unido al hecho de encontrarte en un sitio nuevo, alejados de nuestras familias», señala, aunque mantiene que su balance es, igualmente, positivo.

Ventajas del nuevo sistema 

La razón de ser de este cambio en los estudios viene dada por dos razones principales: rejuvenecer la Escala de Tropa de las Especialidades Técnicas y dar nuevas herramientas profesionales a la tropa para cuando acabe su periodo de compromiso.

En este sentido, el teniente coronel Garijo explica que, al exigirse un tiempo de experiencia mínimo para poder acceder al Curso de Cambio de Especialidad, la media de edad es más elevada, «pudiendo disponer de estos profesionales especialistas por apenas unos años». Sin embargo, el nuevo sistema disminuye, progresivamente, la edad de estos militares, a la par que se aumenta el número de personas que acceden a las Especialidades Técnicas, sin cerrar puertas a la promoción interna.

De igual manera, con el acceso a las Especialidades Técnicas, se apoya al personal de tropa «dándoles una enseñanza técnica que podrán homologar con módulos de Formación Profesional, según el Sistema Educativo General, lo que le ayudará en su vida laboral civil finalizado su compromiso con el Ejército de Tierra. Asimismo, en el futuro tendrán una manera más fácil de lograr la permanencia», concluye el teniente coronel Garijo.

Conocer a… Cabo Penella, «la bicicleta me hace sentir viva»

Texto: Ana Vercher (Madrid)

Fotos: Cbo. Penella

Montaña y bicicleta son un binomio que a la cabo Penella —destinada en la Secretaría General Técnica del Ministerio de Defensa—, simplemente, le hace feliz. Disfrutar de la naturaleza, descubrir nuevos senderos y recorrer kilómetros sobre ruedas hace que se sienta «viva y libre». Y es ese sentimiento lo que le entusiasmó de este deporte.
El ciclismo llegó a su vida hace tres años, como alternativa a otra de sus pasiones: co-rrer. «Tuve una lesión y la única opción que tenía para seguir vinculada al ejercicio físico era realizar alguno que no tuviera impacto, lo que me llevó a probar con la bicicleta, en concreto con la de montaña (también conocida como MTB, por sus siglas en inglés)», explica la cabo Penella. Adicta a los deportes en los que se descargue adrenalina, enseguida se enganchó. Tanto que, apenas unos meses después de haber comenzado a hacer sus primeras salidas al campo, decidió inscribirse en una carrera popular, a la que siguieron otras muchas.

Así, de la mano de su entrenador, la cabo Penella le cogió el gusto a competir y, a pesar de llevar poco tiempo centrada en este deporte, en este 2024 ya ha logrado subirse al pódium en varias ocasiones: oro en el Campeonato Nacional Militar y en la Copa de Madrid, y plata en el Campeonato Madrid-Segovia y en la Valencia Epic Race.
Por supuesto, el rendimiento siempre va asociado al entrenamiento y a una buena alimentación. En concreto, intenta mantener una media de 12 horas de entrenamiento semanales, que va modificando dependiendo de la cercanía de citas deportivas. «En pretemporada suelo bajar la intensidad, centrándome en trabajar más en el gimnasio para ganar fuerza. Ya en temporada hago 2 o 3 días de intensidad, intercalando alguna jornada más suave, y fondos para mejorar la resistencia», señala la cabo Penella, quien añade que «aprender a alimentarse encima de la bicicleta también ha sido un factor clave para mejorar».

Todo ello con el objetivo de lograr llegar a ser lo que ella misma califica como una «rider completa». «En mi opinión, la parte más complicada del MTB es alcanzar la excelencia en las tres patas en las que fundamentan este deporte, como son estar fuerte físicamente, tener una alta resistencia y, a la vez, dominar la técnica para conseguir sobrepasar cualquier obstáculo en ruta», puntualiza la cabo.
No obstante, también hace hincapié en la importancia de lograr un equilibrio entre la vida de competición y la social, ya que, aunque está enfocada en dedicar el máximo tiempo posible a sus objetivos deportivos, no se restringe a la hora de disfrutar de experiencias o momentos con amigos y familia.
En este sentido, su actual destino también le permite compaginar más fácilmente su actividad profesional con la deportiva. «La importancia que se da al entrenamiento físico en la vida militar siempre es un plus al iniciar cualquier deporte, aunque cuando ya compites puede ser más o menos complicado compatibilizarlo con el trabajo, dependiendo de la unidad en la que estés».

Y es que la cabo Penella tiene claro que aunque el MTB «sea muy sacrificado y requiera de muchas horas de dedicación, también es apasionante y los vínculos que se crean con cada ruta o carrera son una gran motivación para seguir entrenando duro». Esta es una de las razones por las que incita a probarlo, y que adquiera el éxito que otras modalidades de bicicleta tienen, como es el caso del ciclismo en ruta. Sobre todo, anima a practicarlo a las mujeres: «No es que el deporte femenino esté menos visibilizado, en general, pero sí que hay mucha diferencia entre la cantidad de hombres que practican ciertas disciplinas frente a mujeres. Eso conlleva que, al ser tan pocas, la competitividad entre nosotras, a veces, sea limitada, dificultando el aumento del nivel femenino en el ámbito nacional», explica la cabo.

Ahora, esta militar convencida, que entró en la milicia en 2015, en cuanto cumplió 18 años, quiere centrarse en las carreras por etapas, ya que es un formato que le gusta especialmente «pues logra aunar el sufrimiento de varios días seguidos de competición con el ambiente pre y postcarrera en cada etapa», mantiene la cabo Penella. En este sentido, su primer objetivo ya lo tiene claro: la Mediterranean Epic, que se celebrará en febrero de 2025 en la provincia de Castellón. Le deseamos mucha suerte y éxitos.