ENTREVISTA A… JUAN GEA/ACTOR

“En el teatro todo está por descubrir”

Felipe Pulido / Madrid

A pesar de su amplia trayectoria en el teatro o la televisión, Juan Gea (Valencia, 1953) se siente ilusionado con cada nuevo papel que la vida le pone delante en su andadura como actor. Lejos de cortarse la coleta en el mundo de la interpretación, mantiene la vista puesta en los guiones de teatro. Esos mismos que ya leía mientras realizaba el servicio militar en Jaca (Huesca) hace algunos años. Una de sus últimas obras llega por primera vez a Madrid, antes de continuar su gira por otras ciudades españolas. Durante los primeros días en la capital, el actor abre el telón del teatro “Infanta Isabel” al Ejército de Tierra.

Juan Gea

¿Cómo está siendo la acogida de Variaciones enigmáticas en Madrid? Interpretamos, por primera vez, esta obra hace un año en Santander y, ahora, venir a Madrid es como hacer el gran estreno, con vistas a la próxima gira nacional. Me gusta viajar, pero reconozco que pasar por la capital es fundamental, ya que te ofrece la posibilidad de estar con un público muy habituado al teatro.

Años atrás ya había representado esta obra… Hace 21 años yo hice de periodista en la obra, que es el otro protagonista, y el actor Jesús Puente (1930-2000), ya fallecido, interpretaba el personaje al que yo doy vida esta vez. Terminamos los dos enamorados de aquella función y tenía la espina clavada de volver a participar en ella.

En la obra es un prestigioso escritor, Premio Nobel de Literatura, que vive solo en una isla de Noruega. Allí lo visita Erik Larsen para hacerle una entrevista sobre su último libro. ¿Qué supone introducirse en este nuevo papel? Ahora tengo otra edad, así que ya puedo interpretar al escritor (risas). Disfruté mucho de periodista, pero también con este nuevo personaje. Me permite jugar con cantidad de emociones, ya que pasa por momentos de drama y otros de comedia. No obstante, me trae minutos de nostalgia, porque este personaje fue el último que hizo Jesús Puente poco antes de morir.

De la conversación con el periodista se desprenden muchas cosas… Vamos descubriendo qué esconde cada uno, cuál es su punto de vista sobre la realidad. Por mucho que te lo prepares, la vida siempre entra por otro lado y te da una sorpresa.

Tras tantas representaciones en el teatro, ¿ uno siente que alcanza la madurez? La madurez no se alcanza nunca, porque siempre hay cosas nuevas que te gustaría hacer y afrontar nuevos riesgos. Eso es lo divertido también, el enigma de lo que va a pasar.

¿Se hace buen teatro en España? Se hace mucho teatro comercial, para hacer reír, pero hay una especie de miedo a hacer cierto teatro de calidad. Las funciones un poco más comprometidas se quedan para las segundas salas. Hay que hacer reír, pero también pensar.

La pandemia ha sido un elemento negativo en contra del teatro… Nos ha dejado tocados. Ha habido gente que se ha tenido que buscar la vida de otra manera. Y, aun así, muchos hemos aguantado.

¿En qué momento descubre que quiere ser actor? Cuando tenía 17 o 18 años lo decidí, fue a través de un amigo. Yo quería ser médico o veterinario, pero había una chica que me gustaba y me apunté al grupo de teatro para estar cerca de ella. Descubrí un mundo lleno de muchas formas de ser, marcado por la psicología de los personajes. Lo del gusanillo del teatro es cierto. Y a mí me entró.

Ha compatibilizado el teatro con el cine y la televisión… En mi generación no pensábamos en la televisión, porque solo había dos canales. Nos centrábamos en el teatro, lo demás era algo más lejano. La televisión tardó, pero vino bien. Donde trabajas más las armas y tienes más tiempo para bucear a tu personaje es en el teatro. Las cámaras, en cambio, te dan la ventaja de expresar detalles.

Cuatro temporadas de la serie El Ministerio del Tiempo… ¡Un éxito! Era como jugar en un cuento de aventuras. Esperábamos ansiosos los guiones de la serie para saber cómo continuaba. Se formó una piña entre todos los actores. Parece muy posible que por fin continúe. Suenan vientos favorables a que habrá una quinta temporada.

La serie permite a sus protagonistas adentrarse en momentos concretos del pasado, ¿A qué etapa se iría, si pudiera? Me gustaría volver al momento en que se instaura la democracia en nuestro país. En aquellos momentos se habrían podido hacer tantas cosas… Había muchos sueños por cumplir. Fue una época muy romántica y muy idealista. Con el paso del tiempo, se han hecho muchas cosas, pero se va agotando ese espíritu de la transición.

¿Cree que, como el teatro, el Ejército se ha ido transformando? Ha evolucionado mucho. Es una profesión muy digna y muy arriesgada. Mi percepción es que se ha modernizado. Hay que dar las gracias tantas veces, por todo lo que hacen.

Hizo el servicio militar en Jaca… En el acuartelamiento “La Victoria”, en el Estado Mayor. Guardo recuerdos buenísimos de aquella época. Hice muchos compañeros. He conocido a tanta gente que si no hubiera sido por eso no habrían salido de su pueblo, de pequeñas aldeas. Hubo muchos que aprendieron a socializar. Por aquellos momentos, yo leía teatro y ya empezaba a hacer las primeras cosas.

Tras una amplia trayectoria, ¿qué proyectos le quedan por cumplir? Los que vengan. Esta profesión es la seguridad de la inseguridad. Es, a veces, muy incierta, pero si vas trabajando vendrá otra cosa. Cualquier novedad que llega es un reto, porque es desconocida. Eso es lo bonito, que todo está por descubrir. Un actor nunca se corta la coleta… Los hay que sí, pero yo no me la voy a cortar. Cuando estoy 15 días parado, ya estoy deseando el escenario.

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