Archivo de la categoría: Nuestros hombres y mujeres

Un deporte con espíritu militar

Texto: Paula Mozota (Madrid)

Fotos: MADOC

Durante décadas, el rugby ha sido un deporte oculto en el Ejército, casi un fantasma. Los militares lo jugaban, pero no estaba reconocido oficialmente. Sin embargo, desde que se incorporó, el Ejército viene ocupando una posición relevante en las competiciones. Parece lógico, ya que, en palabras de quienes lo practican, promueve valores fundamentales: la disciplina, el coraje, el compromiso y el trabajo en equipo.

INICIOS MILITARES

En 1925, se organizó el primer Campeonato Nacional de Rugby. Dos equipos llegaron a la final: el Fútbol-Rugby Club Barcelona y el equipo de la Academia de Infantería, este último tras vencer al Athletic de Madrid. Al día siguiente, pese a que ganó el equipo calalán, la prensa nacional tenía buenas palabras para los dos contrincantes. Periódicos como La Vanguardia o Mundo Deportivo, calificaban a los infantes de «entusiastas y fuertes», valoraba su defensa con las palabras «energía, valentía y decisión» y auguraba que «el equipo de los cadetes puede dar mucho juego».
Desde entonces, entre idas y venidas, el Ejército ha cosechado numerosas victorias. Este es el caso de la Escuela de Automovilismo, que en la temporada 1963-64 consiguió el oro en la categoría juvenil del Campeonato de España. Un ascenso al podio que se repitió en otras tres ocasiones a lo largo de esa década. Por su parte, el equipo de la Academia General de Zaragoza ganó el torneo regional de Aragón en cuatro ocasiones, en los 90, aunque después rechazó participar en la competición nacional.

EL RUGBY MILITAR EN LA ACTUALIDAD

No hay que irse tan atrás para encontrar grandes momentos en el rugby militar.
Una de las fechas más importantes se dio en 2013. Concretamente, el 7 de junio, día en el que se inauguró el primer Campeonato Militar de Rugby, avalado por la Federación Española de Rugby (FER). Este partido fue clave para que se convirtiera en uno de los deportes oficiales contemplados dentro del Ejército de Tierra.
Desde esa primera competición y hasta 2020, se convocaron campeonatos militares de rugby anuales. En ellos, la participación fue creciendo: se pasó de 200 jugadores, a principio de la década, a 400, en 2019.

Además, ha servido como vínculo entre el Ejército de Tierra, el Ejército del Aire y del Espacio, la Guardia Real o la Armada. Con esta última, el Ejército de Tierra organizó «Combate el cáncer» en 2017, considerado el primer encuentro benéfico de rugby. El equipo de Tierra resultó el vencedor de este amistoso.
Tras 11 años de campeonatos en la modalidad de rugby 15, en 2024, llega otro hito: se inaugura la primera edición del Campeonato de Rugby 7. En él compitieron 21 equipos, lo que equivale a más de 200 participantes. Este año, 2025, se ha vuelto a celebrar en Valladolid, con el mismo éxito que en la anterior edición.
En el panorama internacional, tanto la selección de rugby militar masculina como la femenina participaron, en 2023, en el Campeonato Mundial militar de rugby 7 celebrado en Agen (Francia). Ese fue un periodo deportivo muy completo, ya que la selección militar masculina de rugby 15 también compitió por el podio del Campeonato del Mundo Militar de Rugby 15, en Bretaña (Francia).

El rugby se va abriendo paso poco a poco en la agenda deportiva del Ejército de Tierra y no es de extrañar. Esta disciplina mezcla el deporte de combate con un gran componente de juego táctico, dos particularidades que llaman la atención en el mundo militar. Tal y como declara el coordinador del campeonato de rugby 7 en 2025, el teniente coronel Segura, «el rugby militar no solo fortalece el cuerpo, sino también el alma del soldado.

Conocer a… cabo Barranquero

«ME GUSTA VER EL INTERÉS QUE DESPIERTA LA LEGIÓN»

Texto: Ana Vercher (Madrid)

Fotos: Cabo Barranquero

Decía el novelista checo Milan Kundera que la cultura «es la memoria del pueblo, la conciencia colectiva de la continuidad histórica, el modo de pensar y vivir». Así, podríamos decir que la historia o las tradiciones de un país son su esencia misma, una seña de identidad única e irrepetible a la que hay que cuidar, siempre teniendo en cuenta que «quien no sabe de dónde viene, no sabe a dónde va».
Esto es algo que tiene muy presente el cabo Barranquero, destinado en la IV Bandera «Cristo de Lepanto» del Tercio «Duque de Alba» 2.º de la Legión, y es por ello que lleva dedicada buena parte de su vida a dar a conocer el rico patrimonio de su Ceuta natal.
Concretamente, esa labor divulgativa la lleva a cabo desde la Colección Museográficas de la Legión, siendo parte de su equipo de guías: «Mi objetivo es transmitir la historia de la Legión, la cual no se concibe sin conocer la de Ceuta y la de España. Lo que más me gusta es atender a personas jóvenes y ver el interés que despierta, trabajando de manera estrecha con la guía educativa de la ciudad».

Ubicada en pleno centro de la ciudad, con esta colección —popularmente conocida como Museo de la Legión de Ceuta— se exhibe, conserva y difunde los fondos procedentes de distintas unidades vinculadas a Ceuta y al Protectorado español de Marruecos. Precisamente, el cabo Barranquero asegura que su época preferida «son los años que abarca la denominada «Campaña Norte de África» y, en especial, desde que la Legión entra en escena (1920-1927)». Y es que, sin duda, la significativa participación de ésta en la Guerra del Rif ha sido uno de los episodios más destacados de nuestra historia reciente, con una actuación por parte de sus hombres que le valió una gran reputación y prestigio.
Sin embargo, su trabajo dentro del museo no sólo abarca esa parte de difusión a toda la sociedad. «Hay más trabajo que hacer, como la conservación, preservación, custodia y documentación de todos los fondos de la colección museográfica», explica el cabo Barranquero.

De igual modo, también ayudan en todas las colaboraciones que el museo tiene con otros organismos: «Intentamos aportar cualquier tipo de investigación que haya sido llevada a cabo aquí, habiendo colaborado con historiadores y escritores, así como con universitarios, por ejemplo en sus tesis doctorales», apunta el cabo, quien añade que han trabajado «en tres documentales históricos, así como con distintas instituciones, como la Universidad de Málaga, la de Trento (Italia) o el Centro de Estudios Militares de Kensington (Reino Unido). Y por supuesto, con todo el que se acerque a buscar cualquier tipo de información referente a nuestra historia», mantiene el cabo. Junto a ello, también señalar que este militar convencido, amante de la Semana Santa y orgulloso «caballa», escribe regularmente artículos en la revista La Legión —del Ministerio de Defensa— y La Retreta —dedicada a difundir la historia y actualidad de las bandas de guerra y la Legión—. Asimismo, ha recibido el título honorífico de Doctor Honorario de Historia por la Universidad Católica de Nueva España en Miami.

Un nombramiento que vino a raíz de unas jornadas que todos los años se celebran en Ceuta sobre el poder judicial, siendo el cabo el encargado de atender en el museo a los conferenciantes, quienes quedaron encantados con su exposición.
Se trata de un reconocimiento que, asegura, le alienta a seguir formándose en sus investigaciones y estudios, dándole «una importante inyección de moral para seguir poniendo todo el interés y dedicación». Y es que ésa es la principal misión del cabo Barranquero: «transmitir nuestra historia con amor, con pasión, poniendo el 200 %, que es la única manera en la que los legionarios sabemos hacer las cosas».