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AÑO NUEVO, ARMAS NUEVAS

Los helicópteros de maniobra y transporte de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra se encuentran en pleno proceso de actualización de sus armas de apoyo. Desde finales de 2015, y durante los primeros meses del año 2016, las unidades van a recibir las nuevas ametralladoras, más modernas, adaptadas a las aeronaves y, en el caso de la M3M, de mayor calibre.

Una de las nuevas ametralladoras de calibre 12,70 mm, instalada a bordo de un Cougar
Una de las nuevas ametralladoras de calibre 12,70 mm, instalada a bordo de un Cougar

No obstante, su llegada no va a suponer el fin del servicio de las veteranas MG-42, puesto que estas van a seguir siendo las empleadas en los helicópteros Superpuma, al menos en un primer momento. La previsión es que sean los Cougar los que se doten con el nuevo sistema que, además del arma, incluye afustes bivalentes, brazos giratorios (que permiten desenganchar el arma de forma más sencilla) y nuevos mecanismos de sujeción para munición y equipo.

Las ametralladoras MAG-58 y M3M (belgas), y la M-240 (estadounidense) van a sustituir a las veteranas MG-42 como armas de apoyo en los Cougar y Chinook

Las ametralladoras que pueden instalarse en el afuste son la MAG-58 y la M3M, de calibre 7,62 mm y 12,70 mm, respectivamente, ambas de fabricación belga.

En el caso de los Chinook, se va a actualizar su armamento de flota de la mano de las ametralladoras M-240, adquiridas al Ejército estadounidense junto con sus correspondientes afustes. Este material, que es compatible con la futura versión Foxtrot del Chinook —en la que se transformarán los actuales, de la versión Delta— llegará a España a principios del mes de febrero del año próximo.

Para el empleo de estas últimas no ha sido necesario llevar a cabo el proceso de certificación de aeronavegabilidad correspondiente, puesto que todo el material que se compra a través del Ejército de Estados Unidos cuenta con una certificación reconocida.

Sin embargo, en el caso de las MAG-58 y la M3M, sí ha habido que realizar pruebas, que comenzaron en septiembre del año 2013, y han sido lideradas por la Sección de Plataformas Aéreas de la Dirección de Adquisiciones del Mando de Apoyo Logístico de Ejército. Las últimas se llevaron a cabo en un polígono de experiencias del Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial, donde se ejecutaron ejercicios de tiro nocturno y diurno sobre objetivos en el mar. Paralelamente, los jefes de las secciones de tiradores de las aeronaves tuvieron que realizar los correspondientes cursos para, a continuación, formar a su personal. Tras superar las pruebas y conseguir el certificado de aeronavegabilidad, las ametralladoras tuvieron su primera puesta apunto a bordo de los Cougar del Batallón de Helicópteros de Maniobra III, en septiembre; el ejercicio “Dragón”, a mediados de diciembre en el CENAD “San Gregorio” (Zaragoza), fue su estreno con fuego real.

El Ejército de Tierra aumenta, en más de un centenar, su flota de vehículos tácticos.

El Ejército de Tierra aumenta, en más de un centenar, su flota de vehículos tácticos
El Ejército de Tierra aumenta, en más de un centenar, su flota de vehículos tácticos

Las últimas unidades del Vehículo de Alta Movilidad Táctica (VAMTAC) en incorporarse al parque móvil del Ejército de Tierra han llegado a finales de diciembre, como un regalo adelantado de los Reyes Magos. En total, en el último mes de 2015, la empresa gallega UROVESA ha hecho entrega de más de un centenar de vehículos completos, de diferentes configuraciones, y casi la misma cantidad de autobastidores —que próximamente se convertirán también en vehículos completos— que van a permitir a las unidades contar con los medios más modernos e incrementar sus capacidades operativas.

De ellos, más de la mitad corresponden a la configuración de VAMTAC de línea, dotados de afuste bivalente, válido tanto para ametralladora pesada como para el lanzagranadas LAG-40. Una de las novedades importantes de esta entrega es que dicho afuste viene montado ya desde fábrica, de tal manera que el vehículo está listo para su uso y no requiere pasar por ningún Parque del Ejército para su acople, como sucedía con los anteriores; así, además, no se sobrecarga de trabajo a los órganos logísticos.

La entrega de los nuevos vehículos se ha organizado en tres tandas; en la segunda, se han incluido los Porta Spike
La entrega de los nuevos vehículos se ha organizado en tres tandas; en la segunda, se han incluido los Porta Spike

A ellos se suman unidades de la configuración de Alta Protección (con blindaje reforzado contra minas y artefactos explosivos improvisados), Porta Mistral, Porta Shelter, Ambulancia, Contraincendios, de Puesto de Mando y de estación de transmisiones Mercurio.

VAMTAC Porta Spike

En el lote también se ha incluido una vein­tena de afustes para el misil Spike, novedad que permite su lanzamiento desde el propio vehículo. La Dirección de Adquisiciones del Mando de Apoyo Logístico del Ejército (MALE) comenzó a trabajar en el año 2014 sobre este proyecto, que permitiría el disparo del misil desde una plataforma vehicular, sin necesidad de asentar el Puesto de Tiro sobre el terreno para poder efectuarlo.

Tras varias pruebas de ergonomía, se validó el prototipo en colaboración con el Instituto Tecnológico “La Marañosa” y se llevaron a cabo las pruebas de campo y tiro en “San Gregorio”. El resultado fue satisfactorio y, por este motivo, entre el total de vehículos recibidos, se encuentra una decena de VAMTAC Porta Spike, además de los afustes.

El sistema Spike, montado sobre uno de los VAMTAC
El sistema Spike, montado sobre uno de los VAMTAC

Dada la novedad del sistema, los jefes de las Secciones de Defensa Contra Carro de las unidades de Fuerza Terrestre, así como personal de los Parques, asistieron a principios de diciembre a una jornada formativa sobre el uso y manejo de los afustes para misil Spike embarcado sobre el VAMTAC, impartida en el Parque y Centro de Mantenimiento de Vehículos Rueda nº 1, en Torrejón de Ardoz (Madrid).

Un prototipo único

El último día se ha recepcionado también el primer prototipo del Vehículo de Reco­nocimiento Terrestre (VERT), diseñado y desarrollado por el MALE.

Se trata de un VAMTAC del modelo de Alta Protección con un diseño específico y al que se le ha incorporado una serie de medios de reconocimiento y exploración, y de comunicaciones, entre los que destaca su mástil telescópico, que cuenta con giroestabilización —lo que permite que la grabación no se vea afectada por el movimiento del vehículo—, y que está rematado con un conjunto de cámaras de televisión, con tecnología láser e infrarroja.

 La creación de este prototipo responde a la necesidad de dotar a las unidades de reconocimiento de Caballería de un vehículo más versátil y con los medios más modernos de localización e identificación del enemigo.

El proyecto ha sido impulsado y supervisado por la Sección Técnica de Plataformas Terrestres de la Dirección de Adquisiciones, en colaboración con la Jefatura de Adiestramiento y Doctrina de Caballería y con los mandos del Regimiento de Caballería “España” nº 11, quienes han aportado su visión como usuarios.

Prototipo del Vehículo de Reconocimiento Terrestre
Prototipo del Vehículo de
Reconocimiento Terrestre

Este prototipo se suma a otro con el que la empresa UROVESA, en colaboración con Navantia —que aporta los medios del sistema de observación avanzada y ha desarrollado los trabajos de integración de los sensores en la plataforma—, ha realizado las pruebas de funcionamiento, aunque no tiene el mismo diseño que el definitivo. «Este ha servido de demostrador tecnológico; se cedió a las empresas para que pudieran investigar con él y llevar a cabo las pruebas de integración de los sistemas», explica el jefe de la Sección, coronel Luis Oraá. Algunas de esas pruebas han estado centradas en la integración del nuevo sistema de mando y control para pequeñas unidades BMS (Battlefield Management System) en ambos prototipos, para comprobar que es posible la comunicación entre ellos. Para autoprotección, en su parte delantera lleva una ametralladora MiniSamsum de 12,70 mm, que se maneja desde el interior del vehículo, que está pensado para cuatro tripulantes (conductor, jefe de vehículo y dos operadores).

La previsión es que, si el prototipo responde como se espera en 2016, se puedan fabricar otros VERT y así crear la primera sección con este material.

Superpuma y Cougar, revisiones compartidas

Boletín #DigitalTierra Nº 3 | Octubre 2015

Los Ejércitos de Tierra y del Aire tienen en dotación helicópteros de los modelos Su­perpuma y Cougar y cuentan con personal experto en su mantenimiento y reparación. Por este motivo, desde el año 2009 mantienen vigente un acuerdo de colaboración para el sostenimiento de estas aeronaves, que ha supuesto un importante ahorro económico, así como ganar en agilidad y rapidez en lo que a revisiones se refiere.

El acuerdo establece que Tierra, en concreto el Parque y Centro de Mantenimiento de Helicópteros (PCMHEL), pasa revisiones A/T (cada 500 horas de vuelo o cada dos años, en sus siglas en inglés) a helicópteros del Aire; y que el Aire, la Maestranza Aérea de Madrid (MAESMA), hace lo propio con las revisiones generales (cada 7.500 horas de vuelo o 15 años) de los del Ejército.

Superpuma y Cougar, revisiones compartidas
Superpuma y Cougar, revisiones compartidas

En el año 2011 el acuerdo se amplió y mo­dificó para incorporar el mantenimiento de las turbinas Makila, con las que están dotados estos helicópteros, que realiza en exclusiva MAESMA, ya que es el único organismo en España que cuenta con el banco de pruebas necesario para probar motores.

Hasta la fecha han sido 14 las turbinas de los helicópteros de Tierra revisadas y/o reparadas por MAESMA y ocho las reparadas en el PCMHEL que han pasado después el banco de pruebas —otras cuatro están pendientes—; se han reparado 20 módulos (partes del motor) en el MAESMA.

Las revisiones generales han sido cuatro —otra está en curso—, y el número de las A/T pasadas por las aeronaves del Aire en el PCMHEL han sido tres.

Hay que tener en cuenta que dichas revisiones duran, aproximadamente, una media de un año las generales y en torno a seis meses las A/T, siempre y cuando no haya que esperar a la llegada de una pieza nueva que no se tenga en el taller, en cuyo caso los plazos se incrementan. No obstante, para facilitar esta cuestión, cuentan con una aplicación específica —Intermat— que posibilita tener visibilidad sobre la disponibilidad de repuestos del PCMHEL y MAESMA y facilitar el apoyo mutuo.