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“LA GESTA DEL ALCÁNTARA Y LOS VALORES MILITARES”,

del coronel de caballería L. Carlos Domínguez Deprá

“Lo verdadero es siempre sencillo, pero solemos llegar a ello por el camino más complicado” (George Sand).

Verano de 1921. Protectorado español, zona oriental, próxima a Melilla. El regimiento de Caballería Cazadores de Alcántara nº 14 pasa a la Historia militar española, al sacrificarse protegiendo la retirada de las tropas españolas de las acometidas de los rebeldes rifeños.

La gesta del Alcántara es conocida, sí, pero, ¿cuántos eran?, ¿cómo combatían?, ¿cómo protegió el regimiento la retirada del “tropel en desbandada” desde Annual?, ¿cómo fueron las famosas cargas del Gan? y -muy especialmente- ¿dónde estuvo la clave del Alcántara?…

Estas y otras muchas preguntas llevaban años rondando la cabeza del autor, a pesar de los muchos libros leídos y las numerosas conferencias recibidas; para él, la actuación del Alcántara en 1921 permanecía envuelta en una nebulosa, mezcla de mitos replicados a lo largo de cien años, de interpretaciones que no habían tenido en cuenta suficientemente las declaraciones de los testigos supervivientes y de aspectos que, simplemente, no tenían una explicación lógica sólida.

Tratando de resolver sus dudas, realiza una investigación histórica sobre la actuación táctica del Regimiento Alcántara entre el miércoles 20 de julio de 1921 (en que se reúne en Dar Drius) y el martes 9 de agosto (en que capitula Monte Arruit).

Para ello utiliza principalmente los testimonios de veinticinco testigos supervivientes del Alcántara, apoyándose en cartografía oficial de esa época y en el reglamento de Caballería de entonces, analizando todo ello bajo su perspectiva de oficial de caballería.

Tras un análisis profundo, el autor llega a una descripción cronológica y coherente de las acciones del Alcántara durante esos días de julio y agosto, citando, además, los Valores Militares de los jinetes del Alcántara a medida que se ponen de manifiesto.

Esto es lo novedoso de este libro: no hay mito ni leyenda, hay realidad, contada por veinticinco jinetes supervivientes que protagonizaron los hechos.

En suma, en línea con el lema del regimiento Alcántara: “Disipa, como el sol, las nubes a su paso”, este pequeño libro trata de arrojar luz sobre la actuación real de nuestros héroes de Alcántara.

Porque la realidad no fue menos heroica que la leyenda.

Imagen de portada del libro, que trata de transmitir el enorme sacrificio que supuso la Gesta, al superponer la imagen de un capitán con sus dos hijas y el listado de Caídos en 1921.

(Capitán José del Castillo Ochoa -que tuvo un comportamiento ejemplar, falleciendo a consecuencia de las heridas sufridas en los combates de Dar Azugaj-, con sus hijas Pilar y María Luisa, que perdieron a su padre, sobre el listado de los numerosos Caídos del Alcántara, que se encuentra en la Sala Histórica del Regimiento en la Base Alfonso XIII, Melilla).

El Prisionero de Annual

“Uno nunca está preparado para el cautiverio. Y yo, Francisco Basallo Becerra, menos que nadie”

Hemos leído muchas historias de Annual. Hoy os traemos la historia de Francisco Basallo. Siempre se puede elegir y ellos eligieron luchar, ellos supieron que la moral era decisiva y se organizaron para ello. Ellos eligieron luchar…, incluso como cautivos.

Hoy hablamos de Francisco Basallo, citado por Valle-Inclán en Luces de Bohemia y que se convertirá en uno de los héroes más populares de la España de los años veinte. Cien años después, su nieto el escritor Alfonso Basallo recupera la gesta del Ángel de Annual  y del resto de los cautivos que, en aquellos días, presenciaron lo peor que da de sí el ser humano, pero también las hazañas más gloriosas.

“Nuevo Mundo me saca en su portada con un retrato a toda plana y el titular «La gran figura española del momento». Y habla de «ánimo indomable y voluntad de hierro». Y de que soy «héroe y santo». 

¿Ánimo indomable? No saben de quién estoy hablando. ¿Héroe, santo? No sé qué pensará la gente cuando lea esto. Se han quedado con los seiscientos y pico muertos cuyo enterramiento organicé, con los enfermos y heridos a los que curé, o con las mujeres a las que defendí…”

Oigan, oigan esta entrevista con Alfonso Basallo, sobre El Prisionero de Annual