Texto: Luis Villaverde/ Valencia
Fotos: Bg. Jose Manuel Dueñas (DECET)
El número de efectivos militares desplegados en Valencia hay que sumarle el de aquellos reservistas voluntarios que, de motu proprio, han solicitado desplazarse a la zona de emergencia para ayudar en todo lo posible y apoyar de manera incondicional la operación «Valencia».
Es reseñable, concretamente, la activación de este personal perteneciente a la rama sanitaria. Junto a los profesionales de nuestro Ejército, estos reservistas voluntarios se sitúan en primera línea ante los percances que los efectivos puedan sufrir en su jornada laboral.
Estos expertos médicos están asignados a los grupos tácticos, con ambulancias de soporte vital avanzado, dando apoyo sanitario a las unidades que están desplegadas. Una vez finalizados los trabajos sobre el terreno se incorporan al Puesto de Socorro, ubicado en la Feria de Valencia (Paterna), donde continúan desarrollando su actividad. En la zona de emergencia, los sanitarios atienden sobre todo accidentes casuales —cortes, contusiones, fracturas—, pero también es frecuentemente atendido el personal con problemas oculares o incluso respiratorios —por inhalación de polvo tóxico—. En el establecimiento logístico, sin embargo, contemplan casos más comunes como los estomacales —vómitos o diarreas—.
El alférez reservista Remis es médico y ha sido activado por el Regimiento de Infantería «Príncipe» n.º 3 en numerosas ocasiones. Ésta es la primera vez que lo hace en una situación real lejos del campo de maniobras. «Normalmente, cuando somos activados, desarrollamos nuestro trabajo en ejercicios. Aquí no. Esto es una catástrofe, nos enfrentamos a otro tipo de patologías», resalta el alférez.