NO PUEDO VIVIR SIN EL DEPORTE

Texto: Juan Diego Tobajas (Madrid)

Fotos: Jersson Barboza

Audrey Pascual (Madrid, 2004) ha recorrido un camino ejemplar en el deporte de alto rendimiento, enfrentándose a cada reto con una combinación única de talento y resiliencia. Nacida con agenesia bilateral de tibias y después de sufrir una amputación doble a los nueve años, esta joven madrileña encontró en el deporte un aliado y una pasión. Lo que comenzó como una actividad recreativa por recomendación médica, evolucionó hacia una carrera jalonada de éxitos internacionales, tanto en el esquí adaptado como en el surf, disciplina en la que recientemente se ha coronado campeona del mundo en California (EE. UU). Compaginando entrenamientos, competiciones y estudios universitarios, Audrey refleja el poder de la superación personal, manteniéndose firme en sus metas y disfrutando en cada etapa del proceso. Su historia es un ejemplo de que las limitaciones solo existen cuando uno deja de soñar y luchar.

Comenzó en el mundo del deporte desde muy pequeña. ¿Cómo ha cambiado su vida desde entonces?

Mirando hacia atrás, sí que ha cambiado mucho, pero ha sido poco a poco, no de repente. Empecé con el deporte como hobby, practicándolo ocasionalmente y, sobre todo, los fines de semana, pero después me di cuenta de que me encanta competir. Desde ese momento, pasó a ser mucho más frecuente, y ahora ya es más de la mitad de mi vida: entrenos, viajes, competiciones… Más que nada porque ya no es solo un deporte, sino que son dos, uno más enfocado al verano y otro más al invierno, así que está claro que no puedo vivir sin él (risas). Estoy poco tiempo en casa, pero me encanta la competición y todo lo que implica.

Su carrera arrancó en la natación por recomendación médica. ¿Qué le motivó a seguir explorando otros deportes y a convertirse en atleta de alto rendimiento?

Mis padres siempre me han animado a hacer actividades y, aparte de la natación, he hecho equitación y ciclismo adaptado, además de los deportes propios del colegio. Pero lo que más me gusta es la velocidad, la adrenalina, y, por eso, cuando vi que existía el esquí adaptado, tenía que probarlo. La suerte llegó al conocer a la «Fundación También», con ellos todo era posible. Empecé con la Fundación a los 11 años, y con sus voluntarios, su material y su ayuda comencé a esquiar y después a participar en campeonatos con el equipo de competición. Y me encantó. Luego vino el surf, y la creación del equipo de surf adaptado femenino «Almar-Fundación También», los entrenos y las competiciones. Así que gracias a ellos estoy donde estoy. A día de hoy, sigo formando parte de los equipos de competición de la «Fundación También» y ellos coordinan mi calendario deportivo junto con las Federaciones.

El camino hacia la élite en un deporte de alto rendimiento no es fácil, especialmente cuando las condiciones físicas presentan retos adicionales. ¿Qué papel han representado su familia y sus amigos en su crecimiento?

Mi familia me apoya en todo, no me ha puesto ningún límite jamás y me ha animado desde el principio a probar cualquier deporte. Y mis amigos también. Aunque muchas veces ando fuera entrenando o compitiendo y me pierdo alguna cosa, cuando estoy con ellos intentamos aprovechar el tiempo juntos. Si te organizas, hay tiempo para todo, si bien es verdad que algunas veces les echo de menos y ellos también a mí. De todas formas, intento estar siempre conectada con amigos y familia, aunque a veces es difícil cuadrar horarios y hablamos a horas intempestivas (risas).

Es subcampeona del mundo de esquí alpino y ahora ha representado a España en el Campeonato de surf adaptado, celebrado en California, donde se ha proclamado campeona del mundo. ¿Qué diferencias encuentra entre ambos deportes, y cómo logra equilibrar los entrenamientos y competiciones de ambos?

Aunque son deportes muy distintos, tienen algunos parecidos. Los dos requieren de mucha técnica y preparación física, y al ser en épocas distintas, uno complementa al otro ayudándome a estar siempre en forma. Antes de cada competición, mi preparador físico me adapta los entrenos y los hace más específicos para el deporte del momento, pero así no paro de entrenar en todo el año. No se solapan, así que por ahora he podido practicar los dos al más alto nivel.

Además de los deportes, está estudiando una carrera universitaria. ¿Cómo logra conciliar los estudios con las exigencias del deporte de alta competición?

Empecé ADE (Administración y Dirección de Empresas) en la Universidad de Granada en 2022, pero después de hacer el primer curso me cambié a Comunicación Audiovisual. Ahora estoy estudiando el segundo curso de esta carrera, también en Granada. Es complicado encontrar tiempo, sobre todo en el primer cuatrimestre del curso, que es cuando estoy fuera, totalmente ocupada en la temporada de nieve. Aun así, aprovecho cada vez que puedo para ponerme al día. Es duro, pero como me gustan los retos, allá voy siempre.

Su éxito es un ejemplo de superación. ¿Qué mensaje daría a todas aquellas personas que se han visto afectadas por los efectos de la DANA en Valencia?

La DANA ha sido una completa tragedia, una compañera de mi equipo de surf «Almar-Fundación También», con la que he estado en el Mundial en California, es de Valencia, así que lo hemos vivido muy de cerca y con mucho dolor por todas esas familias que están sufriendo las consecuencias, algunas irreparables. Por otra parte, estoy muy orgullosa de ser española y ver cómo somos un ejemplo mundial de solidaridad, con esa marea de voluntarios que han prestado sus servicios y todas las donaciones de alimentos, productos de primera necesidad o dinero para materiales por parte de aportaciones desinteresadas a lo largo y ancho del país. A todos aquéllos que están viviendo este momento tan duro, les mando todo mi cariño y mi fuerza y el deseo de que puedan recuperarse cuanto antes de los daños sufridos.

¿Recuerda algún triunfo con especial orgullo y emoción?

Cada uno tiene algo especial, pero mi primer Globo de Cristal de esquí en Milán-Cortina, donde se van a celebrar los próximos Juegos Paralímpicos de Invierno en marzo de 2026, fue increíble; aunque este último Mundial de Surf en el que me acabo de proclamar campeona del mundo, también ha sido una pasada. La primera medalla, el primer campeonato de Europa, el primer Mundial… 

El Ejército y los deportes de alto rendimiento comparten valores como la disciplina, el trabajo en equipo y la resiliencia. ¿Cree que estos valores han influido en su enfoque deportivo o en su vida diaria?

Claro, el trabajo, la constancia, el esfuerzo y la disciplina son fundamentales, también rodearte de gente que te apoye y vaya en tu misma dirección —entrenadores, psicólogos, preparadores físicos, nutricionistas, compañeros, federaciones, etc.— y, cómo no, la resiliencia, aprender de los errores y mejorar cada día. Todo suma. Hay que poner todo de tu parte para lograr los objetivos, no siempre sale todo bien, pero no importa si has dado el 100 %.

En un futuro, ¿cuáles son sus sueños o metas. tanto en lo deportivo como en lo personal, y cómo espera seguir superándote en cada aspecto de su vida?

Aunque me gustaría conseguir medallas paralímpicas en esquí (el surf no es deporte paralímpico a día de hoy) y acabar mis estudios universitarios, no suelo ponerme objetivos a muy largo plazo. Lo que más me gusta es disfrutar del camino. Mi objetivo estos días era hacerlo lo mejor posible en el Mundial de Surf y disfrutar de la convivencia con la selección española, y eso he hecho. Ahora toca relax y, en poco tiempo, empezaré con la temporada de competiciones de nieve, así que disfrutaré estos días de amigos y familia, volveré a la Universidad y después seguiré trabajando para conseguir los mejores resultados en las competiciones de esquí. ¡A por todas!.

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